Director Deportivo: ¿el trampolín para ser DT en el fútbol colombiano?

Agosto 22, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Director Deportivo:  ¿el trampolín para ser DT en el fútbol colombiano?

Álvaro de Jesús Gómez, director deportivo de Jaguares de Córdoba.

Son muchos los que llegan a los equipos con un cargo directivo y al final terminan siendo técnicos para salvar los resultados en lo deportivo. ¿Es válida esa opción? El debate está abierto.

Lleva un traje oscuro, preferiblemente acompañado con una elegante corbata. En sus manos carga carpetas con papeles valiosos y su oficina no tiene que nada envidiarle a la de un alto ejecutivo. En Europa, esa podría ser una descripción perfecta para un director deportivo o mánager de un equipo de fútbol.

En el Viejo Continente es una posición de respeto, a la cual se llega luego de años de experiencia y  estudio en el fútbol. Sin embargo, en el balompié local quien llega a ocupar este cargo es visto con recelo y lo primero que se piensa es que es un extécnico o exjugador oportunista, que está aguardando la ocasión para quedarse con la dirección técnica del equipo en caso de que los resultados no se le estén dando al estratega que esté en dicha institución.

La semana pasada, en Millonarios,  Norberto Peluffo fue nombrado como nuevo mánager y se empezó a comentar que le “iba a respirar en la nuca” al técnico Ricardo Lunari; por otro lado, el América terminó con el contrato de Fernando Velasco y le dio el timón del equipo a Alberto Suárez, quien desde julio era el director deportivo rojo.

En ese sentido, ¿realmente esta posición tan intocable en Europa se está manejando bien en Colombia? ¿Cuáles son los alcances de esta figura? ¿es un trampolín para los técnicos que están ‘varados’?

Según Álvaro de Jesús Gómez, quien hoy se desempeña como director deportivo de Jaguares de Córdoba, este es un cargo muy importante y que todos los equipos deberían tener.

“Un director deportivo es una persona de experiencia, que conoce todos los aspectos técnicos y tácticos del fútbol, y que sirve de enlace entre las distintas áreas del club. Es alguien que planea y ayuda en lo administrativo”, dice Gómez. Sin embargo, aunque esta definición sobre el papel es muy convincente, admite que aquí en Colombia el cargo no se maneja de la mejor manera.

“Esa función en Colombia ha perdido total credibilidad, porque desafortunadamente es muy común que un equipo nombre un director deportivo y luego este, faltando a su ética, acepte quedarse con el puesto de técnico cuando le va mal a su otro colega”, apunta Gómez.

Álvaro de Jesús comenta que las personas que aspiran a dar un salto de calidad y ayudar a un equipo de una manera distinta a ser entrenador, deben tener sus convicciones muy claras. 

“Cuando a mi me llamaron para ser mánager de Jaguares acepté pero dejé claro que no quería que nunca me ofrecieran el puesto de técnico. Si uno hace eso pierde seriedad como profesional”, apunta.

A pesar de que Gómez mantiene que es importante que en un equipo haya alguien que sea en enlace entre los dirigentes de un equipo, las divisiones menores y el técnico de turno, hay analistas que se paran en la raya y aseguran que en Colombia no es necesario tener un director deportivo. 

Así piensa el periodista especializado en fútbol, Carlos Antonio Vélez. “Aquí no se sabe qué es eso. Los dirigentes que quieran contratar esa figura primero tienen que definir bien qué es lo que buscan con eso. En Europa ser mánager es una especialidad y en Colombia no hay gente preparada para esto”, afirma. 

  Vélez complementa: “En Colombia creen que basta con poner ahí a un extécnico o un exjugador pero eso es una barbaridad. Primero aquí tenemos que definir para qué sirve ese rol”.

Mario César Otálvaro, comentarista de Claro Sports opina: “Ese cargo aquí no tiene sentido. Las personas que lo ocupan lo hacen esperando a hacerle el cajón al que esté de técnico”.

Norberto Peluffo, quien dejó claro que no ocupará el cargo de Ricardo Lunari en caso de que este deje de ser técnico de Millonarios, no está de acuerdo en decir que un director deportivo no es útil en Colombia, pero sí afirma que el cargo no es manejado de una forma acertada. 

“Uno es un asesor, que hace funciones varias como viajar a buscar jugadores, mirar qué contrataciones se pueden hacer y trabajar en las divisiones menores, como en Europa, lo que pasa es que aquí muchos directivos desconocen eso y los responsables de que esto esté pasando son esos entrenadores que siendo directores deportivos dejaron tirado ese proyecto porque les ofrecieron ser técnicos”, precisó.

Alberto Suárez, hasta hace poco mánager y ahora técnico del América, no se siente aludido por las críticas en ese sentido. “Para que este cargo funcione de verdad en Colombia se deben madurar más espacios. En América por algo coyuntural estoy como técnico pero no dejé tirado el cargo de director deportivo, lo que pasa es que aquí es duro porque las juntas directivas de los equipos no conocen bien ese rol”.

Por su parte, Jorge Cruz, quien fue técnico del Deportivo Cali y lo reemplazó Jaime de La Pava, quien en ese entonces era el mánager verde, también apunta hacia los directivos. “En el Cali yo nunca sentí que me hubieran hecho el cajón, pero últimamente sí estoy notando ese fenómeno. Que los dirigentes acomodan como directores deportivos a sus amigos para luego ponerlos como entrenadores cuando las cosas no están funcionando”.

Para que esto sea útil, en Colombia se deben delinear muy bien los alcances y las funciones de un cargo que está en entredicho. Mientras tanto, el debate seguirá estando abierto.

Las funciones en EuropaEn el fútbol de Europa un director deportivo o mánager es una figura de alto respeto.  La junta directiva del equipo en el que esté le da un presupuesto fijo para que él busque jugadores y se encargue ayudar en las contrataciones del club. Es la persona que hace un nexo entre el director técnico del equipo, los dirigentes y todas las categorías que se tengan en las divisiones menores.  Su rol, además de ser deportivo, también tiene que ver con lo administrativo. Es la mano derecha del presidente del equipo.
En detalleEl tema de los directores  deportivos siempre ha causado gran polémica en Colombia desde diferentes ángulos.  En el 2011, por ejemplo, la Federación Colombiana de Fútbol nombró  como técnico de la selección a Leonel Álvarez y a Julio Comesaña como su mánager. Las cosas entre los dos no resultaron bien y  al final Leonel terminó por ser destituido pocas fechas después de su nombramiento. En el 2014, Millonarios contrató como técnico al español Juan Manuel Lillo, quien a su  vez trajo a José Portolés para que fuera el mánager del club. Con Portolés, quien cobró  una cifra millonaria por su trabajo, el equipo embajador tuvo muchos problemas.  Al final el español salió por la puerta de atrás y denunciando fallas  en la estructura deportiva del conjunto bogotano.El Deportivo Cali, por su parte, tuvo a Jaime de la Pava como director  deportivo en el año 2010. Ese mismo año Jaime asumió como entrenador verde y ganó la Copa Postobón.
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