Fútbol femenino: una fiebre cada vez más alta

Fútbol femenino: una fiebre cada vez más alta

Marzo 16, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Daniel Molina Durango- Especial para El País
Fútbol femenino: una fiebre cada vez más alta

Andrea Peralta, futbolista colombiana que milita en el balompié de Brasil.

La idea de que el fútbol es para hombres está mandada a recoger. Las mujeres ya se ganaron su espacio en este deporte y hoy en día, solo en el Valle, 2000 chicas lo practican.

Usualmente se tienen que sujetar el cabello antes de saltar al terreno de juego. No es un capricho, es más bien una necesidad, ya que cualquier cosa que moleste su visión del campo y que no sea controlada, puede traer consecuencias nefastas para el resultado final. Pero a ellas el tener sus cabellos sujetados, el olvidarse por un instante de los pendientes, de los collares y demás, es algo que poco les importa cuando entran a una cancha de fútbol a patear una pelota. Atrás quedó el paradigma de que el fútbol solamente era cuestión de hombres. Gracias a años de dedicación y esfuerzo, las mujeres se ganaron su espacio en una disciplina a la que aportan verraquera y compromiso. El domingo, con el debut de la selección Colombia Femenina Sub-17 en el Mundial de Costa Rica y con la participación de varias jugadoras nacionales en ligas europeas, se abre un verdadero debate. ¿Hay en realidad un auge del fútbol femenino en el país? ¿Esta tendencia es apoyada? ¿Por qué chicas como Yoreli Rincón, Paola Sánchez, Lady Andrade y Natalia Gaitán (solo por mencionar algunas) han estado en el fútbol internacional, teniendo éxito?Para Felipe Taborda, técnico de las selecciones Colombia de mujeres, la respuesta a todos estos interrogantes es muy clara. “La verdad, el fútbol femenino está en pleno auge. La jugadora colombiana se destaca por tener una gran riqueza técnica, juegan muy bien y han madurado mucho, eso ha hecho que esta tendencia crezca más y más”. Según Taborda, actualmente en el país son muchas las jóvenes que practican fútbol, mencionando además que en Colombia habría aproximadamente entre 20 y 30 equipos femeninos bien organizados.Pero en el Valle las cifras son realmente sorprendentes. De acuerdo con Wéimar Giraldo, el director ejecutivo de la Liga Vallecaucana de Fútbol, en este departamento, cerca de 2000 chicas practican fútbol. Agrega que la Liga tiene afiliados a 24 clubes femeninos pero asegura que hay más academias.Para él, todo esto se debe a un cambio de mentalidad en la sociedad. “Antes era muy mal visto que una mujer jugara fútbol, le decían que era una ‘marimacha’ y hasta lesbiana, pero hoy en día es todo lo contrario. Uno va a ver un partido de mujeres y ve niñas muy talentosas y muy lindas, es decir, no pierden su feminidad a pesar de practicar este deporte”.La identidad no cambiaEn cada lugar que hay en el mundo, los deportistas, a pesar de sus diferentes formas de ser, están marcados de nacimiento por un atributo intrínseco que no se puede esconder ni mucho menos negar: su identidad nacional. El fútbol también es un reflejo de la gente del país en el que se vive.Mundialmente, el balompié colombiano se ha caracterizado por tener jugadores pícaros, alegres y de una técnica extraordinaria, con grandes habilidades con el balón y con el toque como su principal filosofía de juego.Entonces, el fútbol femenino en Colombia no está desarraigado del masculino. “En Colombia, y sobre todo en el Valle, hay jugadoras con una calidad impresionante, fiel a la identidad de Colombia. Juegan con alegría, liderazgo y son muy veloces”, dice Wéimar Giraldo. En el Valle, una de las escuelas que más promueve esa identidad en el fútbol femenino es la Escuela Carlos Sarmiento Lora. John Albert Ortiz es quizá uno de los mayores técnicos formativos en ese sentido. En la Sarmiento, un total de 90 chicas luchan por ser cada día mejores. Esta escuela, incluso, disputa casi siempre el tiquete a la Copa Libertadores Femenina que se realiza cada año. “Trabajar con niñas es algo reconfortante, porque cada vez te piden más trabajo y van evolucionando”, dice Ortiz, quien menciona además que el Valle es semillero de grandes jugadoras. Equipos como Atlas, 12 de Octubre y Generaciones Palmiranas marcan la pauta y están a la altura de los clubes de Bogotá y Medellín. De hecho, en la selección Sub-17 que está en el Mundial de Costa Rica están grandes promesas vallecaucanas como Sthefany Perlaza, Lady Asprilla, Yahaira Quiñones y Valentina Carvajal.Gran roce internacionalUno de los aspectos que más ha propiciado el auge del fútbol femenino en Colombia es que el país está en eventos de renombre como campeonatos del mundo de mayores, Sub-20 y Sub-17. Pero, más allá de eso, hay un hecho que se debe decir. Las jugadoras colombianas cada vez arriban más a ligas como las de Estados Unidos y Europa. Aquí en Colombia, que una mujer se gane la vida jugando fútbol, es algo casi imposible. Por eso, muchas chicas se han visto tentadas por universidades norteamericanas y clubes europeos que les pagan por hacer lo que más les gusta. “Mi experiencia ha sido muy buena. Jugué por cuatro años en una Universidad en los Estados Unidos, donde también estudiaba y ahora estoy en España en la liga profesional de allá. Las enseñanzas han sido únicas y me han permitido tener un gran crecimiento”, dice Natalia Gaitán, referente de la selección Colombia que compite en los Suramericanos de Chile.Además de Natalia, está el caso de Yoreli Rincón, estrella colombiana que jugó en el Malmo de Suecia y que se iría a continuar su carrera a la liga estadounidense. Paola Sánchez y Lady Andrade (actualmente en el Pallokerho-35 de Finlandia), también estuvieron el año pasado en el Huelva de España.En Cali está el caso de la delantera Sub-20 Nicole Regnier, quien hace poco se probó en el Atlético de Madrid y estudia posibilidades de ir al exterior. Todas son jóvenes y su desempeño le abrirá las puertas a las generaciones que vienen.¿Es viable una liga femenina aquí?Las fuentes consultadas dicen que aún es muy prematuro para que se haga una Liga Profesional de Fútbol Femenino en Colombia. Así lo ve el presidente de la Dimayor Ramón Jesurum. “Me atrevo a decir que hay cuatro o cinco equipos bien organizados y eso es muy poco para empezar una Liga. Pero el nivel y los resultados que viene mostrando el fútbol femenino en Colombia nos obliga a pensar en hacer campeonatos más elaborados y que den más oportunidades”.Definitivamente, las heroínas dél fútbol que produce esta tierra estarán esperando con ansias precisamente esas chances para ser las mejores del planeta.

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