El futuro del central colombiano Yerry Mina en el Barcelona es incierto

El futuro del central colombiano Yerry Mina en el Barcelona es incierto

Mayo 31, 2018 - 09:52 a.m. Por:
Por Wílmar Cabrera Pinzón / Especial para El País - Barcelona, España
Yerry Mina Barcelona

Yerry Mina conduce el balón durante el encuentro entre el Barcelona y el Getafe.

FC Barcelona.

Difícil. Complejo. Enrevesado e intrincado. Cualquiera de estas palabras define muy bien el futuro de Yerry Mina con el F.C. Barcelona. Para el defensa que ya entrena con la selección Colombia, de cara al Mundial de Rusia que comienza en dos semanas, no hay la certeza de tener un cupo asegurado con los azulgranas en la próxima liga.

Vestido de jean, camiseta, gorra, tenis negros y mochila Dolce Gabbana, el central del Santa Fe, Palmeiras y ahora el Barça, voló desde Barcelona a Bogotá el pasado 22 de mayo, para ponerse bajo las órdenes de José Pékerman.

Mina retornó a la capital colombiana con indicios ambiguos sobre si a la vuelta a España, acabado el Mundial, hará parte de la lista de 24 o 25 jugadores con los que Ernesto Valverde buscará afrontar la temporada 2018-2019.

“Espero durar muchos años aquí y celebrar muchos títulos con el Barça”, dijo el día de su presentación, el 23 de enero pasado.

Cuatro meses después, con tres títulos a su haber en el equipo: Supercopa de Cataluña, Liga y Copa del Rey; siete partidos y 505 minutos disputados, algunos coinciden en que al futbolista le falta mucho ritmo y adaptación al juego que practica el Barcelona. De ahí la duda de su continuidad.

El periodista Joan Maria Batlle opina que el de Guachené está muy verde y con su presencia no hay defensa que valga. “Urge el fichaje de un central incuestionable para resolver el problema”.

Unos lo defienden. Migueli, histórico defensa central de la selección española y del Barcelona, pide paciencia y agrega que a un futbolista no se le puede juzgar si es bueno o es malo por un partido… “con tiempo y confianza podrá demostrar que es un gran defensa. Para mí, el colombiano tiene sitio aquí”.

Otros lo atacan. En el diario Sport, del sábado 14 de abril, su director Ernest Folch se preguntaba: ¿Por qué se fichó a Yerry Mina? Y él mismo se respondía: “la respuesta es un misterio insondable. Su caso ilustra muy bien cuál es la situación actual de la gestión deportiva en el Barça: la secretaría técnica apuesta por un jugador, pero el entrenador no cree en él… Hoy Yerry Mina no le amenaza la titularidad a nadie”.

Tras la salida de Javier Mascherano, Mina llegó al Barcelona por casi 12 millones de euros, con una ficha de 3,2 millones por temporada. Arribó para ser el cuarto central detrás de Gerard Piqué, Samuel Umtiti y Thomas Vermaelen. Su idea era ir poco a poco para ganarse un puesto fijo, pero con sus actuaciones no lo ha conseguido. Tanto que fue blanco de burlas y mofas de parte de los hinchas.

El mismo presidente del Barcelona, Josep Maria Bartomeu, ha tenido que salir a defender al que fuera elegido Mejor Central del Campeonato Brasileño de 2016 y Mejor Central del Campeonato Paulista de 2017. “Merece más respeto”, dijo.

En una entrevista para la emisora Catalunya Radio, sobre el futuro del colombiano en Barcelona, Bartomeu fue diplomático y pasó toda la presión al cuerpo de entrenadores encabezado por Ernesto Valverde.
“Que se quede, es una decisión técnica. Recordemos que vino en enero y eso siempre es complicado. Además, vino de una liga que no era europea. Estamos satisfechos con él, pero la decisión final es de los técnicos. Yo, de momento, cuento con él”, dijo Bartomeu.

Lo cierto es que la poca confianza depositada en él por Valverde, sumada y justificada por el bajo rendimiento de Mina en los partidos que ha disputado, habría acelerado la decisión de cara a tenerlo o no en la plantilla.

Dicha decisión no se ha hecho pública porque todo dependería si Samuel Umtiti sigue en el equipo. El central, que recibe un salario que ronda los 4 millones de euros, quiere que su paga sea equiparada o por lo menos se acerque a la de colegas como Piqué, que gana 14 millones. La respuesta del club ha sido negativa y el francés ha dejado entrever que de no ser así, se marcharía. Así, Mina se quedaría.

Sin embargo, otro factor en contra de su continuidad es la posible contratación de Arthur, del Gremio de Brasil, que llegaría tras el Mundial y ocuparía ficha de extranjero. Actualmente Paulinho, Coutinho y el colombiano son los tres jugadores que llenan estas plazas. Con los dos primeros confirmados para la siguiente temporada, el tercer brasileño heredaría el sitio del colombiano para los futbolistas no europeos.

Todo apunta a que el defensa central de Guachené sería cedido para ganar minutos, experiencia y aplomo en el fútbol español. El once que ha preguntado por Mina es el Real Betis Balompié, que tiene un agregado que busca el Barcelona: el equipo verdiblanco de Sevilla, además de la Liga y la Copa del Rey, disputará la próxima temporada la Europa League. Los azulgranas ven con buenos ojos esto, ya que es el equipo ideal para acelerar la adaptación de Mina en Europa.

Lo que no es nada seguro, tras esa cesión, es que Mina volviese fácilmente. En los últimos cuatro años, el F.C. Barcelona ha cedido trece futbolistas, tres han regresado, pero no son titulares. Todo es una apuesta. Por el momento, el futbolista se muestra tranquilo. Ha culpado a la ansiedad de sus malas actuaciones con el Barcelona y ha pasado la página.

En una reciente entrevista para el diario Mundo Deportivo ha dejado claro que solo ve su futuro en este equipo, tras la Copa Mundo. Ahí hay otra vuelca de tuerca. Algo que jugaría a su favor es que disputase un buen Mundial con Colombia, en Rusia. Así, los dirigentes del Barcelona, por lo menos, se lo pensarían más: si dejar que sus pies, como jugador del Barça, vuelvan a pisar el césped el Camp Nou. O que, en su presentación, descalzos rocen la hierba del Benito Villamarín. El campo donde el Betis juega de local en Sevilla. En esa ciudad todos se hacen la misma pregunta: ¿Yerry Mina será verdiblanco?

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