Jorge Luis Pinto cumple sueño mundialista, en grupo de horror

Abril 04, 2014 - 12:00 a.m. Por:
AP - El País

El técnico colombiano comenzó su carrera en 1986 con Millonarios y ha pasado por otros clubes como Santa Fe, Deportivo Cali y Unión Magdalena.

Jorge Luis Pinto se olvidó de su pose de hombre serio y de carácter recio. Las lágrimas rodaban por sus mejillas en septiembre de 2013, luego que Costa Rica consiguió el pase a la Copa del Mundo, un torneo que se le había negado al estratega colombiano. "He luchado toda la vida por ir a un Mundial. He sido un hombre honesto y trabajador y he logrado esto hoy", dijo Pinto con la voz quebrada tras el empate ante Jamaica, que aseguró el boleto. Pero el temple tendrá que estar a tope en Pinto y en los jugadores 'ticos' durante Brasil 2014. Deben acometer algo que parece una misión imposible: sobrevivir al ominoso Grupo D, donde le hacen compañía tres ex campeones mundiales-Italia, Uruguay e Inglaterra. Costa Rica va por cuarta vez a un Mundial, aunque para muchos jugadores y Pinto ésta será su primera participación en la fiesta más grande del fútbol. Tras el sorteo que ubicó a los ticos en la complicadísima llave, Pinto volvió a dar visos de que el orden, la resistencia y el carácter serán los cimientos del trabajo de la selección centroamericana. "Si algo les puedo asegurar es que no haremos el ridículo en el Mundial", sentenció. Y algo sabe Pinto sobre el valor de la perseverancia. Su arribo a Brasil sigue a dos fracasos al frente de selecciones nacionales, la propia Costa Rica y su natal Colombia. Pinto alcanzó cuatro títulos con el Alianza Lima de Perú, y en 2002 llegó al club costarricense Liga Deportiva Alajuelense, con el que fue bicampeón, para luego ser reconocido con la dirección técnica del seleccionado tico en 2004. Así, tomó las riendas del combinado costarricense en el camino hacia Alemania 2006. Sorteó la primera fase de la eliminatoria de la CONCACAF y se mantuvo en el puesto durante dos encuentros del hexagonal definitivo. Pero las dudas sobre su sistema de juego y sus convocatorias-que suelen generar controversia en la prensa- fueron desgastando su relación con los dirigentes del fútbol tico. "Porque sé lo que hago, no reparo en las críticas ni en los gritos de cierta gente", dijo recientemente a la prensa. "Confieso que veo, leo y oigo muy poco a los opinadores. Los que más critican no son periodistas; son opinadores que, por más que digan, no me influencian negativamente". Tras un empate sin goles ante Trinidad y Tobago, fue destituido en pleno vuelo de regreso desde Puerto España, lo que dio paso al regreso de Alexandre Guimaraes, quien llevó a Costa Rica al Mundial. Así terminó la primera experiencia con selecciones nacionales en el currículum de Pinto, quien en 2006 volvió a Colombia para ser campeón al dirigir al Deportivo Cúcuta. Un año después estaba cumpliendo otro de los sueños de su vida, al hacerse cargo de la selección colombiana. Sin embargo, la mala presentación de su equipo en la Copa América de 2007 en Venezuela acortó la permanencia de Pinto en el banquillo colombiano, para continuar su carrera al frente de clubes en Colombia, Venezuela y Ecuador. Vivía un buen momento en el Atlético Junior de su país, cuando recibió la llamada de la federación costarricense. ¿Por qué aceptó después de la amarga experiencia de 2004? "Porque conozco el país. Y porque me conocen. Para venir tuve que imponerme a los dirigentes del Junior de Barranquilla. `íDéjenme ir, porque esta no la voy a perder!" ', ha relatado. Llegó en 2011 y sorteó con éxito la primera etapa de la eliminatoria. El recuerdo del 2004 y el estilo de juego de Pinto basado en un férreo orden defensivo, no hicieron fácil el regreso, pero poco a poco los resultados positivos le fueron abriendo espacio y simpatías entre los aficionados. Luego vino el hexagonal final, que dejó fríos a los costarricenses, literalmente. Cayeron ante Estados Unidos en Denver, bajo una nevada tal que hubo numerosas críticas al hecho de que no se hubiera cancelado el encuentro. "En lo estratégico, tuvimos fortaleza. Hice entender al grupo que atravesábamos una de esas circunstancias difíciles en la vida", recordó, al considerar que ése fue uno de los momentos en que su equipo encontró la cohesión que tanto le agrada. A Pinto se le reconoce como un hombre de rígida disciplina y de trabajo duro. No es raro verlo en los estadios de la primera división costarricense observando jugadores, y afirma seguir de cerca cada paso que dan sus seleccionados en el extranjero, y aprovecha cada oportunidad que tiene para trabajar con sus jugadores, aunque sean pocos. Es duro, y seguro. Ahora encara el sueño mundialista, ante la mayor adversidad posible.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad