La familia es la razón de ser del éxito de Juan Carlos Osorio

Diciembre 22, 2013 - 12:00 a.m. Por:
John Eric Gómez - Colprensa
La familia es la razón de ser del éxito de Juan Carlos Osorio

Juan Carlos Osorio, técnico del Atlético Nacional, con su hijo menor, Juan Sebastián, de 10 años de edad.

En 2013 Osorio lo ganó todo con Atlético Nacional: la Liga Postobón I y II y la Copa Postobón. Sin embargo, el mayor tesoro es su familia.

El técnico Juan Carlos Osorio sabe mucho de fútbol, tácticas y sistemas, pero con su familia queda desarmado. Su esposa Julieth Ceballos y sus dos hijos, Juan Sebastián y Sergio, son los que más lo conocen fuera de las canchas. Por eso saben, de primera mano, sus fortalezas y debilidades.En este aspecto familiar, y contrario a lo que vemos a diario en los entrenamientos, cuando él lleva el liderazgo y la voz de mando, son ellos los protagonistas."Los dejo para que hablen de mí tranquilos". Esa es la expresión del técnico a la hora de pedirles a sus seres más entrañables un concepto sobre él.Y aunque sus hijos pueden mostrarse tímidos cuando se trata de analizar a su padre en el entorno familiar, lo hacen sin prevención alguna, luego de conocer -entre sonrisas-, una especie de autorización: "si el periodista les va a preguntar sobre la táctica de Nacional me llaman". Entonces, Osorio se aparta.Su esposa Julieth toma la vocería para contar cómo empezó su historia de amor con el técnico más ganador de Colombia en la actualidad.La familia Osorio-Ceballos se empezó a forjar en el exterior. Precisamente en Nueva York a comienzos de los 90, época en la que la caleña Julieth Ceballos y el risaraldense Juan Carlos Osorio, se conocieron.Estaban buscando mejores oportunidades en el exterior. Julieth trabajaba en un restaurante colombiano y Juan Carlos, recién terminaba sus estudios universitarios. Él laboraba en Queens entrenando un grupo de niños."Un día llegó al restaurante y lo atendí como a cualquier cliente", cuenta Julieth. Inmediatamente a Osorio le llamó la atención y se fijó en una gargantilla que ella tenía puesta con su nombre. A la semana siguiente él regresó al lugar preguntando por ella. El problema era que Julieth ya no trabajaba en el mismo restaurante pero, por cosas del destino, descubrió en cuál estaba y la encontró."Él era tímido y se me fue acercando por el lado del ejercicio. Yo trotaba todos los días y me decía que se me notaba en el cuerpo, que él también entrenaba y que cuando yo quisiera me orientaba. Por ahí comenzó todo (risas)", relata Julieth.La relación se fortaleció debido a que ambos andaban solos en Estados Unidos: "Lo más bonito es cuando uno encuentra una persona agradable y que desinteresadamente habla contigo o te invita a un café".Llevan juntos 22 años y las semillas de ese amor son sus hijos Sergio, de 13 años, y Juan Sebastián, de 10."Lo que más admiro de Juan es su dedicación. Después de un partido es el último en salir del estadio, llega a la casa y, si las cosas no se dieron como esperaba, se sienta a repasar las jugadas. Se queda a veces hasta la madrugada sin importar que al otro día deba levantarse temprano".Además de esa dedicación por su trabajo, tanto Julieth como Juan Sebastián y Sergio destacan un consejo: "a todos nos dice que debemos dar el ciento por ciento en cualquier cosa que hagamos en la vida". Y es que, según ellos, si algo lo descompone y lo saca de casillas es que las personas desperdicien su talento.Cuentan que Juan Carlos no cambia por nada del mundo la rutina de llevar a sus hijos al colegio: "aprovecha ese momento para estar con ellos".A sus 10 años, Juan Sebastián, que hace sus primeros pinos en el fútbol, responde de inmediato sobre lo que le gusta de su padre: "es muy trabajador, es un gran papá". Sebas le pide al niño Dios un viaje a Canadá en enero, pero no tiene dudas de que el mejor regalo que le ha dado la vida es el cariño de su padre. "Me dice que estudie para que me vaya bien en el colegio y haga algún deporte".Físicamente, Sebastián se parece a su madre, pero se expresa como su padre. Sergio, en cambio, sí tiene las facciones de Osorio. Entró a la adolescencia y posee talento para el baloncesto. Conoce muy bien el ejemplo que recibe de su padre: "siempre cumple con sus deberes, no le gusta dejar nada a medias. Viéndolo tengo claro que uno siempre se debe esforzar para obtener el mejor resultado".La Frase“Siempre nos acompaña a las actividades deportivas; es muy exigente, pero también cariñoso. Nos enseñó a dar lo mejor de nosotros para que nos realicemos como hombres de bien y le seamos útiles a la sociedad”.Juan Sebastián y Sergio Osorio, hijos de Juan Carlos Osorio.

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