“Jonathan le ganó la pelea a la violencia”: Yeimi Preciado, madre del ‘Momo’ Romero

“Jonathan le ganó la pelea a la violencia”: Yeimi Preciado, madre del ‘Momo’ Romero

Febrero 18, 2013 - 12:00 a.m. Por:
LEONARD GUTIÉRREZ - Q'hubo - Especial para El País.com.co
“Jonathan le ganó la pelea a la violencia”: Yeimi Preciado, madre del ‘Momo’ Romero

Doña Yeimi Preciado, madre de Jonathan 'Momo' Romero', acompañada de sus hijas en su casa del barrio El Retiro.

Hablamos en el populoso barrio El Retiro del Distrito de Aguablanca, con Yeimi Cristina Preciado, mamá del boxeador caleño Jonathan ‘El Momo’ Romero, campeón mundial en la categoría Súper Gallo.

Nació seismesino, su cuerpo aún no había terminado de formarse y él ya estaba peleando en este mundo.Su madre era tan pobre, que en una mesa, con una canoita que encontró en la calle, con paja y algodón que buscó en el barrio El Retiro, le hizo una improvisada incubadora que, como la luz que vio al nacer, tenía un viejo bombillo rojo que se encargó de darle el calor necesario.Así comenzó la historia del boxeador Jonathan ‘El Momo’ Romero, quien el sábado se coronó como el mejor Súper Gallo del mundo.Cuando niño Jonathan nunca se caracterizó por ser fuerte, al contrario, fue su debilidad la que finalmente lo llevó por el camino del boxeo. Las peleas en el colegio eran frecuentes, pero Jonathan siempre llevaba las de perder, su débil y desgarbado cuerpo no lograba contrarrestar el maltrato de muchos compañeros. Por eso la escena de la cara ensangrentada, la boca llena de polvo y la ropa desgarrada por la violencia de sus ‘amigos’ de turno se repitió una y otra vez, hasta que su papá Reynel tomó la decisión de ayudarlo.A su vida llegó el entrenador Jorge Aguirre, a quien le debe lo que es como pugilista. A puño limpio Jonathan Romero ha demostrado que la pobreza no lo hizo una mala persona, por el contrario, le ayudó a ser un campeón, y de paso demostró que aunque la violencia tocó la puerta de su casa en tres ocasiones llevándose a sus hermanos René, Felipe y Ricardo, él no llenó su corazón de venganza.Jeimi Cristina Preciado, habló en el hogar del ‘Momo’...¿Cómo se siente después de este gran logro de su hijo? “Es una sensación que no puedo describir. Es algo que él ha luchado mucho y el papá desde los siete años lo puso a pelear. Fue duro, porque muchas veces no teníamos ni para el transporte y nos tocaba prestar para que pudieran ir. No podíamos, estabamos mal. Yo le digo que este es un triunfo que se tiene bien merecido porque ha luchado por él, es buen hijo, hermano y amigo”.¿Resumida por usted, como ha sido la vida de ‘Momo’? “La vida de él ha sido dura, no por vicios, porque gracias a Dios no ha tenido, sino porque viene desde abajo. Para llegar donde está nos ha tocado luchar a nosotros como papás, y abrirse paso ha sido muy duro para Jonathan. Todos sabemos que vivimos en un barrio que es ‘caliente’, por eso le damos gracias a Dios que él sale en el periódico no por malo, sino por cosas buenas”.¿Todo su dolor de madre y el que han tenido como familia, ahora está recompenzado? “Hemos derramado bastantes lágrimas, nunca se recompensa la vida de un hijo, pero a pesar de tantas lágrimas, hemos tenido también mucha felicidad”.¿‘Momo’ como es de hijo? “Es un excelente hijo, por eso Dios lo ha premiado, igual a los que se murieron. Los que quedaron también. Buen amigo, buen padre y buen hermano. En mi casa no hace falta ni una libra de arroz”.¿En la situación que han vivido cómo hizo para sacar a ‘Momo’ y sus hijos adelante? “Nos ha tocado muy duro, porque para sacar a unos hijos adelante en esta violencia hay que tener mucha dedicación”.¿Ese buen camino de ‘Momo’ algún día se pudo torcer? “Se le presentaron tentaciones en el camino. Una vez al papá le tiraron harina en los ojos acá en el barrio, se puso a pelear con la gente y hasta me le pegaron un tiro en la pierna. Fue horrible, pero él cambió y no se dejó tentar por más nadie. Yo tengo mucho que agradecerle a su profesor Jorge Aguirre y Jaime Cuéllar”.¿Él le ganó la pelea a la violencia? “Sí, le ganó la pelea a la violencia porque donde ha llegado están sólo los buenos”.¿Qué le hizo falta a ‘Momo’ cuando niño? “Yo diría que tuvo amor de Dios, porque cuando nació era seismesino. Nació de una manera que se podía coger en la palma de la mano. No comía, no tenía ojos, no tenía orejas, no tenía nada. Nosotros cojimos una canoita, un bombillo y le metimos algodón por todas partes y lo bañaba cada media hora con leche. Para poder comer tenía que darle con gotero o el mismo algodón, porque no sabía ni comer, yo pensé que se iba a morir, por eso le hicimos una promesa al santo Eccehomo para que lo salvara, por eso de un momento a otro comenzó a cambiar. Esa es la razón por la que lo bautizamos Jonathan Eccehomo Romero Preciado”.¿Es contradictorio que después de ser la victima de sus amigos, hoy sea campeón mundial? “Claro, en el colegio abusaban mucho de él. Me le quitaban lo del recreo, lo golpeaban, como era todo flaco. Llegaba llorando pero yo le decía que no peleara, hasta que el papá lo llevó a entrenar a los siete años”.

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