En Colombia, cuatro clubes “fabrican” talentos para el fútbol

Abril 07, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Jaime Herrera - Colprensa - El Colombiano

Envigado, Cali, Chicó y Quindío son los que mejor aprovechan sus divisiones menores en el fútbol del país.

El fútbol nacional parece vivir un segundo dorado, pero a la inversa. Ya no se traen extranjeros por volquetadas como ocurrió entre 1949 y 1954, sino que se exportan colombianos masivamente y con las grandes ligas como mercados principales. Acá juegan un papel preponderante Envigado Fútbol Club, Deportivo Cali, Boyacá Chicó y Deportes Quindío que, con altas inversiones, más de una década de procesos y visión futurista, se convirtieron en "fábricas" de talento, surtidores de las selecciones colombianas y en pioneros de la industrialización del balompié en el país que tiene por fuera cerca de 250 jugadores. Gracias a que hace casi tres lustros los dirigentes, cuenta el presidente del Envigado, Felipe Paniagua, determinaron que la cantera fuera el renglón principal del equipo y definieron que "el 60 por ciento de la nómina saliera de las divisiones menores", este elenco se convirtió en el modelo a seguir. Esa política formadora le ha servido al conjunto antioqueño para posicionar su negocio con James Rodríguez (Porto de Portugal), Fredy Guarín (Inter de Italia) y Dorlan Pabón (Betis de España), por citar sólo los que figuran en Europa y que surgieron del proyecto que tiene hoy como director administrativo a Ramón Padierna y de director deportivo a Juan Carlos Sánchez. Apoyarse en la base también le ha generado ingresos al club. En la última década, cerca de 11 millones de dólares lo ha posicionado como el equipo líder en la venta de derechos deportivos. "No pedimos para no vender, pero tampoco regalamos nuestro producto; además, tenemos socios claves como Nacional y varios clubes de Argentina", cuenta Paniagua. Y, claro, la proyección de futbolistas de calidad que les ha generado imagen y consolidación del trabajo. Esa explicación toma más fuerza cuando se habla de un club que registra 3.100 jugadores provenientes del semillero Efisae y de convenios con clubes como Ferroválvulas y Arco Zaragoza. De igual forma se apoya en el programa Cantera de Héroes para detectar los nuevos talentos (con expertos en las principales regiones del país) y los herederos de los que emigraron y están a punto de salir como Mateus Uribe y Johnny Mosquera. La infraestructura, que incluye técnicos, sicólogos, médicos y nutricionistas, es tan sólida en Envigado que en la Selección Colombia sub17 cuenta con cuatro representantes, en la Sub21 dos y en la Dimayor tiene registrados 32 jugadores juveniles para que intervengan en la Liga y la Copa Postobón. CALI LE INVIERTE $1.800 MILLONES EN LAS DIVISIONES MENORES Vender más y comprar menos. Esa es la consigna del Deportivo Cali y gracias a ello el conjunto registra en sus cuentas la venta de los derechos deportivos de 67 deportistas élite entre 1999 y 2012. Daniel Azcárate, miembro del Comité Ejecutivo y presidente de las divisiones menores, resalta que la clave del trabajo tiene que ver con el convenio existente con la escuela Sarmiento Lora y los cazatalentos que tienen en la Costa Atlántica, Antioquia y el Valle. De allí salieron para el exterior figuras como Mario Yepes, Farid Mondragón, Miguel Calero, Arley Betancur, Fredy Montero, Abel Aguilar, Cristian Zapata y Michael Ortega. Y hoy trabajan para seguir enviando jugadores. Hay 375 chicos en esa cantera que inicia el proceso desde la categoría tetero hasta la sub20, en la cual el más sobresaliente hoy es el delantero Brayan Perea, que en julio debe vincularse al Lazio de Italia, en transferencia por US$2,7 millones. Cali, al igual que Envigado, cuenta con una casa hogar y hogares sustitutos para acoger a los jugadores de otras regiones y una estructura deportiva, administrativa y económica sólida que mantenga con vida el programa. El club invierte al año cerca de 1.800 millones para surtir el grupo principal y vender derechos deportivos. El modelo azucarero ha sido tan exitoso gracias a quienes chequean y forman chicos, como los profesores Jairo Arboleda, Hernando Arias y Guillermo Serrano. Hoy, el Cali tiene futbolistas en todas las selecciones de Colombia. QUINDÍO ES UNA PLATAFORMA DE LANZAMIENTO DE JUGADORES Deportes Quindío se convirtió hace dos décadas en la plataforma de los jugadores de la Boca Juniors de Cali, perteneciente al dirigente Hernando Ángel, mayor accionista del conjunto milagroso que pone al año unos 1.200 millones de pesos y cuenta con 22 técnicos para formar 500 deportistas. Un vocero del elenco cuyabro explica que después de cumplir un proceso que parte desde la escogencia en zonas estratégicas del país (Valle, Chocó, costas Atlántica y Pacífica), atención integral en la Casa Amarilla, ubicada de Cali, los mejores cuatro jugadores de cada año son enviados al Quindío. Antes de llegar a la capital cafetera, muchos futbolistas tienen como prueba inicial la Primera B con el equipo Universitario de Popayán y si allá se destacan son promovidos al Quindío. Allí tienen un plazo máximo de dos años para ratificar sus progresos. Así surgieron, entre otros, Hugo Rodallega, Luis Fernando Mosquera, Jorge Perlaza, Álex Mejía, Danny Santoya, Diego Chará, Jair Valoys y Juan Fernando Caicedo, quien el año pasado renunció pero la entidad que se hizo a sus derechos tuvo que pagar 500.000 dólares. Si bien los jugadores locales son escasos y el rendimiento en la Primera A es bajo, esta política le ha servido al club de Armenia para estar entre los elencos colombianos que más le apuesta a la base. Entre sus últimas promociones aparecen el volante Juan Camilo Vela, el defensor William Tesillo y el delantero Aldair Murillo. CHICÓ APROVECHA LAS GABELAS QUE DA LA FEDERACIÓN Apoyados que la Federación Colombiana de fútbol brinda facilidades en arbitraje y desplazamientos para la competencia de los jóvenes con el campeonato Sub20, los dirigentes del Boyacá Chicó determinaron buscar las nuevas generaciones en Urabá, Valle, Santa Marta y Chocó para conformar un grupo anual de 25 jugadores, México, que tienen como misión ir surtiendo el equipo profesional. El presidente Ricardo Hoyos confiesa que "con poco hacemos mucho", ya que cada tres meses el elenco ajedrezado hace torneos élite en los que detectan los futuros futbolistas que llegan a una casa hogar en Tunja, donde reciben todas las atenciones necesarias. Bajo ese sistema, que arrancó hace 10 años, Chicó proyectó a Luis Yánez, Wason Rentería, Juan Alejandro Mahecha, Edwin Móvil y Marco Pérez, los aventajados del trabajo de base que lideran actualmente los entrenadores Orlando Rojas, Járold Bonilla y Jersson González. Ricardo Hoyos cuenta que "el trabajo del año con los chicos nos cuesta más de 300 millones, pero los resultados se ven, porque se han hecho transferencias internacionales, el equipo fue campeón en la A y da ejemplo con la continuidad del profesor Alberto Gamero, quien está pendiente de todo el proceso y no teme a jugársela con los jóvenes, bien acompañados de algunos experimentados". Los próximos en emigrar serían Juan David Pérez (México), Edwin Móvil (Qatar) y Juan Mahecha (Argentina).

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