Gran Bretaña se quedó con la persecución femenina en Río 2016

Agosto 13, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Agencia AFP / El País
Gran Bretaña se quedó con la persecución femenina en Río 2016

Las chicas británicas dominaron la persecución en Río.

El equipo británico venció al de Estados Unidos.

El equipo británico de persecución femenino no tuvo piedad, aplastó su par estadounidense y se colgó el oro este sábado en el ciclismo en pista de los Juegos Olímpicos de Rio-2016, con récord mundial incluido.

Gran Bretaña, liderada por Laura Trott junto a Katie Archibald, Elinor Barker y Joanna Rowsell-Shand, batió a sus rivales estadounidenses por más de dos segundos al marcar un tiempo de 4:10.236, a una velocidad media de 57.545 km/h. "Nos sentíamos como una máquina bien engrasada. No puedo estar más orgullosa del equipo" , dijo Trott tras la carrera.

Como siempre, las británicas arrancaron la prueba por detrás, llegando a ceder incluso siete décimas en el primer paso completo al óvalo del Velódromo pero, a partir de los 2.000m (de los 4.000m totales) comenzó su show, como siempre.

"Debes tener tu propia estrategia. Nos gusta ir a nuestro ritmo todo el rato. No sé cómo es eso, sólo sé que nos vamos con el oro, que es lo que importa. Fue muy emocionante ver a los chicos (oro en persecución masculina), fue una inspiración" , señaló por su parte Rowsell-Shand. Las norteamericanas no pudieron seguirlas.

Firmaron un registro de 4:12.454 que, en otras circunstancias, hubiera sido brillante, pero las europeas batieron su propio récord del mundo que habían conseguido por la mañana en casi un segundo (4:12.152) .

 Duelo de espadas

Se trataba de la carrera entre las dos selecciones que habían dominado la prueba en los últimos días. Como en un duelo con espadas o como en el antiguo Oeste, ambas se postularon a cada lado de la pista, esperando el pistoletazo de salida.

Las de las franjas y las estrellas habían batido la plusmarca mundial y las británicas, dando un golpe encima de la mesa minutos después, se lo arrebataron. No querían bromas ni sorpresas.

Estados Unidos debía confiar en su fuerte arranque y en ser capaz de mantener el ritmo durante los 4 km. Gran Bretaña, en cambio, tenía muy clara su táctica: ir a lo suyo y romper la carrera en la segunda mitad. Y así fue pero todo sucedió más deprisa de lo esperado.

Las estadounidenses conseguían una buena ventaja en los primeros 250m pero ésta se fue reduciendo con el paso de las vueltas. De casi 7 a 5. Las británicas volaban y el Velódromo lo sabía. En pie, aclamó a sus nuevas heroínas, con las que han soñado en las últimas horas. De 5 a 1 tras 1.500m. Y en ese momento, comenzó el espectáculo. Sin piedad y a lo grande, como el equipo masculino de Bradley Wiggins y compañía que barrió el viernes.

En el paso por los 2.000m ya se imponían por casi un segundo y, en los 3.500m, por 2.752. Eran las mejores, con un amplio margen, y lo estaban demostrando.

El estadio se vino abajo cuando las europeas cruzaron la meta. Como si todos fueran de británicos, festejaron el éxito y el récord del mundo, un tiempo impensable no hace tanto. El bronce fue para el equipo canadiense, que aplastó por casi cuatro segundos (4:14.627) en la carrera por el tercer puesto a Nueva Zelanda (4:18.459).

"Merece la pena. Esto es por todas las veces que no pudimos salir, que pedimos pescado en vez de pizza" , señaló Elinor Barker, exultante. 

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