La Fifa graduó a Muñoz

Febrero 11, 2011 - 12:00 a.m. Por:
MARCO ANTONIO GARCÉS / Reportero El País
La Fifa graduó a Muñoz

Viviana Muñoz Durango se prepara físicamente todos los días en el Estadio 'Alfredo Vásquez Cobo' de El Cerrito, escenario en que se ha ganado el respeto de la gente.

La árbitro cerriteña Viviana Muñoz podrá dirigir en torneos internacionales.

Con la misma seguridad con que muestra una tarjeta amarilla o roja, Viviana Muñoz afirma que es mucho más difícil dirigirle un partido a mujeres que hacerlo con los hombres. La razón, “ellas se quieren igualar con la juez central”.La cerriteña se convirtió en enero de este año en la primera árbitro central vallecaucana que recibe la escarapela Fifa, que le permite dirigir partidos a nivel nacional e internacional. Por ahora está facultada para impartir justicia en compromisos de la Primera B, pero muy pronto espera el visto bueno para estar en la Copa Libertadores Femenina de Argentina y en la Liga Postobón.Para ello deberá pasar dos pruebas: la primera en Cali en abril para estar en el torneo de Ascenso o en la Primera División; y la segunda en agosto en Asunción, Paraguay, donde escogerán las jueces que pitarán en la Libertadores.Aunque siempre fue apasionada por el deporte, especialmente el baloncesto, la persona que la motivó fue su padre, Gerardo Muñoz, quien tenía claro que aunque a su hija no le gustaba jugar fútbol, mostraba interés para dirigir en los partidos de las escuelas de formación que él tenía en el pueblo.Entonces, cuando tenía 16 años Viviana ingresó -el 4 de marzo del 2002- al Colegio de Árbitros de El Cerrito, guiada por Orlando Sánchez y con el instructor Luis Emiro Vargas. Gracias a sus condiciones, porte y edad, su paso al Colegio de Árbitros del Valle se dio muy pronto, cambiando de asistente a juez central.Pese a que regularmente los instructores insisten en que una mujer cuando entra al arbitraje debe ser un hombre en la cancha, Muñoz no deja de lado su maquillaje. Sus 1,72 metros estatura y cuerpo bien cuidado, hacen inevitable que jugadores y espectadores se detengan en recorrer su figura. “Cuando ingreso al campo me dicen cualquier cantidad de cosas para ver si me desconcentro, pero ante todo siempre muestro seriedad, lo que me ha permitido ganar un espacio entre los hombres”, dice con una sonrisa.Dos veces a la semana asiste a un centro de acondicionamiento físico, para trabajar cardio, que le ayuda a correr bien durante los 90 minutos.Un día normal de Viviana comienza a las cinco de la madrugada, media hora después debe estar lista en el Estadio Municipal 'Alfredo Vásquez Cobo', de El Cerrito, respondiendo a las exigentes indicaciones de José Hoover Navia, asistente vallecaucano que representó al país en el Mundial de Alemania 2006.Las rutinas religiosamente consisten en calentamiento, 45 minutos de trote y estiramiento. A las 8:00 a.m., Viviana sale a llevar a su hija Natalia Potes, de 3 años de edad, al Jardín.También es propietaria de una miscelánea, que atiende hasta las 5:00 p.m. Posteriormente se va al Sena, en Palmira, donde estudia tercer trimestre de Contabilidad y Finanzas, hasta las 10:00 p.m. En fin de semana debe estar prácticamente disponible para dirigir.Ella se ha tomado tan en serio la distinción de la Fifa, que empezó recientemente estudios de inglés y es consciente de que debe exigirse más para equivocarse menos dentro del terreno de juego, porque muchos ojos estarán pendientes de ella.LA RESPETANViviana afirma que los jugadores tratan de medir su seriedad y concentración diciéndole cosas, pero cuando ella empieza los partidos las situaciones cambian.No niega que muchos traten de la agredirla verbalmente, gritándole improperios, pero nunca lo han hecho en la parte física. Caso contrario al de las mujeres, que se quieren igualar.Anecdóticamente, después de que mucha gente conoció que ella ya tenía la credencial Fifa, han sido varias las ocasiones en las que le manifiestan que no se puede equivocar, o sin gravedad, por el ascenso de categoría. Ahora le exigen más y ella lo tiene claro.Reconoce que aunque en las aulas les recomiendan aguantar las tarjetas, ella con frecuencia las utiliza y en el Valle la referencian como muy drástica. “La mayoría de las veces es por doble amonestación, a quien se la merece”, señala. Actualmente es la segunda árbitro colombiana certificada por la Fifa, después de la caucana Yeimy Lucero Martínez, quien con dos años en el referato internacional ha dirigidos en dos certámenes fuera del país. Otras tres mujeres nacionales son asistentes.Viviana es madre soltera, vive con sus padres y su hija. Pese a su juventud admite que se siente feliz así, porque no tiene tiempo para otros compromisos.

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