“En América de Cali no existen las excusas”: Alberto Suárez

Agosto 16, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Juan Carlos Pamo - Elpaís.com.co
“En América de Cali no existen las excusas”: Alberto Suárez

Alberto Suárez, técnico del América de Cali.

Es el elegido por los directivos para llevar el cuadro americano a la máxima categoría del rentado nacional. Confían en su experiencia y conocimiento de la B para lograr el objetivo.

Lograr en tres meses lo que otros técnicos no han podido en tres años y medio, es la complicada pero no imposible tarea que le espera al técnico Alberto Suárez al frente del América de Cali, que busca afanadamente el ascenso a primera división del rentado nacional.

El jueves asumió como estratega de los Diablos Rojos en reemplazo de su amigo Fernando Velasco, apartado del banquillo por los resultados irregulares en el arranque del segundo semestre.

Con la convicción y aferrado a su trabajo, ese mismo que en el último tramo de su carrera le ha deparado un título de la B con un novel equipo como Jaguares y un ascenso con un experimentado Cúcuta, espera  en diciembre  devolverle a la institución la alegría de conseguir el billete de regreso a la A.

Es considerado un gran estratega en las canchas pero marcado de igual manera por su fuerte temperamento. Alberto se formó como licenciado en Educación Física en la Universidad del Valle y especializado en Administración de Entrenamiento Deportivo y Psicología en Barcelona, España.

Tiene muy claro lo que pretende con el cuadro escarlata y asegura de manera reiterada que con este equipo logrará el ascenso.

Su etapa previa como director deportivo durante cerca de dos meses, le da herramientas necesarias para conocer a fondo las cualidades de los que ahora son sus dirigidos.

Afirma que es de hablar de frente y sin pelos en la lengua, no le teme a la responsabilidad que los directivos le acaban de encomendar y se ratifica en asegurar que la plantilla del América es hoy por hoy la mejor de la B.

[[nid:453758;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/08/alberto-suarez-america-de-cali.jpg;full;{Christian Zúñiga - El País}]]

El País abordó al entrenador de 54 años para conocer sus sensaciones de cara a lo que será su tercer ciclo al frente del cuadro americano.

¿Cómo asume esta posibilidad de regresar al América?

Estamos tranquilos con el reto que nos brindan de devolver la verdadera alegría que la afición se merece. Esta labor nos lleva a sentir hormigueo en la boca del estómago, eso es positivo porque nos hace más serios y responsables.

¿Tiene claro por qué el América no ha logrado hasta ahora el ascenso?

La institución era inmadura en un torneo muy complicado. Aquí no hay estatus que valga. Nadie te respeta, todo hay que ganárselo y cada juego es una final.

 ¿Esa inmadurez llevó a cometer errores en procesos con técnicos anteriores?

Sí. Creo que esos errores fueron inducidos por agentes externos como la afición y la prensa que no han tenido paciencia. Es un dolor que se quiere calmar ya, pero como en la medicina, debe tener un tratamiento. Hoy sabemos que la camiseta no juega, la historia ni juega y hay que recuperar la grandeza que se perdió.

¿Puede lograr en tres meses el objetivo que otros colegas suyos no han podido?

Las grandes misiones son las que se hacen con dificultad. América ha vivido las etapas que tenía que vivir. En lo administrativo se logró una gran labor y ahora resta conseguir el éxito deportivo. Estoy seguro que en diciembre se volverá a la A.

¿Usted era el revulsivo que necesitaba el equipo para lograr ascender?

Yo quiero que el hincha se vuelva a enamorar de este equipo y lo respalde más allá de lo que podamos realizar como profesionales.

¿Cómo director deportivo le pidieron su opinión para la continuidad de Fernando Velasco?

Mi posición era que tenía que continuar. Siempre la manifesté.

¿Existió presión en los directivos para dar el timonazo?

Ellos son los dueños y quienes al final toman las decisiones. No estaban cómodos con el fútbol que mostraba el equipo e infortunadamente siempre el que paga es el técnico.

¿Con usted el América intentará jugar bien en un torneo donde nunca lo ha hecho?

Jugar en la B no es tan fácil. Vamos a intentar hacerlo bien pero sobretodo de ganar. El día que se ascienda no van a recordar cómo se hizo.

¿No tiene rencor sabiendo que pasó tiempo antes que consideraran su nombre para dirigir el equipo?

(Risas...). No yo no. De parte mía no tengo ninguna clase de rencor.  El Cali y América son mi vida. Mi obsesión será ascender el equipo.

¿Si no consigue ascender, tendría la excusa de que este equipo no lo conformó usted?

No. Yo hice parte de la conformación de este equipo desde mi posición como director deportivo. No hay excusa alguna. Se pueden presentar elementos en contra desde lo técnico pero administrativamente no las hay.

¿Teme que su temperamento en algún momento le vaya a jugar en contra?

Espero que no. Soy un hombre que no me acomodo a las cosas que los demás quieren escuchar, yo digo lo que pienso. Cuando me irrespetan, exijo respeto porque regularmente con todo el mundo lo hago.

¿Qué labor siente más, como planificador o en calidad de técnico?

Mi pasión es estar en la línea y mi razón detrás de un escritorio.

¿Con lo que tiene América va a ascender?

Debería de ascender. Va ser muy difícil armar un mejor equipo en relación al que tenemos en el momento.

¿Se cuenta con la mejor plantilla de la B?

Totalmente. Estoy convencido de ello, después tocará mirar si tenemos el mejor equipo, será otra cuestión. Por ahora la mejor escuadra la tiene el Atlético Bucaramanga.

El que un equipo lleve una diferencia amplia como Bucaramanga no garantiza que vaya ascender, ¿ese aspecto sirve para generar confianza de cara a lo que se viene?

Tengo confianza de que podamos amalgamar un buen trabajo para quitarnos ese temor que genera la campaña del Bucaramanga, equipo que muchos lo dan como favorito para ascender.

¿Cuál fue el primer mensaje que les transmitió a sus nuevos dirigidos?

Lo primero es que entiendan la responsabilidad que tienen. Les comentaba a los jugadores, en una de las sesiones de entrenamiento, que sobre sus hombros está la ilusión de cerca de cinco millones de aficionados, eso es tener amor por la camiseta y ellos tienen que ser concientes de eso.

Al final el mensaje para una hinchada como América que sigue dolida por lo que sucede con su equipo.

Tenemos dos posibilidades,  sentarnos en la tribuna a mirar cómo lo directivos, cuerpo técnico y jugadores se matan por conseguir el objetivo o por el contrario nos vamos todos a empujar el carro para ir detrás de lo que se pretende. Esto tiene sentido si hay gente que apoye, de resto no importará.

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