Juan Pablo Ángel y el legado de un goleador

Juan Pablo Ángel y el legado de un goleador

Febrero 22, 2013 - 12:00 a.m. Por:
ERICK NIEVES - Colprensa
Juan Pablo Ángel y el legado de un goleador

Tanto niñas como niños interactuaron con el delantero colombiano Juan Pablo Ángel de quien escucharon parte de sus experiencias como futbolista internacional. Recibieron importantes consejos para la construcción de vidas exitosas en torno a los valores.

Este viernes, en Bogotá, el antioqueño Juan Pablo Ángel compartió todos sus secretos con un grupo de niños patrocinados por Herbalife. El jugador de Atlético Nacional gozó como ‘enano’.

Con una camiseta verde y blanca, que no era la de Atlético Nacional, y una sonrisa plena en su rostro, el delantero antioqueño Juan Pablo Ángel compartió casi dos horas con un grupo de niños de Bogotá, que hacen parte del programa de patrocinio de Herbalife. Fue un momento especial, tanto para los menores, como para el goleador. Cada uno absorbió los conocimientos como si se tratara de una clase. Aunque claro, fueron los pequeños los más atentos a los consejos del artillero. En los primeros movimientos, Ángel coordinó un pequeño calentamiento. Los menores, atónitos, atendían cada orden suya -muchos sabían que no todos los días se puede compartir con una leyenda de este calibre-. Minutos más tarde, fue el turno de los trabajos con el balón. Allí, por supuesto, todos esperaban que el paisa dejara ver su magia. Y él no decepcionó, con algunas acciones dio cuenta de su imperdurable talento. El 9 ‘verdolaga’ organizó a los chicos en filas y uno a uno les fue pasando la redonda, para que estos remataran a puerta. A la par les iba dando tips; su intención era una sola: que cada tiro a puerta fuera gol. Luego pasó lo impensado. El artillero, acostumbrado a batir toda clase de arqueros, invirtió los roles y fue bajo los tres palos. En su condición de portero lo hizo bien, adivinó casi todos los cobros mientras sus ejecutores, que promediaban entre los 12 y 15 años, asombrados observaban. ‘Wooow’, decían los 23 niños y niñas que estaban en el grupo del futbolista de 37 años, que disfrutaba cada instante. En su rostro se veía una imagen de remembranza de cuando él estaba apenas iniciando. Entre tiros, consejos y palabras de aliento, se fueron consumiendo los minutos, hasta que llegó lo que muchos no querían, el final del momento. Un agradecimiento de parte de Ángel y varios rostros sonrientes marcaron el adiós. Pero había una sorpresa guardada. Se trataba de una camiseta alternativa de Los Ángeles Galaxy, equipo patrocinado por la multinacional, que sería rifada entre los menores. Y lo que es la suerte, justamente el primero en dar el número se lo llevó. El pequeño Juan Sebastián Sierra fue el afortunado, gracias al 18. La prenda deportiva fue entregada de manos del gran Juan Pablo, que luego chocó la mano de cada uno de los niños y les dejó una pequeña reflexión: “En la vida uno tiene que tener pasión por lo que hace, así que mi consejo es que se entreguen al máximo y persigan sus sueños (…) Sean siempre grandes personas y respeten a sus padres”. Con estas sentidas y sabías palabras, acabó una tarde que muchos no olvidarán y que dan cuenta de la grandeza del ‘9’ verde; goleador en la cancha y un gran ser humano fuera de ella.

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