Cómo volver a la cancha tras la muerte de un compañero de equipo

Cómo volver a la cancha tras la muerte de un compañero de equipo

Marzo 18, 2018 - 09:15 a.m. Por:
Valeria Martínez Lores - Especial para El País
davideastori

Davide Astori, jugador de la Fiorentina fallecido a causa de problemas cardíacos.

EFE- El País

Inesperada, como el rayo que cayó en la sede del Deportivo Cali en Pance en el 2002, fue la muerte de Davide Astori. El capitán, referente y guía de la Fiorentina de Italia, el 4 de marzo, en plena concentración del equipo, simplemente no despertó.

El hecho generó conmoción en el mundo del fútbol y una tristeza inmensa entre sus compañeros. Las causas de la muerte, según el dictamen médico, fue un paro cardiaco, algo que cada vez se vuelve más común entre los jugadores de fútbol.

Tras una tragedia, el malestar del grupo se vuelve general, pero el fútbol no da espera. Mientras se busca una respuesta o un consuelo, ya el juez está dando nuevamente el pitazo inicial del partido.

A pesar de las circunstancias, hay que salir a luchar, sobre todo, por el que ya no está. Respecto a esto, el psicólogo deportivo Carlos Ortiz habló del acompañamiento a un equipo de jugadores que no deja de ser humano, que tiene sobreponerse a la pérdida y salir a jugar.

El acompañamiento psicológico permite estar con el jugador para brindarle herramientas y cosas que por más esfuerzo no lo pueda cambiar.

“En el fútbol el tiempo es muy corto, es de resultados y de ganar, si estás mal emocionalmente, es ventaja para el equipo contrario. No hay etapa de nada”, dijo Ortiz.

El profesional explicó que siempre hay dos o tres compañeros que son los más afectados por la tragedia y que en ellos se debe emplear una mayor atención.

Lo principal es ver qué cosas cambian de la rutina de ellos y del equipo para sanar y mitigar un dolor frente a la no presencia.

Primero, se debe diagnosticar cómo está el equipo emocional y anímicamente, y mediante entrevistas, seguimientos, rutinas que se realizan, observar si los cambios y variaciones que se presenten son positivos o no.

Cuando es el capitán, como en el caso de Astori, “era el que tenía la vocería, en ese sentido el grupo sufre una afectación más profunda, porque tienen la necesidad de buscar nuevos procesos”, afirmó el psicólogo, que a su vez recalcó la entrada de un “líder emergente”, denominándolo como aquel que nace en las situaciones de crisis y toma las riendas.

“Cuando el dolor está, no se debe pararlo, el dolor tiene que seguir su camino normal”. Lo que se debe hacer es recordarle al jugador que carga con el dolor, cuáles son su objetivos en la vida, por qué está en ese lugar y para qué. Es recordarle al jugador de no soltar sus responsabilidades, él va a minorizar su angustia al ponerlo en primer plano. “Estás aquí y ahora”.

“El golpe emocional le hace bajar el rendimiento y lo pueden hasta sacar del equipo”, sostiene el profesional, quien asegura que en un equipo pueden ocurrir dos cosas: derrumbarse o salir fortalecidos.

Si la muerte es de un jugador significativo que no sea el líder, puede representar que la pérdida de ese futbolista sea una motivación. Que el nuevo líder diga “vamos a jugar por él, a luchar por él”. Pero cuando es el líder quien se va, puede tardar un poco más, porque los procesos tienen que tener una motivación de ese tipo.

Básicamente el trabajo se hace desde el discurso de los integrantes del equipo, y su posición frente al suceso. “No tienes una amortiguación de la situación, no cuentas con ese acontecimiento. Es algo que estresa”, dijo Ortiz. La sorpresa impacta y paraliza, por eso se debe trabajar en la tolerancia a la frustración. No cómo alcanzar una meta, sino aceptar la realidad como tal.

El fútbol profesional es de alto rendimiento y la evolución es desde lo que puede y logra desde la fortaleza emocional. Acabado en este sentido, un jugador puede perder su espacio.

La recuperación tras el rayo
En el año 2002, el Deportivo Cali sufrió una tragedia durante un entrenamiento en Pance. Caía una fuerte tormenta eléctrica, de la que fueron víctimas Herman ‘Carepa’ Gaviria y Giovanny Córdoba por el impacto de un rayo. Un episodio fuerte que estremeció a todo el país.

“Estábamos en lo que más nos gusta y nos apasiona, de un momento a otro todo se nubló”, dijo el excentral del equipo José Mera. “Esto nos enseñó a valorar más la vida y a nuestros seres queridos”.

“Fe y oración” son los pilares que definen José Mera y Elkin Murillo para poder superar la tragedia y unirse como equipo. “El amor de la familia ayudó mucho a compensar ese gran dolor”, contó Mera.

Hoy en día recuerdan el “morocha, tráeme un café” que gritaba ‘Carepa’ de madrugada en la Casona, también su gusto por la canción ‘Si me ves llorar’, de David Pabón.

Cinco días después del hecho, se jugó el clásico contra América. “El equipo nunca se cayó. Sin haber entrenado, respondimos física, psicológica y futbolísticamente. Lo ganamos y eso nos hizo levantarnos más, por esa imagen de ellos”, concluyó Mera.

Esa noche, los dos goles con que ganaron el compromiso fueron precisamente de Elkin Murillo y José Mera, quienes los dedicaron al cielo.

Otros casos
En el 2012, Piermario Morosini jugador del Livorno (Italia), murió tras desplomarse por una crisis cardíaca en pleno partido de liga de la Serie B.

En el 2015, el belga Gregory Mertens falleció en un hospital al que fue llevado tras desplomarse en un partido amistoso y permanecer tres días en coma.

El centrocampista del Bayer Uerdingen Michael Klein murió después de desmayarse durante el entrenamiento de su equipo en el 2004.

Miklos Feher, jugador del Benfica, murió tras desplomarse en el campo por un tromboembolismo pulmonar durante un partido de Liga en el 2005.

El brasilero del Sao Caetano Serginho murió durante un partido disputado contra el Sao Paulo en 2005 por una arritmia cardíaca genética.

Marcio dos Santos falleció en 2002 durante un partido por un edema cerebral provocado por un problema cardíaco.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad