Juan Carlos Osorio, un auténtico 'Rey de Copas'

Juan Carlos Osorio, un auténtico 'Rey de Copas'

Mayo 21, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Juan Diego Cartagena – Colprensa - El Colombiano
Juan Carlos Osorio, un auténtico 'Rey de Copas'

Juan Carlos Osorio, técnico del Atlético Nacional, con su hijo menor, Juan Sebastián, de 10 años de edad.

Con las dos Copas Postobón (2012, 2013), la Superliga y el Tricampeonato, el risaraldense ratificó su condición de ser técnico más campeón que ha tenido Nacional con un total de seis vueltas olímpicas.

Cuando asumió el reto de ser el técnico de Atlético Nacional, de nada le sirvió a Juan Carlos Osorio ser unos de los estrategas con mayor preparación en el fútbol colombiano.Para Osorio era vital demostrar resultados lo más rápido posible. Sin embargo, y a pesar de ganar prácticamente sin desempacar maletas la Superliga ante Junior y después la Copa Postobón contra el Pasto, el risaraldense no convencía a la hinchada con su planteamiento, menos cuando quedó por fuera de la pelea por el título en el segundo semestre de 2012.Las críticas le llovieron desde todos los frentes: la hinchada, que se alejaba cada vez más del estadio, un sector la prensa, hasta jugadores y exjugadores, puntualmente porque no entendían su forma, hasta ese momento ineficaz, de manejar al equipo cambiando casi toda la alineación partido tras partido.Mucho menos comprensible resultó en ese entonces la contratación de futbolistas como Diego Arias, Óscar Murillo, Farid Díaz, Wílder Guisao o Sherman Cárdenas, todos de bajo perfil, sobretodo este último que llegaba procedente del Junior y del que muchos solo recuerdan el golazo que le marcó a Nacional en su debut jugando para el Atlético Bucaramanga, con tan solo 16 años.De la mano de ellos y el buen rendimiento reflejado en la cancha, Osorio empezaba a salirse con la suya cambiando la percepción negativa que se tenía sobre él y su peculiar manera de conducir al equipo.Los buenos resultados hicieron que los jugadores fueran asimilando su necesidad de rotar la prolífera nómina verde, que hoy todavía cuenta con dos y hasta tres jugadores por posición.Al final de la Liga-I del 2013 la controversial manera de dirigir de Osorio fue cautivando la atención de una afición escéptica, que transformó los gritos de "burro, burro" por aplausos, principalmente después de conquistar el campeonato ante el que muchos consideraban como favorito, Santa Fe.El risaraldense, que pasó del odio al amor, comenzó a ser para la gente 'el profe Osorio' y a pesar de ser tentado con millonarias propuestas para trabajar en el exterior, decidió quedarse en el banquillo verde con una obsesión en el horizonte: regresar a Nacional a lo más alto del fútbol continental.Fue entonces cuando el estratega verdolaga encaró la Copa Sudamericana, midiéndose con éxito en duelos directos contra el Inti Gas de Perú, el Guaraní paraguayo y el Bahía brasileño, antes de ser eliminado en cuartos de final por el Sao Paulo también del país carioca. La derrota supuso otro golpe duro para el técnico, la plantilla y los millones de hinchas que creían que el equipo podía alcanzar el tan esquivo título internacional.Aun así, Juan Carlos Osorio supo mantener en alto la moral del equipo al que llevó a coronarse por segundo año consecutivo campeón de la Copa Postobón, apoderándose nuevamente del cupo a la Sudamericana.Su devoción, la libreta, los particulares mensajes en papelitos y lapiceros de colores, se convirtieron en objetivo de las cámaras y los seguidores, que a esas alturas de la temporada retornaban el Atanasio y aprobaban con cánticos la gestión del santarroseño."El equipo de Osorio tiene corazón... se merece, se merece ser campeón", corearon a una sola voz los más de 40 mil aficionados que festejaron el tricampeonato, cuando Nacional derrotó al Deportivo Cali y sumó su estrella 13 en el escudo.Ya en 2014 el título internacional volvía a ser el capricho del técnico nacionalista, que se planteó como principal objetivo ganar la Copa Libertadores de América donde Nacional quedó encuadrado en uno de los grupos más complejos junto a Gremio, Newell's Old Boys y Nacional de Uruguay.Para ese propósito y el de mantenerse entre los favoritos del rentado local, Osorio se reforzó nuevamente con futbolistas no tan mediáticos como Luis Páez, Santiago Tréllez, César Quintero, Cristian Palomeque, Michael Rangel, estos dos últimos cedidos a préstamo al Once Caldas y al Envigado Fútbol Club, y Jairo Palomino que regresaba al equipo.Aunque al igual que en la Sudamericana, la Libertadores se le escapó de las manos en cuartos de final, el estratega sostuvo el equipo en el primer lugar de la tabla de posiciones de la Liga Postobón durante casi todo el torneo.Únicamente sobre el final de la temporada algunos jugadores bajaron su rendimiento y el verde tuvo en un bache de cinco derrotas en seis partidos. De todas formas, Osorio se las ingenió para doblegar al Atlético Junior en la final y llevar a Nacional en el segundo equipo con más títulos locales conseguidos junto a Millonarios con 14.Osorio se convirtió así en el único director técnico en la historia del club en cosechar tres trofeos de Liga (2013-I, 2013-II y 2014-I), superando a Santiago Escobar (2005-I y 201 -I) y a Óscar Héctor Quintabani (2007-1 y 2007-II).

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