Iván Mauricio Arboleda: "Los guantes de Faryd Mondragón me dieron poder en Argentina"

Iván Mauricio Arboleda: "Los guantes de Faryd Mondragón me dieron poder en Argentina"

Febrero 14, 2018 - 07:31 a.m. Por:
Por: Juan Carlos Pamo Sánchez - Reportero de El País
Iván Mauricio Arboleda

Iván Mauricio Arboleda, portero colombiano del Banfield de Argentina.

Diario Olé / Especial para El País

Cada fin de semana su nombre aparece como uno de los mejores calificados con Banfield en el fútbol argentino.

Y no es un delantero, ni mucho menos un volante o un jugador de Selección Colombia. Se trata del arquero tumaqueño Iván Mauricio Arboleda, pieza clave del entrenador Julio César Falcioni en el equipo ‘Taladro’, como es conocido popularmente el cuadro de la provincia de Buenos Aires.

Con tan solo 21 años se proyecta como uno de los mejores en su posición en el competitivo balompié gaucho y los especialistas empiezan a enfocar sus miradas en un chico que podría convertirse en alternativa importante para el arco de la tricolor nacional.

Su historia de vida no ha sido fácil. Proviene de una familia donde su madre es cabeza de hogar, dedicados a la agricultura en su tierra natal, Tumaco, donde las oportunidades escasean y la jóvenes tienen pocas esperanzas de salir adelante.

Llegó al fútbol casi que por obligación de su abuela Teresa, quien lo impulsaba desde muy niño a realizar alguna actividad y no se dedicara a perder tiempo, “ni a ser vago”, como él mismo lo describe.

Comenzó como delantero en un equipo del puerto nariñense y como todos los grandes porteros de Colombia, se metió a los tres palos por accidente, cuando en un partido expulsaron a su compañero que atajaba.
Con el paso del tiempo le quedó gustando la posición y hoy es el futuro en el equipo nacional.

Es profeso hincha del Deportivo Cali, total admirador de Faryd Mondragón y hace unos años tuvo todo listo para fichar por la escuadra azucarera, pero entonces una llamada proveniente del sur del continente le cambió la vida.

En Argentina no tuvo un comienzo fácil, pero tuvo la tenacidad para sostenerse e ir solidificando una carrera ascendente.

Es crítico de la falta de oportunidad para la nueva generación de arqueros en el fútbol colombiano, donde los extranjeros se apoderaron de los arcos en los clubes locales.

Ha hecho parte de los procesos de seleccionados menores de Colombia. Sueña con ser llamado por José Pékerman para algún juego donde sea evaluado y, por qué no, tenido en cuenta para Rusia 2018.

El País habló con el espigado cancerbero sobre su actualidad en Argentina.

¿Cómo califica lo que está viviendo con Banfield?
Todo este proceso ha sido muy bueno y lindo. Gracias a Dios las cosas han salido muy bien. 

¿Cómo fueron sus inicios en el fútbol?
Fueron momentos difíciles. Arranqué en la Escuela Ciudadela Porvenir de Tumaco, luego estuve en la Selección Nariño, de allí al Deportivo Pasto y posteriormente me vine para la Argentina. 

¿Qué recuerdo tiene de esos primeros pasos en el fútbol?
Yo era muy vago y mi abuela Teresa me obligaba a ir a entrenar en la escuela. Ella sabía que ocupado no tendría tiempo para andar en malos pasos. Me mantenía presionado (risas). 

¿Por qué comenzó como delantero?
Yo era el más alto de la categoría y me mandaban a jugar de delantero, tenía un buen cabezazo. En un partido expulsaron a nuestro arquero por cometer un penal y entonces yo dije que tapaba; atajé ese penal y allí comenzó mi ‘condena’ como arquero... (risas). El puesto de arquero es el más ingrato. 

¿Cómo se da el paso al Deportivo Pasto?
Yo estaba con la Selección Nariño y el entrenador Diego Dulce confió en mí y me llevó a Pasto. Me tocó vivir primero con un amigo de él y luego en la misma casa de Diego; es alguien a quien aprecio mucho. Llegué a la categoría infantil hasta la sub 20 y nunca pude entrenar con la profesional. 

¿Cómo se dan los llamados a las juveniles de Colombia?
Gracias a que me destaqué con la Selección Nariño fui tenido en cuenta por José María Pazo, entrenador de arqueros de los equipos menores de Colombia, y me referenció con Hárold Rivera para ir al Suramericano Sub 17, que se realizó en Argentina. 

Estuvo cerca de llegar al Deportivo Cali?
Sí, es verdad. En una oportunidad que jugó el Pasto ante el Cali tuve la posibilidad de hablar con Faryd Mondragón, que aún estaba atajando, quien me felicitó por el Suramericano y me expresó la idea de poder llevarme al equipo azucarero. Le dije que sí, renuncié al Pasto y ya estaba todo arreglado con el gerente de esa época, Álvaro Aguilar; incluso se mandó mi documentación al club y esa misma noche recibí una llamada de un empresario uruguayo que al final me llevó a la Argentina. 

¿Existe una gran admiración por Faryd?
Es un referente para mi carrera. En esa charla que tuvimos me regaló sus guantes; mi pana, nadie me los tocaba. Te confieso que fueron los que utilicé cuando llegue acá a Banfield y me dieron poder para quedarme en Argentina. Además, yo soy hincha del Cali y ya te podrás imaginar mi emoción. 

¿Por qué eligió Banfield, si hubo otras posibilidades?
El empresario me habló de la opción de llevarme a equipos como River Plate, Vélez, Lanús y por último me nombró Banfield y me sonó porque allí había estado James Rodríguez.

¿Cómo fueron esos primeros días?
Fue complicado. No sabía que venía a comenzar desde cero. Eso fue lo más duro. Nadie me conocía, nadie daba un peso por Arboleda. Para llegar acá me tocó hacer una travesía por Venezuela, Brasil y por último hasta Argentina. Venía sacando pecho, parecía un pollo en jaula nueva y apenas me bajé del avión estaba haciendo un frío terrible, ya me quería devolver. A mi primer entrenamiento llegué con un hora de sueño apenas porque recién llegaba acá. Encima me dijeron que venía a la quinta categoría; mi pana, casi me muero (risas).

Y el paso del tiempo sirvió para madurar..
Estuve cerca de cuatro meses solamente entrenando con la quinta categoría de Banfield. Con la llegada de Claudio Vivas como coordinador general, se me abrieron las chances de ascender. Llegó entonces una convocatoria de la Colombia Sub 20 con ‘Piscis’ Restrepo y Vivas recomendó a los directivos amarrarme un contrato para evitar que me fuera a ir a otro club.

¿En qué momento se dio la chance de entrenar con el plantel profesional?
Tras un periodo de vacaciones en 2014, el entrenador de arqueros, Carlos la ‘Lechuga’ Roa, quien fue mundialista con Argentina, me invitó a trabajar con el plantel de primera, era un sueño cumplido.

¿Cuándo fue el debut?
Fue en marzo de 2016, cuando Claudio Vivas, quien había reemplazado a Matías Almeyda, me dio la chance de ser titular. Fue un juego ante River en el estadio Monumental; mi hermano, casi me da un infarto de la emoción. 

¿Cómo es trabajar con Falcioni?
Tener a un ídolo del fútbol como Falcioni de entrenador es un honor. Siempre lo escucho y trato de aprender al máximo de él.

¿Lo ilusiona que pueda estar en la órbita de la Selección Colombia?
Es el sueño de todo jugador colombiano. Estoy trabajando para poder estar en el proceso. ¿Te imaginas que pueda ser el tercer arquero en el Mundial? Sería lo más lindo vivir esa experiencia. 

¿Cómo analiza el presente de los arqueros en Colombia?
La Liga colombiana se llenó de extranjeros. No confían en los nuestros. Los nuevos arqueros necesitan oportunidades para consolidarse.

Datos

  • Iván Mauricio Arboleda será titular esta tarde (5:00) en el duelo entre Banfield y Nacional de Montevideo por la ida de la tercera fase de la Copa Libertadores. 
  • En la temporada 2017-2018 ha sido titular en cuatro cotejos ante Belgrano, Temperley, Defensa y Justicia, y Tigre.
  • Fue inicialista en los dos compromiso que Banfield jugó con Independiente del Valle por la fase previa de la Libertadores 2018.
  • En este año estuvo presente en dos duelos de pretemporada ante Huracán y Newell's Old Boys, por el Torneo de Verano.
  • Su gran ídolo en el arco es el brasileño Dida, campeón del mundo en Japón y Corea 2002. Dice que mira sus videos para perfeccionar su técnica en el arco.
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