Día de resurrección en el América de Cali (opinión)

Abril 16, 2017 - 12:43 p.m. Por:
Por César  Polanía, editor de Afición
america de cali

Cristian Martínez Borja, delantero de América celebra un gol ante Deportivo cali.

Raúl Palacios / El País

Ante el Once Caldas, América tendrá este domingo la oportunidad de menguar un poco su crisis. Una victoria en el Pascual sería algo así como una suerte de resurrección, pero no definitiva, porque es mucho lo que le falta al equipo de Hernán Torres para llenar de fe a sus seguidores.

Que América retornara a la A con autoridad y aires de grandeza, era casi un milagro impensable, pero tampoco cabía en la cabeza de muchos que fuera a padecer este ‘vía crucis’.

Por fortuna, Tulio Gómez ya ha aceptado el ‘pecado’ que cometió —con la anuencia de Torres— como máximo directivo al inicio del semestre, con unas contrataciones que poco o nada le han aportado al equipo.

En entrevista publicada en la portada del cuadernillo de deportes de esta edición, Tulio acepta su culpa y la del técnico, y es consciente de que la salvación debe llegar en el segundo semestre, porque, de lo contrario, América podría bajar de nuevo al infierno.

Y esta no es una exageración. Si el torneo terminara hoy, los rojos descenderían. Falta mucho camino por transitar, como para sentenciar tan prematuramente una desgracia. Es verdad. Pero esa misma frase se escuchaba a lo largo del año 2011 y, al final, los ‘Diablos’ terminaron yéndose a la B. La lección es que hay que corregir ya, no mañana.

Este domingo, el principal objetivo del América no debe ir más allá de alejarse de la zona del descenso. Y creo que en eso fallaron directivos y cuerpo técnico. Se fijaron metas altas —lo cual está bien para un club de la talla del América—, pero olvidaron que el equipo recién venía de la B y había que ir paso por paso, estación por estación, porque con el ascenso no terminaba el calvario. Y la prueba de ello es lo que está pasando actualmente.

Van doce fechas de la Liga y el conjunto de Torres no ha sido capaz de quitarse aún ese ‘inri’ del descenso, como si todavía estuviera ‘crucificado’ en la B, y a lado y lado con un Tigres que aún no está sepultado y un Jaguares que cada vez saca más ventaja y cobra vida para quedarse en la A.

La pelea del América —hay que decirlo y aceptarlo— no es con los grandes de la Liga. Es con Tigres y Jaguares. Y este último, no lo olviden, se dio el lujo de derrotar a los ‘Diablos’ en el mismísimo Pascual en esta Liga.

No sé si los escarlatas empiecen a zafarse hoy de su ‘vía crucis’ ante el Once Caldas en el Pascual. Ojalá que sí. Y ojalá que sigan sumando para ingresar al grupo de los ocho. Pero, pase lo que pase, terminada esta Liga, los directivos y el cuerpo técnico tendrán que diseñar un nuevo plan, con discípulos de verdad, que tengan categoría y voluntad para marcar la diferencia.

No más eufemismos para justificar esas malas contrataciones a las que llaman “obreros” y “guerreros” y tantas otras cosas que significan todo, menos refuerzos. Porque refuerzos, lo que se conoce como refuerzos en el fútbol, es aquello que llega para sumar. Y eso no sucedió en el América. El equipo trajo siete jugadores, de los cuales solo uno es titular.

Solo uno. Dicho de otra manera, América regresó a la A, pero siguió vestido con el manto de la B. Queda un semestre para corregir y reconquistar la fe de sus fieles seguidores, acostumbrados siempre a sufrir, pero nunca claudicantes ante las adversidades. Hoy es día de resurrección.

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