La debacle de Joseph Blatter, el máximo jefe de la Fifa

La debacle de Joseph Blatter, el máximo jefe de la Fifa

Septiembre 27, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País y AFP
La debacle de Joseph Blatter, el máximo jefe de la Fifa

Joseph Blatter y Michel Platini están involucrados en el escándalo de corrupción de la Fifa.

Tras los numerosos escándalos de corrupción en la Fifa, Joseph Blatter ve cómo se avecina su final en la entidad que maneja el fútbol en el mundo.

Joseph Blatter encarnó durante 17 años casi en solitario lo que significa la todopoderosa Fifa, superando infinidad de crisis y acusaciones con su metáfora habitual de “capitán de barco que no abandona en mitad de la tormenta”, pero el escándalo de corrupción que sacude la organización ya le costó su puesto y complica ahora su futuro judicial.

 El dirigente suizo anunció que abandonará la presidencia de la máxima institución del fútbol mundial el 26 de febrero de 2016, cuando se elija a su sucesor, aunque ahora queda saber si su camino judicial no fuerza a cambiar los planes previstos.

El escándalo, conocido como 'FifaGate',  estalló el 27 de mayo con la detención de siete dirigentes del fútbol en Zúrich, hecho que lo llevó a ser reelegido el 2 de junio, cuatro días después de que anunciara públicamente su marcha, que hará efectiva en febrero del próximo año cuando se elija a su sucesor.

 Desde su llegada a la cabeza de la instancia suprema del fútbol en 1998, Blatter se ha acostumbrado a un tratamiento digno de un jefe de Estado en sus frecuentes viajes y parecía insumergible ante los ataques, pero su situación ha cambiado radicalmente en los últimos meses.

 El 'sistema Blatter' se desmorona. La  semana pasada ya fue apartado de la secretaría general su número 2, Jérome Valcke, sospechoso de participar en la reventa de entradas del Mundial 2014. Ahora la acusación judicial amenaza con poner en serios apuros al hombre que dio un impulso a la Fifa como máquina de hacer dinero gracias al Mundial y como entidad que puede presumir de tener más miembros que la ONU (209 contra 193).

Su presidencia ha estado marcada casi desde el primer día  por escándalos y guerras internas. Fue elegido en 1998 como reemplazo de su mentor, Joao Havelange, y desde entonces tuvo que luchar por imponerse como autoridad en una organización acostumbrada a veinticuatro años de liderazgo del brasileño.

 Sobre aquel proceso de 1998, el británico David Yallop escribió un libro, ‘Cómo han amañado el partido’, acusando al equipo de Blatter de prácticas corruptas para asegurarse la victoria sobre el otro candidato, el sueco Lennart Johansson, entonces presidente de la Uefa.

 Tuvo un duro reto en 2002 para conseguir la primera reelección, al encontrarse con ataques de varios miembros de su Comité Ejecutivo y del entonces secretario general, Michel Zen-Ruffinen, que hablaron de manipulación de las cuentas del organismo e irregularidades financieras. Ganó sin problemas (139 votos contra 56) a su rival de aquella elección en Seúl, el camerunés Issa Hayatou, presidente de la Confederación Africana de fútbol (CAF).

En 2006, otro libro procedente de Inglaterra, de Andrew Jennings con el título ‘Tarjeta roja’, abordaba de nuevo la corrupción de la 'era Blatter' y su publicación incluso llegó a ser prohibida en Suiza judicialmente.  

Nadie impidió la reelección en 2007, donde fue candidato único, pero hace cuatro años, en el 61º Congreso en 2011, la corrupción fue tema de pasillos y debates antes de la reelección del suizo.

El que iba a ser su rival, el catarí Mohammed Bin Hamman, se vio forzado a retirarse unos días antes de la votación, después de un caso de corrupción por pago de sobornos. Blatter concurrió en solitario a las elecciones y se autoproclamó “capitán en la tormenta”.

 “¿Crisis? ¿Qué crisis?”, dijo entonces, en una de sus frases más recordadas, que bien podría haber repetido hace meses, cuando la corrupción volvió a marcar el desarrollo del Congreso de la Fifa, que reeligió a Blatter pese a la crisis y los ataques mediáticos de los días previos.

En los últimos años las sospechas por corrupción en la atribución de sedes de los Mundiales de Rusia 2018 y Catar 2022 ha sido uno de sus grandes quebraderos de cabeza. 

En las elecciones de mayo le ganó la votación al príncipe jordano Ali y debía ser presidente hasta 2019, pero finalmente su marcha se precipitó en tiempo récord. 

El pasado viernes se le abrió a Blatter un proceso legal en su contra por sospechas de gestión desleal por pagarle una suma de dos millones de francos suizos (1,8 millones de euros) en 2011 a Michel Platini, presidente de la Uefa y gran favorito para sucederlo.

La fiscalía sospecha que Blatter firmó “un contrato desfavorable para la Fifa”  con la Unión Caribeña de Fútbol (CFU), presidida por Jack Warner. Y cree que, al firmar ese contrato, actuó de forma contraria a los intereses de la Fifa, “en violación de sus deberes de gestión”. 

Desde 1975 estuvo  en la Fifa, primero como director técnico hasta 1981 y luego como secretario general hasta 1998, cuando ascendió a la presidencia. Tenía pensado irse dentro de cuatro años, con 83 años. Hasta ahora la gran duda es hasta dónde llegará su responsabilidad judicial.

Datos

En 1975 Joseph Blatter inició su trabajo en la Fifa como director  de los programas de desarrollo a fin de concretar los proyectos que el entonces presidente de la Fifa, João Havelange, había dado el aval para ubicarlo   en ese puesto.

En 1981, el Comité Ejecutivo nombró a Blatter  secretario general de la Fifa y en 1990 le confirió los poderes de director ejecutivo. Bajo su dirección, se han organizado nueve Mundiales:  España 1982, México 1986, Italia 1990, EE.UU. 1994, Francia 1998, Corea-Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014. Los cuatro últimos Mundiales Blatter estuvo como presidente de la Fifa.
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