La Copa América, la resurrección de Ángel Di María

Junio 10, 2015 - 12:00 a.m. Por:
AFP/El País
La Copa América, la resurrección de Ángel Di María

Ángel Di María jugador de la Selección Argentina.

El volante argentino, espera recuperar el nivel con el que logró la Champions League con el Real Madrid.

¿Reaparecerá en la Copa América de Chile el Ángel di María que brilló al final de su paso por el Real Madrid y en el Mundial de Brasil-2014 hasta su lesión?

Es la pregunta que se hacen los argentinos tras la floja temporada del 'Fideo' en Mánchester United. "Lo de este año no ha sido suficiente. No estoy satisfecho con mi temporada. La campaña ha sido mala para mí" , confesó el volante ofensivo de 27 años antes de sumarse al equipo de Gerardo Martino, que busca cortar una sequía de más de dos décadas sin un gran título internacional para la Albiceleste.

Para ilusionar a sus compatriotas, 'Angelito' brilló en el último amistoso de Argentina antes del debut en Chile, con dos goles frente a Bolivia (5-0) el sábado pasado en San Juan (oeste). Oriundo de Rosario (310 km al norte de Buenos Aires) al igual que Lionel Messi, Di María viene de pasar un primer año muy difícil en la Liga inglesa, a la que llegó con el cartel del jugador más caro en la historia del fútbol británico tras ser transferido desde el Real Madrid por 59,7 millones de libras (unos 99 millones de dólares).

Arrancó con grandes expectativas pero de a poco se fue desinflando y el entrenador holandes Louis Van Gaal lo criticó con dureza por su falta de esfuerzo para adaptarse. Terminó la temporada sentado en el banco de suplentes, una decisión que podría llevar al 'Fideo' a buscar un cambio de aire.

La Copa América 2015 es la ocasión perfecta para que el electrizante y desgarbado jugador (1,80 metros de altura y 'apenas' 70 kilos) se reencuentre con el nivel que lo llevó a ser uno de los futbolistas más buscados en Europa. "Cada vez que uno vuelve a la selección es como si fuera la primera vez.Cada vez que me toca intento dar todo para seguir estando aca" , dijo quien suma 59 partidos y 13 goles con la Albiceleste.

En el Mundial de Brasil-2014, Di María fue creciendo y luego de una primera fase más bien discreta, brilló en octavos de final ante Suiza con una definición llena de sangre fría a dos minutos del final de la prórroga y era determinante en los cuartos ante Bélgica hasta que se lesionó.

Fue un duro golpe, ya que se perdió la semifinal ante Holanda y, sobre todo, el partido decisivo ante Alemania en el Estadio Maracaná, que terminó en derrota 1-0 y lágrimas para los de Messi, ansiosos de revancha en esta Copa América.  - Orgulloso de su origen -  De chico Ángel ayudaba a su padre Miguel en la carbonería que tenía éste y luego su mamá lo llevaba en bicicleta a los entrenamientos del club Torito, de donde cuenta la leyenda fue 'transferido' a Rosario Central, uno de los clubes grandes de la ciudad, a cambio de 40 balones de fútbol.

Di María se siente muy orgulloso de sus orígenes y así lo demuestra un tatuaje que lleva en el antebrazo izquierdo y que reza "Nacer en El Perdriel fue y será lo mejor que me pasó en la vida" , en homenaje a la calle donde creció en Argentina.

Debutó en primera pisión a los 17 años de la mano de mítico Angel Tulio Zof, histórico entrenador argentino conocido por haber promovido de las inferiores de Central a decenas de grandes jugadores. En julio de 2007 fue vendido al Benfica, donde continuó su progresión obteniendo una liga y dos copas portuguesas, al tiempo que daba sus primeros pasos con los juveniles de la selección de su país.

Esto le abrió las puertas para su fichaje en 2010 en el Real Madrid, con el que ganó una liga, dos Copas del Rey, una Supercopa de España y la Liga de Campeones de Europa 2013-2014. Su actuación en la final del torneo de clubes más importante del Viejo Continente, disputada contra el Atlético de Madrid en Lisboa y que terminó con victoria 4-1 de los 'merengues' en la prórroga, le valió ser elegido el jugador más valioso del partido por la UEFA.

Con la celeste y blanca, Di María suma dos títulos de prestigio: el Mundial Sub-20 de Canadá-2007 y el oro olímpico en Pekín-2008, donde marcó el único gol en la final ante Nigeria con una brillante definición tras una larga galopada. Sin embargo, como Messi, Gonzalo Higuaín o Sergio Agüero, carga con la marca de la debacle de Sudáfrica-2010 y la tristeza por la final perdida en Brasil-2014, en ambas ocasiones con Alemania como rival. 

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