Conozca a Michael Poettoz, el esquiador caleño 'adoptado' por Francia

Octubre 28, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Por Leonard Gutiérrez Bueno, reportero de El País

Aunque fue criado como un francés más, el deportista quiere que todos sus triunfos sean defendiendo los colores de Colombia en las competencias internacionales.

[[nid:477165;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/10/foto_home_caleno_frances.jpg;full;{A sus 17 años, Michael Poettoz, es figura en su país en el deporte del esquí, pero él busca la oportunidad para poder competir por ColombiaPeriodista: Leonard Gutiérrez - Video y edición: Álvaro Pío Fernández}]]

Apenas tenía 21 meses y su nombre era Miguel Ángel, cuando una pareja de esposos franceses decidieron adoptar a este caleño que aunque hoy habla perfectamente la lengua de su país de crianza y entiende muy poco el español, nunca se ha olvidado de la ciudad y la nación que lo vieron nacer.

Hoy, Michael Poettoz, con 17 años vive en la ciudad de Nancy, ubicada en el noreste de Francia, donde vive una vida tranquila en la que el estudio, el deporte y su hogar son lo más importante. El niño que a sus pocos meses de nacido dejó este país con el tiempo se ha convertido en un joven que no solamente es un excelente estudiante y buen hijo, además poco a poco se ha destacado en el esquí, una disciplina que seguramente a muy pocos colombianos les interesaría.

“Yo estoy muy orgulloso del país de donde vengo, por eso nunca me he olvidado y siempre lo tengo presente en mi corazón”, asegura Michael, quien apesar de ser en la actualidad una promesa de la disciplina que entrena en Francia no se aparta ni un segundo de la historia que lo une a Colombia.

Apenas tenía tres años cuando  su padre Michel descubrió que observaba con mucha atención las competencias de esquí que podían ver por la señal de televisión en Francia, y desde ese momento decidió que lo llevaría a entrenar. Esa, fue una decisión que cambió la vida de su hijo y que hoy lo acerca irremediablemente  a sus raíces.

“Estoy muy orgulloso de que Michael  quiera a este país y que además busque la posibilidad de representar a Colombia. Eso me hace sentir muy orgulloso”, explica Michel Poettoz, su padre, quien durante unos días decidió visitar a Cali con su hijo para cumplir nuevamente con el compromiso de venir frecuentemente a la ciudad.

Michael combina a la perfección su deporte con el estudio, y en la época de invierno se concentra en su totalidad a entrenar y logra cumplir con sus tareas por internet. Es esa entrega, con la que ha logrado destacarse como esquiador, a tal punto de conseguir participaciones importantes en Francia y a nivel internacional.

En los pasados juegos de invierno que se llevaron acabo en Argentina, el colombo-francés logró quedarse con una medalla de bronce enfrentando a los mejores de su categoría. En el mes de febrero de 2016 estará en las competencias de invierno que esta ocasión tendrá como sede a Noruega en la categoría junior.

El sueño de competir por Colombia

El corazón de Michael está dividido en dos, pero al parecer el tricolor nacional está ganando por el momento la batalla deportiva. El máximo sueño del deportista es poder competir por los colores de Colombia, de hecho, en la última competencia internacional que tuvo en territorio argentino subió al podio con la bandera de Colombia.

“Yo quiero competir por Colombia, y en las competencias en las que vaya a estar de ahora en adelante porque quiero tener esos colores”, aseguró el deportista, quien precisamente estuvo con representantes del Comité Olímpico Colombiano, para  poder ser de ahora en adelante el único deportista nacional que  pueda participar internacionalmente por el país en este tipo de eventos internacionales, lo cual sería algo inédito.

“Ya estamos haciendo todo y parece que no tendremos problemas para poder representar a Colombia a nivel internacional”, aseguró Michael, quien cuenta con una camiseta de presentación de Colombia, una de las razones que hoy lo hacen feliz.

 El padre del chico nacido en Cali, todo el tiempo le recalcó cual era su ciudad de nacimiento y en parte es el culpable de que hoy quiera vestir los colores de Colombia.

“Que él tenga la oportunidad de estar por Colombia en grandes competiciones es algo que nos hace muy felices. Le hemos dado a él la oportunidad de que entrenara, nos dimos cuenta de todo el talento que tiene, y nos pareció que por medio de él se puede tener una buena oportunidad de mostrar una imagen positiva de Colombia”, dijo Michel, que también explicó con quiénes han tenido conversaciones en Colombia.

 “Hemos hecho una conexión con el Comité Olímpico de Colombia para que todo esto se pueda dar de buena manera”, dijo el padre.

Ayer Michael partió a territorio francés, tras visitar a las hermanas Carmenza y Regina Cardona,  quienes en su momento ayudaron  en el proceso de adopción. En su maleta viajaron las ilusiones de vestir de forma oficial los colores de Colombia en competencias internacionales, y en su rostro, una sonrisa gigante por visitar a su ciudad.

 

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