Floralba Herrera: la pasión por América de Cali no tiene caducidad

Floralba Herrera: la pasión por América no tiene caducidad

Febrero 27, 2017 - 08:55 p.m. Por:
Elpais.com.co
floralba herrera america de cali

Floralba Herrera, seguidora del América de Cali.

Especial para El País

La señora de esta historia se llama Floralba Herrera, tiene 86 años y nació en un lugar del Nariño que se llama Guachucal. Pero resulta que se casó con un ingeniero civil cuyo trabajo era hacer carreteras y así el camino los fue trayendo hasta Cali.

Esa es la historia de su llegada a la ciudad, dice su hija, Diana Saudo, contando que en cambio su pasión por el América no puede explicarse con un momento específico en la vida porque parece haber empezado con la vida misma: “Yo me acuerdo en el Pascual yendo a ver al América tan pequeñita, que me llevaban con muñecas por si me aburría. Yo soy la menor de tres hermanas. Y a las tres nos llevaba mi mamá. Siempre a Sur...”.

La señora fue toda la vida a la popular. La tribuna popular porque eran tres niñas creciendo americanas y el papá lejos.

El amor que es así, y acaba, como dice la canción. Entonces, doña Floralba, que se rebuscaba la vida como comerciante, a veces viajando al Ecuador a traer ropa para vender, iba a Sur para poder llevarlas a todas.

Cuando la cosa se puso mejor fueron a Norte y desde allí, a doña Floralba sí que le gustó ver fútbol. Cómo será que allí terminó metida en una barra: ‘Aquel 19’.


america de cali

Floralba Herrera, la abuela hincha del América que disfruta de los triunfos de se equipo.

Redacción El País

Cómo será, dice su hija Diana, que cuando la cosa se puso mejor, y ella o alguna de las hermanas le compraban boleta de Occidental, doña Floralba la vendía y con eso se iba para Norte.

Ahora la señora va a Occidental. Primer piso. Hace ya casi tres años que se fracturó la cadera y tiene que movilizarse en silla de ruedas, por lo que esa gradería es la que más le favorece, explica su hija Diana.

Entonces, Diana y su esposo la acompañan crédulos de su eterna insistencia en que cada ida al estadio le compone los dolores. Como ocurrió este domingo en el minuto 18, cuando Borja marcó el tanto que dejó ganando al rojo, y la señora Floralba, aunque suene a cliché, se llenó de vida con el gol.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad