Don Nicolás Portela, un octogenario de ‘alto rendimiento’

Octubre 29, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Andrés Felipe Martínez González - Especial para El País

Nicolás Portela ha dedicado sus 83 años de vida al desarrollo de la natación en Colombia. Hoy enfrenta el reto de representar al país en el Campeonato Suramericano Senior en Uruguay.

Entregado al íntimo silencio del azul profundo y arrastrando el peso de ocho décadas en cada brazada, Nicolás Portela ha vivido ochenta y tres abriles  dedicando toda su fibra a la natación.

Hoy sonríe con  el orgullo de ser el ‘padre’ de varias generaciones de deportistas en el Valle del Cauca y en Bogotá. Y se prepara para enfrentar uno de los mayores retos  de su carrera: competir a los 83 años de edad en un Campeonato Suramericano de Natación.

La mirada triste y el andar pausado contrastan con el vigor con el que escenifica un clavado y se zambulle sin pesares en el ambiente líquido. Piscinas, ríos y mares han sido testigos  del surgimiento de sus canas y cómplices del júbilo incansable.

“La natación ha sido mi vida, me ha dejado las  satisfacciones más grandes: los logros deportivos de mis pupilos, que para mí son como mis hijos; mi salud y crecimiento espiritual”.

Don Nicolás practicó natación competitiva hasta los 20 años de edad, antes de dedicarse por completo a la formación deportiva. 

Inició en el Club Campestre de Cali como profesor de natación, en el año 1954, y cinco años más tarde iniciaría una carrera de medio siglo entrenando decenas de generaciones de nadadores en la Liga de Bogotá.

Casi un siglo salpicado de historia

Probablemente lo más grato que han vivido los pupilos de don Nicolás Portela  ha estado más allá de sus lecciones en el agua. Sus ojos, ahora ancianos, han sido testigos de ocho décadas del devenir colombiano, de azares y de angustias, y le han suscitado reflexiones patrias y deseos de cambio.

“Nuestro país necesita una trasformación social de raíz. Y el camino para lograrlo debe pasar por la educación y el deporte”, dice.

“La educación para todos  sería la semilla de la igualdad. De la igualdad educativa, de conocimiento y de oportunidades”, añade Nicolás, que no le gusta hablar de política, porque dice que “de los de allá (de los gobiernos) no dependen los cambios, sino que todo germina desde la misma gente”.

“El papel del deporte, además de ser salud, es formar a las personas, en responsabilidad, en entrega y sacrificio”, concluye.

El ‘milagro’ de la longevidad

 El asombro más común de los espectadores cuando ven competir a Nicolás Portela llega después de conocer su edad. Los ochenta y tres años no es una cifra común en los deportistas que participan en certámenes internacionales. 

Nicolás, por su parte, sonríe recibiendo halagos y congratulaciones por su admirable condición física.

Además de la clara incidencia del deporte en su vida, Nicolás  añade a las causas de su vitalidad la formación espiritual, inculcada por su padre.

“He leído a Stephen Hawking y me causa impresión que él dice que en sus estudios llegó hasta lo más recóndito de los átomos y del universo, y no encontró a Dios. Yo le explicaría que  Dios es energía, y que si lo busca como un objeto, nunca lo va a encontrar”

“Para mí, Dios es una súper energía, sabia, cósmica, repartida en las piedras, en los árboles, en las personas. Él me ha mantenido en pie, y con muchas ganas de seguir  practicando este deporte”, confiesa el nadador ‘master’ que estará desde el siete de noviembre compitiendo en Maldonado, al sur del territorio uruguayo.

Toda una vidaNicolás Portela  nació el 24 de julio de 1933, en Cali. Es el poseedor de tres récords nacionales de natación. En sus años como competidor logró alzarse varias veces como campeón nacional en los 1500 m  libre, y  50 y 100 metros  espalda. Cumplió 50 años como entrenador de la Liga de Natación de Bogotá, consiguiendo al menos seis títulos internacionales en los años 60. Hoy  vive en la vereda El Chicoral, en La Cumbre. Portela  es padre de seis hijos, cuatro mujeres y dos varones.
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad