El ‘Diablo’ busca salir del infierno

Abril 04, 2013 - 12:00 a.m. Por:
ARCHIVO - El País
El ‘Diablo’ busca salir del infierno

Foto de archivo del expresidente del América de Cali, Carlos Puente González (Q.E.P.D.).

Hay incertidumbre por el futuro del América pues su crisis tocó fondo. Pese a las dificultades existen varias propuestas para que el equipo salga adelante.

Luego de perder la final del torneo colombiano, al América está que se lo lleva el Diablo. A los jugadores les deben una quincena, los funcionarios administrativos llevan dos meses sin seguridad social y hay dudas sobre el manejo de los dineros recaudados en la recta final del campeonato anterior.Las dificultades del momento son la expresión del verdadero problema que enfrenta la institución escarlata: el bloqueo financiero al que está sometida desde hace 10 años, cuando fue incluida en la Lista Clinton. En pleno siglo XXI, el América no puede girar un cheque o utilizar un cajero automático. Para este equipo emblemático, sólo sirve el efectivo y así es muy difícil asegurar el futuro.Además, el equipo tiene congelados más de un millón de dólares de premios que ha ganado en competencias deportivas, como la Copa Merconorte de 1999. Por eso, explica su presidente, Carlos Puente, “en la actualidad el club se sostiene gracias a la transferencia y la venta de jugadores”.Salvavidas estatalPero los ‘Diablos Rojos’, como se conoce popularmente al América, no están solos. Desde hace dos años el gobierno nacional, a través de Coldeportes, le lanzó un salvavidas. Se ofreció como garante para sacar al equipo de sus dificultades, incluso para impulsar las gestiones diplomáticas ante el gobierno de Estados Unidos y desbloquear sus finanzas.A cambio el equipo tenía que ingresar en un proceso para democratizar sus 9.546 acciones y cambiar de dueños. Daniel García, anterior director de Coldeportes, pensó recurrir al sentido de pertenencia de los 3.500 socios que se reparten la propiedad del América. Estos deberían donar sus acciones al equipo, que luego las ofertaría de manera pública en un proceso vigilado por el Estado.La transformación no es fácil pues nadie en el club sabe dónde están más de la mitad de los socios, que tienen en su poder unas 4.200 acciones, ni quiénes son o qué intereses representan. En junio del 2007, luego de tres temporadas en que el equipo no logró ingresar a las finales y vio amenazada su continuidad en la primera división del balompié nacional, llegaron más propuestas para su salvación.Las ofertas fueron de dos clases: unas prometen un dinero para comprar esas 4.200 acciones y las otras esperan que sus dueños las entreguen al club, en una especie de donación.Entre quienes esperan que las acciones sean devueltas están personajes como el actual gobernador del Valle, Juan Carlos Abadia, y el abogado, Carlos H. Andrade. El mandatario dice que la institución es un patrimonio de los vallecaucanos y que para salvaguardarla en el futuro debería ser administrada por la entidad territorial. El abogado Andrade va más lejos y propone que la entidad sea entregada a una sociedad anónima que la maneje, en la cual estaría él como garante.Ninguna de las dos propuestas llegó a concretarse, pues a los socios actuales del América parece interesarles más, recuperar lo que consideran su patrimonio que el futuro deportivo del club. Otras dos ofertas, con igual número de grupos económicos del exterior, uno mexicano y el otro gringo, tampoco tuvieron éxito.De cinco propuestas que recibió el club, la que estuvo más cerca de finiquitarse fue la liderada por Orlando Rincón de Parquesoft, quien con un grupo de inversionistas ofrecieron, en junio del año pasado, $4.000 millones por la ficha del América. “Nosotros vemos el equipo como un gran motor social”, dijo Rincón en su momento.Su propuesta se dividía en tres etapas. En la primera se contrataría a una firma internacional de auditores, “del nivel de Price Waterhouse”, para que hiciera un escaneo financiero al América. “No sólo para saber qué era lo que íbamos a comprar, sino porque fue el requisito que impuso la oficina del Tesoro de los Estados Unidos para sacar al equipo de la lista Clinton”, señaló Rincón. La segunda parte era constituir una fiducia para que a través de ella los socios vendieran sus acciones, “las 4.200 de la discordia”. Por último, buscarían definir los nuevos patrocinadores del club, “ya teníamos una docena de empresas palabreadas para apoyarnos”, aseguraron los inversionistas. Aún así, no fue posible llegar a un acuerdo y concretar el negocio.Viejas gloriasFuentes consultadas para este informe, que pidieron la reserva de su identidad, señalan a Juan Miguel Rodríguez como la piedra en el guayo del América. Hijo del confeso narcotraficante Miguel Rodríguez, antiguo socio del club, es identificado por jugadores, cuerpo técnico y hasta la barra Barón Rojo, como el poder en la sombra. Por el contrario, el presidente asegura que Rodríguez es un asesor ‘ad hoc’, sin sueldo, de las divisiones inferiores.Personas cercanas a la institución dicen que “los Rodríguez ven al América como parte de su patrimonio y no entienden por qué deben regalarlo o donarlo”. Incertidumbre por saldo en rojoSegún ha dicho en público el presidente del América, Carlos Puente, las deudas del equipo ascienden a los $4.500 millones. Una cifra nada despreciable.Su mayor acreedor es el Estado, ya que le deben dinero al Municipio de Cali y a la Administración Nacional de Impuestos, DIAN, con los que establecieron acuerdos de pago buscando paliar la situación deficitaria. “Vivimos de las taquillas y de vender dos jugadores al año, porque nosotros no tenemos patrocinio hace diez temporadas. Aún así, sin tener un eslogan en la camiseta, que es lo más importante de un equipo, nos hemos sostenido”, recalca Puente.Según Puente, el mayor activo del América es su cantera de jugadores. “Hay unos trescientos que son de propiedad del club y nos los quieren comprar desde que cumplen 16 años”. Sin embargo, las autoridades han iniciado investigaciones para determinar por qué algunos de ellos aparentemente estarían registrados en el Platense Fútbol Club, un modesto equipo de las ligas menores del país.¿Quién manda a quién? En mayo pasado a dos miembros del Comité Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales, Acolfutpro, Luis Alberto García y Gustavo Adolfo Quijano, se les impidió el acceso a las instalaciones del América para que dieran una charla a los jugadores y cuerpo técnico.Según el comunicado de la agremiación, en la mañana del día martes 27 de mayo los representantes tenían una reunión acordada con el preparador físico Ramón Vásquez, una vez terminara el entrenamiento programado. Juan Miguel Rodríguez, quien se encontraba en las instalaciones de Cascajal, ordenó sacar a los representantes de Acolfutpro, impidiendo que la reunión se llevara a cabo. El 28 de mayo nuevamente se les impidió ingresar, violando el derecho de asociación. Estos hechos se presentan porque el Estado colombiano lo ha permitido al no ejercer el debido control, inspección y vigilancia.

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