El boxeo vallecaucano no quiere bajar la guardia

Octubre 17, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Leonard Gutiérrez Bueno - Reportero de El País
El boxeo vallecaucano no quiere bajar la guardia

Giovanni Escobar (Izq), Jorge Aguirre y Héctor Sarria (Der), trabajan con el grupo de pegadores vallecauacanos.

Después de lo hecho por esta disciplina en los Juegos Olímpicos, muchos jovenes revivieron sus esperanzas de ser campeones mundiales. ¡El pugilismo está vivo!

Cada vez que Yúberjen Martínez o Ingrit Lorena Valencia daban un golpe en los Juegos Olímpicos de Brasil, muchos futuros boxeadores en Colombia y Cali se imaginaban haciendo lo mismo dentro de algunos años.

No hay duda que lo realizado hasta hace un par de meses por los pugilistas nacionales en la cita olímpica, avivó en el país nuevamente la pasión de una disciplina que aunque últimamente reposa en la lona por la falta de apoyo, nuevamente se levanta como el mejor de los pegadores para buscar revancha.

Solo hace falta darse una pasadita por el Coliseo de Combates de Mariano Ramos en Cali para ver cómo los chicos que quieren tener chata la nariz, todas las tardes desfilan para ponerse los guantes y tener su cita personal con el guante.

“Esta es mi vida, me alegra ver cómo  comienzan a llegar poco a poco los muchachos al escenario para practicar este deporte. Es verdad que últimamente ellos han querido venir a entrenar después de ver la participación de los colombianos en los Juegos Olímpicos, aunque hay que decir que antes también mostraron mucho interés”, explica el profesor Jorge Aguirre, quien diariamente tiene las puertas abiertas para todos los chicos que buscan por medio de este deporte alejarse de las calles, o simplemente soñar con ser grandes en un deporte tan duro.

Todos los días llegan al escenario chicos del barrio El Retiro, República de Israel y el Vergel, sin duda la cantera principal del boxeo vallecaucano. De ese sector salieron pegadores como Jhonatan Romero y el mismo Óscar Rivas, una máquina de entregar deportistas que aún hoy no es valorada como debería ser, pero que no deja de brotar campeones.

“Estos chicos vienen con mucho esfuerzo, con 700 pesos, lo que vale el campero que los trae hasta acá. El profesor que no ayuda a sus boxeadores está en nada”, dice Aguirre, quien no se cansa de pulir campeones.

Diariamente entre 30 y 40 chicos, además de por lo menos diez niñas acuden a las instalaciones de la Liga Vallecaucana de Boxeo.

Jhon Orobio Sinisterra apenas tiene 13 años, va y viene en medio de los sacos y las cuerdas, luce como el más pequeño pero no da dos pasos sin antes tirar al aire un golpe.

Su ceño fruncido no es más que la señal de alerta para quien lo quiera enfrentar. “Contigo quiero pelear la próxima”, le dijo a uno de sus compañeros mientras su pequeño cuerpo no dejaba de saltar y su mirada decidida no bajaba la guardia.

“Mi sueño es ser campeón mundial y regalarle una casa a mi abuela y mi familia. Salir adelante y ser una persona de bien”, asegura ahora intimidado por una grabadora y dejando ver su lado más inocente.

Historias como las de Jhon hay muchas, no solo en Cali, en muchos lugares del Valle, y todas coinciden en querer hacer realidad sus sueños pegando uno que otro puñetazo en el ring.

Todos los días, de lunes a sábado, este pequeño chico, también salido de El Retiro llega hasta el escenario boxístico con ganas de que cualquier día  levanten sus brazos en un gran escenario de Chicago o Atlantic City, mientras el presentador oficial diga su nombre. Desde ya, tiene claro el estilo que va a seguir.

“Quiero ser como Manny Pacquiao, soy rápido, de boxeo inteligente y técnico”, dice con una seriedad que no deja de llamar la atención mientras choca sus guantes unos con otros como sinónimo de poderío.

Como la ilusión de Jhon, son muchos los testimonios que a diario, y en silencio, se pulen hoy en día empujados por los que hace poco hicieron que el boxeo fuera otra vez noticia.

Sus caras aún no son familiares, sus nombres son desconocidos, pero en cualquier momento como producto de tantas madrugadas y horas de entreno, darán el golpe de suerte que los convierta en verdaderos campeones.

DatosTodos los días los  pugilistas de la Liga Vallecaucana de Boxeo se acercan al Coliseo  de Combates de Mariano Ramos de 7:00 a 8:30 en la mañana.En la tarde, desde  las 4:00 comienzan a llegar los deportistas hasta  las 6:00 p.m.La cita más cercana  que tendrán los pegadores de la región será desde el próximo  30 de octubre cuando se lleve a cabo en Barranquilla el Campeonato Nacional Mayores. El 6  de noviembre concluirá la competencia en la capital  costeña.Julián Velásquez (49 kilos),  Carlos Rentería (52 kilos), Yilmar González (56 kilos) y Alexander Castro  en los 69, serán los representantes que tendrá el departamento en el Campeonato Nacional de Barranquilla.
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