“El deporte me sirvió para escapar de la violencia”: Gílber Ordoñez
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“El deporte me sirvió para escapar de la violencia”: Gílber Ordoñez

Octubre 16, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Juan Carlos Pamo - Elpaís.com.co
“El deporte me sirvió para escapar de la violencia”: Gílber Ordoñez

Gílber Ordoñez, luchador de Artes Marciales Mixtas.

Es un luchador de Artes Marciales Mixtas que ostenta el título nacional. Proviene de un región de Nariño, donde estuvo a punto de irse a la guerrilla.

Son muchos los factores que obligaron a Gílber Ordóñez a salir desde temprana edad de su tierra natal para buscar un mejor futuro.

Y es que la adolescencia para este deportista que actualmente es el campeón nacional de Artes Marciales Mixtas no fue fácil.

Es oriundo del corregimiento de Sánchez, en el municipio  de Policarpa, ubicado al noroccidente de Nariño, el corazón del Patía. Un pueblo que vive en el olvido del Gobierno Nacional, donde sus habitantes sufren por la ausencia de agua, no hay servicio eléctrico, sus vías no son carreteables, no existe alcantarillado y las expectativas de surgimiento de los jóvenes son pocas.

Además de todos esos inconvenientes, Gílber fue uno de los tantos colombianos que le tocó padecer de cerca el problema de la violencia que se vive en nuestro país.

El conflicto armado que por décadas ha bañado de sangre a muchas familias- sobretodo campesinas- no estuvo ajena en su entorno. A sus doce años, ya observaba como el dinero producto del cultivo y procesamiento de la coca comenzaba a pulular y era un imán negativo para sus coterráneos.  

“En muchas ocasiones estuve tentado para irme a la guerrilla. Las pocas expectativas de surgir en nuestro pueblo ha obligado a muchos jóvenes a coger ese camino”, expresó el peleador de 24 años.

Incluso narra que algunos de sus familiares, que se dejaron llevar por esa falsa ilusión, terminaron muertos o encarcelados.

Con esos antecedentes de miedo y terror, Gílber se vio obligado a salir con la nostalgia de dejar atrás al sitio donde nació y creció.

 En sus maletas llevaba la ilusión de comenzar una nueva vida y fue en Cali donde encontraría el espacio y las posibilidades de  arrancar su proceso de formación deportiva.

Sin lujos, pero con la mente puesta en sacar adelante a su familia con el deporte, este luchador de la vida incursionaría primero en el mundo de las narices chatas.

Hizo parte de un gran ‘combo’ de boxeadores del Valle, como él mismo lo denomina, donde estaba el excampeón del mundo Jonathan ‘Momo’ Romero y el púgil caleño Óscar Rivas, actual competidor de súper  pesado en suelo canadiense.

[[nid:473792;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2015/10/ep001036864.jpg;left;{Gílber Ordoñez, actual campeón nacional de Artes Marciales Mixtas.José Luis Guzmán - El País}]]

Desde muy pequeño le gustaba el boxeo. Veía los combates por la televisión y era algo que le apasionaba. Tuvo la fortuna de conocer en ese entonces al entrenador Jorge ‘El Gallo’ Aguirre, quien ha sido un gran descubridor de talentos en el Valle del Cauca.

“El técnico Aguirre en muchas ocasiones me colaboraba para los pasajes. En oportunidades me tocaba caminar una hora desde mi casa, en el oriente de Cali, hasta el coliseo El Pueblo y luego regresarme”, comenta Gílber.

Fue campeón departamental y obtuvo en una ocasión una medalla de bronce en un campeonato nacional.

A pesar de colocar la bandera del Valle en lo más alto durante muchos torneos, este valluno por adopción no encontró el apoyo necesario para seguir en esta disciplina.

Esas frustraciones lo llevaron a realizar una pausa de dos años en su carrera. Por invitación de un  amigo fue a ver una pelea de Vale Todo, modalidad de combate donde los luchadores pueden usar cualquier arte marcial y quedó enamorado.

“Fue una experiencia muy particular porque terminé peleando ese día. Recuerdo que hice dos combates, uno lo gané y el otro lo perdí. No tenía idea de las reglas que se usaban en esos combates”, comenta.

Y esa primer incursión casi que de manera forzosa fue la puerta de entrada para descubrir un mundo que hoy lo tiene como uno de los mejores del país.

Ya son cuatro años en los que Gílber ha cosechado grandes gestas en las Artes Marciales Mixtas.

“Hace año y medio conquisté el título nacional en una velada que se organizó en Cartagena. Hoy puedo decir que tengo ya algún tipo de reconocimiento y eso es reconfortante”, agrega Ordóñez.

Es uno de los más destacados en el muay thai, conocido como boxeo tailandés, el cual se desarrolla por medio de técnicas de piernas y brazos.

Esta disciplina surgió en siglos pasados como una herramienta de combate para los soldados tailandeses que luchaban contra los ejércitos de Camboya y Birmania.

Actualmente es una disciplina que se practica en muchos países del mundo. Existe un órgano rector denominado Federación Mundial de Muay Thay, aunque en Colombia no está regulado ni organizado como ligas o federaciones.

En la capital vallecaucana ya son varias las escuelas que trabajan con el fundamento de promover nuevos talentos y en otros casos sirven como escenario para ejercitar el cuerpo, fortalecer el estado físico y mantenerse en forma.

“Ahora el objetivo es poder sobresalir en este deporte, ser observado para dar el salto a otros países e ir a competir a los Estados Unidos que es donde está bien organizado este espectáculo”, reflexiona.

Mientras que en nuestro país un competidor como Gílber Ordóñez se gana cerca de 3 millones de pesos en un combate, en las grandes ligas las bolsas de premiación son infinitamente superiores.

Ratifica que por ser un deporte que apenas comienza a ganar adeptos en el medio, un competidor de Artes Marciales Mixtas no puede dedicarse de tiempo completo a ello. En el caso de este campeón nacional, alterna su disciplina deportiva con un trabajo familiar independiente para sostener a su núcleo familiar.

Muchos podrían pensar que el muay  thai es demasiado agresivo, sin embargo Gílber opina que le ha ayudado para no ser violento, ser cortés, tener la moral en alto, sacrificarse por los demás y ser perseverante. Esos mismos valores que ha conocido quiere transmitirlos a sus hijos, que por ahora están en planes junto a su pareja.

En el futuro cercano, su objetivo es defender el título nacional, para eso seguirá trabajando horas diarias en el gimnasio, perfeccionando sus técnicas, elevando su nivel físico, fortaleciendo su preparación mental y eso es una lucha, la misma que ha tenido desde muy niño.

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