La familia Figueroa Mosquera vivió con alegría el triunfo de Óscar en los Juegos Olímpicos

Julio 30, 2012 - 12:00 a.m. Por:
DIANA CAROLINA HERNÁNDEZ- Especial para El País.com.co

Los músculos de Óscar Figueroa que se convirtieron en plata, son la muestra de años de trabajo, entrega y disciplina. Su familia vivió con emoción el logro del colombiano.

La fe en Dios y las ganas de darle una alegría a Colombia y a su familia, fueron el motor que impulsó a Óscar Figueroa para levantar los 317 kilogramos que le permitieron vestirse de plata en los Juegos Olímpicos de Londres.Con un grito de gloria y lágrimas de alegría, doña Hermelinda Mosquera expresó la felicidad y el orgullo que sintió al ver a su hijo triunfar en su tercera cita olímpica. “En ese momento le di muchas gracias a Dios, estuvimos muy contentos y aunque hubo instantes de angustias, estábamos confiados porque él estaba muy seguro de sí mismo”, menciona la orgullosa madre del medallista olímpico.Su hermano, Jorge Isaac Díaz Mosquera, también revivió los momentos previos al gran logro de Óscar: “Yo tenía la esperanza de que lo iba a levantar porque está preparado para eso, quizás tuvo dos pequeños inconvenientes, pero tenía la fe de que él lo levantaba. Fue muy emocionante porque recibió la energía que le enviamos y la fuerza que estábamos haciendo”.Este antioqueño criado en el Valle del Cauca y quien a sus 12 años levantó su primera pesa, no imaginó que 17 años después le brindaría una de las máximas alegrías a Colombia.“Desde pequeño siempre le puso mucho empeño, disciplina y entregada a su deporte y estudio. Su dedicación hoy fue recompensada”, asegura doña Hermelinda. La confianza siempre estuvo presente en el hoy medallista olímpico. Antes de salir a la plataforma se comunicó con su madre para pedirle la bendición final que lo impulsaría a levantar los más de 300 kilogramos que le permitieron colgarse la segunda presea para el país en estas justas olímpicas. “Hablé con él en la mañana, antes de la competencia; me pidió la bendición y me dijo que le pidiera mucho a Dios para que le fuera bien, que él estaba muy confiado en que iba a conseguir una medalla”, cuenta la madre de Figueroa. Junto a su hijo mayor, su nieto y algunos amigos de Óscar, la madre del campeón revivió los momentos de angustia y de alegría de hace ocho años, cuando el pesista se ubicó cuarto en la olimpiada de Atenas. “Le pedí mucho a Dios para que le fuera bien y lograra su medalla, pues que era por lo que había trabajado todo este tiempo. Y aunque en Atenas no lo logró, estaba confiaba en que ahora todo sería distinto”, asegura doña Hermelinda con una mirada de orgullo. Como dice el dicho, 'la tercera es la vencida'. Esa tan mencionada frase se vio reflejada en la vida de Oscar Figueroa, quien luego de dos participaciones olímpicas obtuvo su anhelada presea que lo posiciona entre los mejores de la historia deportiva colombiana.Tras su logro Figueroa se convierte en el duodécimo colombiano en obtener una medalla olímpica. El campeón retornará a tierras 'cafeteras' el próximo fin de semana.“Le haremos un gran recibimiento, lo abrazaremos, lo felicitaremos y le daremos el apoyo que siempre le hemos brindado”, señala emocionado su hermano Jorge Isaac.

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