"Estoy haciendo historia en el judo colombiano": Yuri Alvear

Agosto 10, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Filiberto Rojas Ferro - Enviado Especial a Río de Janeiro

Entrevista con la judoca vallecaucana Yuri Alvear, ganadora de la medalla de plata en la división de los 70 kilogramos de los Juegos Olímpicos RÍo-2016.

Su sueño era el oro, no le alcanzó, pero continuó su ascenso. Hace cuatro años ganó bronce en Londres 2012 y ahora se quedó con la medalla de plata en Rio-2016. El oro sigue pendiente y Tokio 2020 la espera para saber si podrá conquistar el podio completo.

Una vez terminó la competencia, las lágrimas salieron. Su entrenador Noriyuki Hayakawa bajó la cabeza, puso la frente en el tatami y cuando se miraron a los ojos, lloraron, controlaron el llanto rápidamente y salieron. Las sensaciones de tristeza eran notorias, pero la alegría también llegó de a poco.

En cada respuesta, Yuri se entusiasmó más. No ganó el oro, pero se quedó con la plata, es la segunda mujer colombiana en toda la historia que logró dos medallas olímpicas. Por eso cambió las lágrimas por la sonrisa y valoró el resultado. Reconoció a su rival y visualizó Tokio-2020.

Me siento muy contenta, quería la medalla de oro, no se pudo conseguir, pero bueno, contenta de tener la medalla de plata, agradecida con Dios por mejorar lo que fue Londres-2012, subir al podio nuevamente, sé que mi familia y compañeros están felices y las personas que me han apoyado durante todo este proceso.

De satisfacción y de no creerme que estaba ahí en un podio olímpico, porque en la mañana llegué al coliseo y en pocas horas tengo colgada la medalla de plata, así que me siento muy feliz y contenta, por eso no hay palabras para agradecerle a Dios todo lo que ha hecho.

Significa mucho para mí porque Colombia es un país subdesarrollado en el judo, he obtenido títulos del mundo, una medalla de bronce en Londres, ahora una medalla de plata, siento que estoy abriendo el camino, estoy haciendo historia en el judo colombiano.

Creo que me apresuré un poco en la final, yo llevaba la ventaja, Japón es potencia en este deporte, pero así es el judo hay que arriesgar para poder ganar, me sentía bien, arriesgué, pero las cosas no me salieron y quedo agradecida con Dios por obtener esta medalla.

No creo, las cosas se dieron así, las dos queríamos el oro, unas nos salen y otras no, así son los deportes de combate, de situaciones, tal vez ella estaba esperando un poco mi ataque, porque sabe que yo soy ofensiva, soy agresiva y ese es el estilo que me ha dado muchos triunfos.

Absolutamente nada, di lo mejor de mí, me esforcé hasta el final en cada uno de los combates, llegué a la final y subir al podio es algo muy importante.

Mucho, por mi planteamiento táctico, por los estudios que hicimos de cada una de las rivales, ya sabía cómo trabajar a la japonesa, me sentía muy bien, pero tal vez me apresuré un poquito, porque ese es mi estilo, es mi manera de ser.

Ahora quiero disfrutar mi medalla de plata, disfrutar con mi familia, tomarme un descanso con todas las personas que me estuvieron apoyando, ayer fue un día lleno de mucha emociones, mis compañeros me hicieron videos, mi entrenador japonés que no sabe escribir en español me hizo una carta, todos con el deseo de apoyarme.

Que yo no estoy sola, que un 50 % es mío y el otro 50 % de él, que pierda o gane siempre va a estar ahí y que ahora yo no soy solo su deportista, sino que también hago parte de su familia, de hecho su familia me ha apoyado demasiado y eso es muy emotivo para mí porque es una persona que se vino de Asia para dedicar ya nueve años a mi deporte.

Mucho, porque en Japón he podido realizar muchos de mis entrenamientos, he podido crecer mucho en mi nivel, muy agradecida con la empresa japonesa que me apoya, Miki House, porque han permitido que mis entrenamientos sean más fáciles allá.

A todos quiero agradecerles por todo el apoyo, que sigan orando, que sigan apoyando a todo el equipo colombiano porque quedan muchas más medallas por venir.

A Dios, a todo el país, a mi entrenador, a mi familia, al Comité Olímpico Colombiano, a Coldeportes, a la Escuela Nacional del Deporte, a Indervalle, a Jamundí que en todas sus administraciones siempre me ha colaborado, es un equipo de trabajo muy grande que ha permitido todos mis logros. Quiero darle un saludo especial a todos los jamundeños, a mi tierra, donde me dicen que me vaya a vivir allá, pero no pudo por el deporte, sin embargo, en Jamundí me siento muy bien, la gente me conoce y respeto, un saludo a todos ellos.

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