Hellen Montoya, una patinadora arropada por el oro en Panamericanos

Julio 13, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País

La patinadora caleña Hellen Montoya se erige como una de las figuras de Colombia en los Panamericanos. Ya suma 2 medallas doradas.

Cuando cumplió 3 años de edad y luego de varias cartas al Niño Dios, Hellen Montoya recibió unos patines. Ese era el regalo que había estado esperando durante todo el año. Una vez los tuvo en sus manos, no esperó ni un minuto para probárselos y moverse por toda la casa. Fue una conexión inmediata y desde ese momento no hubo quién se los quitara.

Así relata Esmeralda Ríos, madre de la doble campeona panamericana, el amor a primera vista    que tuvo su hija por el deporte sobre ruedas.

Hoy, 18 años después de ese regalo, Hellen corrobora que no fue un amor fugaz y aún continúa atada a sus patines, esos que hoy la tienen en la gloria al convertirse en la única deportista colombiana, hasta ahora, en conseguir dos preseas de oro en los Juegos Panamericanos en Toronto, Canadá.

La joven vallecaucana, de 21 años de edad, se convirtió en la primera patinadora colombiana en conseguir un oro en estas justas, luego  de registrar   en la prueba   de los 200 metros contrarreloj inpidual un tiempo de 17.653 segundos, con el cual  se llevó el primer lugar en el complejo Deportivo Panamericano.

Este lunes, en su segunda salida a escena, Hellen no desentonó e impuso un inalcanzable ritmo de carrera en la prueba de los 500 metros velocidad, en la cual consiguió un tiempo de  43.370 segundos,  marca con la que superó por cerca de medio segundo a la estadounidense Erin Jackson y la ecuatoriana Ingrid Factos, quienes fueron plata y bronce, respectivamente.

“La estrategia era salir adelante, controlar hasta la línea de 200 metros, hacer una pausa para manejar los tiempos con quienes venían atrás y al salir de la curva acelerar muy fuerte para rematar y así se dio”, contó la vallecaucana, al término de la competencia en Toronto. 

Por su parte, a más de 4 mil kilómetros, en Cali,  la madre de la campeona muy conmovida resaltó que “este triunfo  es motivo de orgullo, de alegría y  satisfacción por toda la dedicación que ella ha tenido. Cuando salió de aquí  se  puso la meta de traer los dos oros y lo logró”, cuenta emocionada Esmeralda.

Y es que el mes que estuvo fuera de su casa concentrada en Medellín, ciudad en la que se preparó para los Panamericanos, no fue en vano, ya que, como destaca su madre, Hellen se puso una meta personal en Canadá y la alcanzó.

“El objetivo eran dos y gracias a Dios me voy con dos medallas de oro. Creo que todos hemos trabajado para ganar, fue un mes de entrenamiento demasiado duro de la ruta, con las rectas y la salida de las curvas, y por eso estoy muy contenta de aportar dos medallas a Colombia”, aseguró la campeona.

Luego de conseguir estas dos preseas doradas, que se suman a las tres que se colgó en el Mundial Juvenil en Bélgica (2013) y las tres del Campeonato Mundial de Mayores en Argentina (2014), Hellen, quien anhela estudiar idiomas en la universidad, regresará a Cali para disfrutar, como regalo extra por su triunfo,  de la ensalada de piña y la costilla ahumada que prepara su madre. Un plato que la desvela. Su favorito.

Después de la celebración familiar, esta  caleña regresará a su extenuante rutina, que inicia diariamente  a las  8:00 de la mañana y termina  a las 7:00 de la noche, en la cual realiza varias horas de  trote, bicicleta, pesas y  patinaje, para prepararse para el selectivo del equipo nacional, el cual será en un mes.

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