“El dueño de mi corazón es el balón”: Nicole Regnier

“El dueño de mi corazón es el balón”: Nicole Regnier

Febrero 15, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Daniel Molina Durango - Reportero de El País
“El dueño de mi corazón es el balón”: Nicole Regnier

Nicole Regnier demuestra que la belleza y el fútbol sí se pueden combinar.

Nicole Regnier es la delantera de la Selección Colombia Sub-20 que tiene suspirando a más de uno. Entrena cinco horas diarias y es clara al asegurar que su nivel de juego le importa mucho más que su apariencia.

En una fotografía colgada en su página de fans de Facebook, aparece Nicole Regnier con el pelo sujetado y la mirada clavada directamente en el balón que está dominando con su pierna zurda. Parece un entreno personalizado, ya que viste un uniforme de piezas negras, unas zapatillas con cordones verde fluorescente y, además, no se ve otra jugadora en la cancha. Minutos después de que la imagen fuera subida a la red social, cientos de “me gusta” empezaron a verse, apareciendo como gotas de agua cuando va a empezar a llover. Al poco tiempo se contabilizaron 1293 ‘likes’. En lo primero que pensé cuando vi ese fenómeno, fue que esta chica de 18 años, que es delantera de la selección Colombia Sub-20, quizá era tan popular como cualquier celebridad o estrella nacional.No obstante, al verla en persona, el miércoles pasado en las canchas sintéticas del Club Campestre, la primera impresión que me dio fue la de una joven simplemente apasionada por patear una pelota. ¿Cuál de las dos era la auténtica? Eso fue lo que traté de averiguar, cuando la ‘Sharapova’ del fútbol femenino se sentó sobre un balón Adidas Brazuca para contarme su historia como jugadora en un país, en el que el fútbol en las mujeres empieza a tomarse más en serio. *** Luego de meditar unos segundos la pregunta que le había hecho, jugó con su cabello rubio y lo primero que hizo fue agradecerles a las personas que la apoyan y le escriben mensajes de cariño por las redes sociales.Sin embargo, sus palabras fueron tan contundentes como un gol que entra con furia en una red contraria. “El tema de mi aspecto físico es secundario, mi rendimiento en las canchas y el nivel de juego es lo que más me importa”. Esa frase la sustenta relatando la manera en la que llegó al fútbol. “Desde muy pequeña me fui a vivir a Italia y allá me enamoré de este deporte porque se vive con una pasión desenfrenada. Iba al estadio cada ocho días a apoyar al Milán y me pasaba todo el día pateando y pateando balones. Luego, a los 13 años, cuando regresé a Colombia, la idea de ser jugadora tomó mucha fuerza y ahora me dedico a eso y me hace feliz”. Y la debe hacer feliz. Actualmente, Nicole entrena a doble jornada. Por lo general, le dedica cinco horas diarias a su pasión. Además, admira a Messi, Neymar y Falcao y, como si fuera poco, estudia vídeos de Ronaldo, el fenómeno brasileño, para definir cada vez mejor.Las fiestas cada fin de semana y el tiempo para el ocio no son titulares en su nómina de las tareas diarias. “Y así ha sido, el fútbol siempre ha estado en primer plano en mi vida. Desde pequeña, pedía que me regalaran de Navidad y de cumpleaños balones y más balones, y hasta el momento eso no ha cambiado”. *** Cuando llegó de Europa, Nicole empezó a jugar en un club llamado Atlas (en el que todavía milita) y, tras crecer como jugadora, recibió la primer convocatoria para jugar en la selección Valle. “Era muy chiquita y me tocó jugar con futbolistas grandes como Carmen Rodallega y Laura Cosme. Yo las veía como si fueran de otro planeta y les aprendí bastante. Año tras año me fueron convocando y así mejoré mi nivel”.Después empezaron los llamados para que jugara en la selección Colombia femenina Sub 17, con la que disputó el Mundial de Azerbaiyán en el año 2012. “Ha sido una de las mejores experiencias de mi vida” , dice. Luego volvió a ser tenida en cuenta por la ‘Tricolor’, pero para jugar el Suramericano Sub-20 que se hizo a comienzos de este año en Uruguay. Aunque Colombia no clasificó, por la televisión y las redes sociales se fue formando como una bola de nieve el rumor de que en el combinado nacional se encontraba la ‘Sharapova’ del fútbol colombiano femenino. *** Hablando de fútbol demuestra seriedad y compromiso. Pero, al tocar temas relacionados con su manera de ser, sus palabras toman un ritmo más divertido y suelto. Seguramente sus cientos de admiradores se preguntarán si el corazón de Nicole tiene dueño y, para su mala fortuna, sí posee uno, con el que aparentemente ningún hombre podría competir: una pelota. “En este momento no salgo con nadie, el dueño de mi corazón es el balón y así me encuentro bien”. A pesar de esto, no dudó al describir cómo debe ser el hombre que se robe su atención. “Tiene que ser hincha del Cali y acompañarme cada ocho días al estadio. Pero también me gustaría que estuviese a mi lado alguien que me trate bien, que sea caballeroso y que me haga sentir cómoda. Luego viene la parte física, que para mí es muy importante, porque hoy en día algunos muchachos se vuelven todos musculosos y parecen tortugas ninja, esos no me gustan”.En su parte personal, se define como una chica de buen humor, bromista, amante de compartir espacios con su familia, de la salsa y el cine, aunque las películas románticas prefiere verlas en casa. “Cuando me queda tiempo y voy a cine, trato de ver una película de comedia o de acción, porque hay unas de otros géneros muy buenas y que me hacen llorar fácil. Esas prefiero verlas en un lugar en el que no haya mucha gente”.Si tuviera que hablar de algunos de sus aspectos a mejorar, ella mencionaría el hecho de ser a veces acelerada con las cosas. “Desde niña fui hiperactiva, las profesoras en el colegio me mandaban a darle vueltas y vueltas a la cancha para que me calmara, pero no les funcionaba. De hecho, tengo fama de cansona, pero bueno, a medida que creces vas mejorando en ese aspecto”. Precisamente esa hiperactividad le jugó una mala pasada y casi le hace perder el Mundial de Azerbaiyán. “Antes de la primera convocatoria para prepararnos bien, a unos dos meses de la Copa del Mundo, yo me fui a jugar una recocha con hombres y me entraron con una plancha que me produjo una lesión de tercer grado en el tobillo. Yo no le dije nada al ‘profe’ (Felipe Taborda) y cuando fui al entreno no podía ni caminar. El técnico se enojó mucho conmigo y me devolvió de la concentración. Eso fue muy duro. Por fortuna me pude recuperar y no me perdí el Mundial. Aprendí la lección”. *** Ahora, para ella hablar de lo que será su futuro es una prioridad. El año pasado estuvo entrenando un tiempo con el equipo femenino del Atlético de Madrid, conjunto que le ofreció en contrato que hoy en día Nicole analiza con cuidado, ya que también maneja otras ofertas para irse a jugar a Brasil. “Lo más seguro es que en un mes lo tenga decidido. Pero tengo claro que mi meta es jugar a nivel profesional en el exterior, pero hasta que las cosas no se concreten no diré nada”. Eso sí, dejo claro cuál es ese sueño que desea cumplir a como dé lugar. “Aunque sé que me queda mucho de carrera, deseo estar en unos Juegos Olímpicos, y ojalá tenga esa posibilidad en los del 2016 que serán en Río (Brasil).A partir de ahora mucha gente la verá como ‘el rostro lindo’ del fútbol femenino y otros hasta la postularán como la nueva figura de la selección. Sin embargo, ella se ve a sí misma como una chica soñadora, que lo único que quiere es jugar fútbol, y entre más, mejor. Esa fue la conclusión a la que llegué cuando la vi abandonar lentamente la cancha del Club Campestre, con el balón ‘Brazuca’ bien aferrado a sus delicadas manos.

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