Con lo que hizo en Río 2016 Colombia dio un salto de calidad en el continente

Agosto 23, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Las ocho medallas y los 21 Diplomas Olímpicos ubicaron a Colombia como el segundo país suramericano en las justas, después de Brasil.

Una vez apagada la llama olímpica de Río 2016, los atletas colombianos empiezan una nueva etapa de preparación deportiva, con varias competencias subcontinentales de relevancia, y una meta en conjunto: Tokio 2020.

Aunque para los deportistas es preciso alejarse de sus actuaciones previas para sumergirse en los objetivos a futuro, el país no puede restarle importancia al promisorio desempeño de nuestros atletas en las recientes justas, y dejar de preguntarse sobre las implicaciones de la mejor actuación olímpica en nuestra historia. 

Los contrastes son oportunos para medir la evolución individual de un país sobre la región a la que pertenece, y el balance de la delegación colombiana frente al rendimiento de Suramérica deja grandes satisfacciones.

Los ocho medallistas nacionales y los 21 Diplomas Olímpicos conseguidos ubicaron al país en la casilla 23 de estas justas. Un puesto acorde con la sensación de éxito con la que se terminaron los Juegos de Río y superior al de la mayoría de países del subcontinente.

Después de Brasil, que contaba con cupos en los 28 deportes de los Juegos por ser el anfitrión, Colombia fue la mejor de Suramérica, continuando el crecimiento detonado en Londres 2012. 

Además, superando a países de todo el continente, como Argentina y México, que estaban varios puestos por encima en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

Fue precisamente a partir de los Olímpicos en el Reino Unido cuando el deporte colombiano inició una carrera de garantías y condiciones para los deportistas, progresando en un 400% en la tabla de medallería, en comparación con las justas anteriores. 

“Los deportistas colombianos  se estaban yendo del país por falta de apoyo estatal. No había garantías para entrenadores ni atletas. Ahora ya hay incentivos, ya los entrenadores tienen salarios que les permiten dedicarse exclusivamente a aportar al deporte. Se está dignificando la profesión de deportista y de entrenador”, confiesa Clara Luz Roldán, directora de Coldeportes.

El reto en Río 2016 era mostrar que el hito de Londres no era producto de una casualidad y que Colombia realmente estaba dispuesta a conseguir ser potencia del deporte en la región. 

De manera particular, Colombia se ha convertido en referente continental en deportes como levantamiento de pesas, en el que contamos con la delegación de mayores logros en todo el continente americano. En las recientes justas, los pesistas nacionales consiguieron una medalla de oro, una de bronce y ocho Diplomas Olímpicos.

También el talento del ciclismo nacional, representado en Río con un oro y un bronce, posiciona al país como el segundo mejor en el continente en BMX, solo superado por Estados Unidos. El triunfo de Mariana Pajón, que ha colmado de orgullo a los colombianos, también es motivo de honra para la región, por ser la primera mujer de Latinoamérica en colgarse dos oros olímpicos.

En Centro América y el Caribe, la delegación colombiana solo fue superada por las de Cuba y Jamaica, dos países con una larga trayectoria de inversión y apoyo al deporte, y triunfos en particulares disciplinas. 

Son estas dos referencias las que ahora nos valen de ejemplo y que en un futuro cercano serán los rivales a superar en el ciclo olímpico.

La continuación del crecimiento conseguido en las últimas dos citas olímpicas dependerá de la constancia y el aumento exponencial del apoyo al deporte nacional, y a la posibilidad de fogueo que puedan seguir teniendo nuestros deportistas en competencias internacionales.

El ciclo olímpico continúa el próximo año con los Juegos Bolivarianos de Santa Marta; los Juegos Suramericanos de Cochabamba, en el 2018; los Juegos Centroamericanos y del Caribe en  Barranquilla, en el 2018; y los Juegos Panamericanos de Lima en el 2019.  

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