“Esa medalla me cambiaría la vida”: Luis Javier Mosquera

Agosto 19, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Diana Carolina Hernández Ramírez- Reportera de El País
“Esa medalla me cambiaría la vida”: Luis Javier Mosquera

Luis Javier Mosquera, pesista vallecaucano.

El pesista kirguiso Izzat Artykov, que fue bronce en la categoría de los 69 kg en Río 2016, fue descalificado por dopaje. Tras conocerse esta noticia, al vallecaucano, que fue cuarto, le entregarían en pocos días la medalla.

La noticia que podría ser medallista olímpico no la recibió sobre una plataforma de halterofilia tras levantar una pesa. No. Esa información le llegó  mientras estaba en el mecánico arreglando su moto, esa en la que se transporta todos los días para ir a cada entrenamiento en Yumbo.

Luis Javier Mosquera llegó hace pocos días al Valle del Cauca bajo el silencio que produce no traer una medalla tras el paso por unos Olímpicos. Nadie lo buscó, nadie lo entrevistó y pocos lo felicitaron a pesar de que terminó cuarto en la cita más importante del deporte y consiguió un diploma en Río 2016. 

Pero el anonimato en el que estuvo por varios días acabó ayer, luego de que  el kirguiso Izzat Artykov, bronce en Río,  fuera descalificado   de los Olímpicos por dopaje en la prueba de los 69 kg, esa misma en la que Luis Javier terminó cuarto. En la que quedó  a un kilo de podio.

El rival del colombiano en Río dio positivo a la estricnina, un estimulante, según precisó el TAS en su resolución. La asignación formal de la medalla al colombiano podría ser notificada en los próximos días, cuando se examine la apelación del deportista kirguiso y su federación. 

En  medio de esta novela, Luis Javier, quien ha querido hablar poco con la prensa nacional hasta no confirmarse su medalla, habló  con El País y le contó cómo tomó la noticia de que podría convertirse en el sexto medallista de Colombia en Río 2016.

¿Qué significado tuvo esa noticia para usted?

Fue  algo impresionante, no lo esperaba porque todos luchamos por un mismo sueño de  ser medallistas olímpicos. Prefiero perder por un kilo a que pase eso, porque me pongo en los zapatos de él y creo que en estos momentos debe estar muy triste y destrozado.

¿Dónde y cómo recibió esa información?

Estaba arreglando mi moto y en ese momento me llamó mi fisioterapeuta desde Medellín y me dijo: “Javier, vemos la posibilidad que seas medallista olímpico, puedes subir de tercero, hay que esperar la ratificación”. Después de escuchar eso me fui para mi casa  y empezó todo con los medios de comunicación, con  los familiares y los conocidos. Fue impresionante. 

¿Qué siente al ver que ahora es noticia nacional?

Cuando llegué de Río nadie se acercó a mi casa ni nadie me llamó. Lamentablemente en el país es importante el que gana medalla, porque el diploma olímpico para los colombianos es nada y solo te buscan las personas que te conocen y tu familia.  Ahora que pasa esto, la noticia que puedo ser bronce, ahí sí se acerca todo el  mundo. Da un poco de rabia, pero así es la vida y  por eso hay que tomar todo con la mayor humildad  y seguir adelante. 

¿Ha hablado con alguien de Coldeportes o del Comité Olímpico Colombiano sobre este tema?

No me he comunicado con nadie. Hablé solamente con la presidenta de la Federación Colombiana de Pesas y con mi profesor, y me dijeron que colocara el celular en modo avión, que dejara todo en sus manos,  que ellos van hacer todo lo posible para saber qué pasa y ya cuando se sepa, ya podré contestarle del tema y hablar con todos. 

¿Sabe  cuánto tiempo tendrá que esperar para la confirmación de la medalla?

No, todavía no. Lo de la destitución  de mi rival está claro, pero creo que el deportista y su federación van apelar, así que eso se llevará unos días más.

¿Le duele no haber podido estar en el podio, no haber quedado en la foto de la posteridad?

Sí, me duele un poco, pero no se puede  hacer nada. Dios sabe cómo hace sus cosas y si no me dio la oportunidad de ganármela allá, él sabrá por qué lo hizo.

¿Qué sentimientos aparecen ahora que tiene la posibilidad de ser medallista olímpico?

Cuando me dieron la noticia le agradecí a Dios por todo lo que me ha dado, por todo lo que he pasado.  Lo más importante de la medalla no es la plata que llegue con eso, sino que al ganarla puedo ayudar a muchas personas,  en especial a los de mi municipio, que necesitan el arreglo del gimnasio para practicar pesas. Yo sé que si  se da, me van a escuchar más. Esta medalla me cambiaría la vida.

¿Se imagina contándole en unos años a su hijo que fue medallista de bronce en Río?

Habrá muchas cosas más por contarle, porque esto aquí no queda.  Yo espero ser medallista mundial y olímpico más veces para que mi hijo esté orgulloso siempre. Este es un aprendizaje para él y yo sé que será ejemplo para que él también quiera ser un gran deportista.

Así que en Tokio 2020 se ve colgándose el oro...

Así es, yo  voy a trabajar muy duro para esas Olimpiadas en Tokio 2020, para estar en el podio y  traerme la medalla de  oro. 

¿Qué opina de estos olímpicos que están empañados por el dopaje y los amaños?

Yo creo que son cosas injustas que pasan porque todos los deportistas nos matamos para hacer realidad nuestro sueño y darse cuenta de estas cosas es duro.  Pero la justicia divina viene tarde o temprano. 

¿A partir de ahora hay un nuevo Luis Javier, el medallista olímpico?

Yo sigo siendo el mismo. Gane o pierda voy a  seguir luchando por mi familia, por mis sueños, haré de cuenta que no he ganado nada, seguiré trabajando  duro para conseguir los mejores resultados.

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