DEPORTES
Hoy:

En casa de Carolina Arias se sufrió hasta el final

Julio 29, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Marco Antonio Garcés / El País

El patio de la casa de Carolina Arias Vidal es un museo en el que se muestra en imágenes toda la trayectoria de la jugadora de la Escuela Sarmiento Lora y de la Selección Colombia, que nuevamente fue titular como lateral izquierda en el partido ante Nigeria.

El patio de la casa de Carolina Arias Vidal es un museo en el que se muestra en imágenes toda la trayectoria de la jugadora de la Escuela Sarmiento Lora y de la Selección Colombia, que nuevamente fue titular como lateral izquierda en el partido ante Nigeria.Esa cuadra donde habita con su familia se ha vuelto la más popular y bulliciosa del barrio Alirio Mora Beltrán, sobre todo cuando juega el combinado nacional. Así ocurrió ayer en la semifinal, cuando la sala se convirtió en un estadio virtual para recibir a familiares y amigos.La alegría previa al encuentro se conjuró en cuestión de dos minutos, cuando la arquera Paula Forero no alcanzó a controlar el balón y Ebere Orji consiguió el gol de las africanas.Caras largas, dolor de cabeza y silencio por varios minutos, mientras en el LCD de 42 pulgadas se veía tocar a placer a las nigerianas. María Isabel Vidal y Mario Arias, los padres de Carolina, tenían como invitados a Dora y Flor, dos tías de la deportista, y a varios vecinos que se sumaron a Catherine y Diana, que como hermanas sufrían más de la cuenta enfundadas en la camiseta tricolor. Sin embargo, el entusiasmo regresó cuando Íngrid Vidal tuvo una clara opción de empatar después de un centro por la izquierda de Natalia Gaitán, a los 16 minutos. A partir de allí se escucharon gritos y una vuvuzela que los acompaña en todos los partidos. La temperatura volvió a subir en un instante en que Carolina tuvo que meter la pierna abajo ante la llegada de una nigeriana. “No la sacó”, gritó María Isabel, o ‘Chava’, como le dicen en casa. Afortunadamente no le mostraron ninguna tarjeta y la jovencita siguió haciendo gala de su talento cuando engancha en corto.La barra también se emocionaba cuando había opción de pelota quieta para Yorelly Rincón, hacía sonar la vuvuzela y desde allí le daba energía positiva, así como en la acción en que Natalia Ariza suplió una mala salida de su arquera y evitó que se produjera la segunda anotación en contra.El entusiasmo volvió a estar por las nubes en una jugada en la que Carolina se animó a hacer la individual para dejarle servido el balón a Natalia Ariza, que estaba en fuera de lugar. Faltando cinco minutos sacaron a la vallecaucana y con ella se fue la energía de los Arias Vidal.

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