Colombia recoge los frutos de los trabajos del Mundial Sub-20

Agosto 20, 2012 - 12:00 a.m. Por:
El País.com.co - Prensa FIFA

Un año después, el máximo evento deportivo realizado en la historia del país no sólo es recordado con orgullo patrio sino que se ha convertido en el motor de arranque de una nueva cultura del fútbol en Colombia.

El sábado 20 de agosto de 2011 será recordado por siempre en la historia de Colombia como uno de los días más especiales para el fútbol y el deporte en general de esta nación sudamericana con más de 45 millones de habitantes.Fue la fecha en la que Brasil celebró con el corazón y Colombia le puso fin a tres años de dedicación y trabajo incansable de un Comité Organizador Local que asumió este reto como tema primordial en la agenda país y logró unir tanto a Gobierno Central, como a Gobiernos Departamentales y sector privado en un único objetivo de transformación, aprendizaje, desarrollo y legado.1.309.929 espectadores en 52 partidos del torneo dejaron atrás la marca establecida por Egipto en la edición anterior de 2009 (1.295.586). Pero esta cifra no sólo quedó para los libros, fue el verdadero reflejo del compromiso que Colombia asumió con entereza y que cumplió a cabalidad con un torneo impecable de principio a fin que centró todos sus esfuerzos en los detalles y en donde pudo expresar la pluralidad de cada una de las culturas de las ocho ciudades sede. El legado mundialista “Ver a los niños de vuelta en los modernos estadios colombianos, con sus caras pintadas, con la camiseta nacional, cómodamente sentados en su silla numerada, sin mallas de protección fue el resultado de ese inmenso legado que nos trajo esta gran fiesta del fútbol que pudimos vivir en paz, familiaridad, orgullo nacional y en un clima inolvidable de hospitalidad”, señaló el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol y del Comité Organizador Local, Luis Bedoya Giraldo.Precisamente, esas inmensas mallas de las tribunas que durante años separaron a los aficionados del campo de juego quedaron en el recuerdo gracias a la Copa Mundial Sub-20. Las barreras desaparecieron y este nuevo formato se quedó para siempre en la cultura del aficionado colombiano.Ocho días después de la final en El Campín entre brasileños y portugueses, la liga local colombiana retomó actividades tras la euforia mundialista. En principio, las autoridades locales tenían preocupación y temor por el reto de volver a recibir a los hinchas violentos en las tribunas de estos refaccionados escenarios.Sin embargo, partido a partido quedó demostrado que la cultura mundialista llegó para quedarse porque a partir de aquel 20 de agosto de 2011 ya se han disputado dos torneos de la primera categoría, con partidos decisivos y catalogados de “alto riesgo” en los estadios mundialistas y los resultados han sido más que satisfactorios frente a los temas de la seguridad y comportamiento del público.“Después del Mundial Sub-20 los desórdenes dentro de los estadios han disminuido notablemente. La profesionalización de los miembros de la fuerza pública, la logística y los organismos que hacen parte de los espectáculos de fútbol, sumado a la tecnología que permite contrarrestar los brotes de violencia, han sido factores decisivos para que el aficionado se sienta seguro, esté regresando a nuestros estadios y su comportamiento sea ejemplar”, afirma Gustavo Morelli, Oficial de Seguridad de la Federación Colombiana de Fútbol.En las sedes y más alláEs así como varias ciudades del país en las que se disputa el torneo profesional y cuyos escenarios no tuvieron la posibilidad de ser sede de la Copa Mundial Sub-20, han querido seguir el ejemplo y han encontrado el apoyo de sus gobiernos locales para comenzar a actualizar y modernizar sus estadios.Tal es el caso de la ciudad de Cúcuta y del municipio de Envigado que se encuentran en la actualidad en proceso de refacción de sus estadios. Este último ya retiró las antiguas mallas de protección y la aceptación por parte de los aficionados ha sido plena y absoluta.“El Mundial Sub-20 creó una conciencia de progreso en nuestros dirigentes y en el sistema operativo de nuestro fútbol. Fue un esfuerzo conjunto entre organismos públicos y privados que nos unió y nos llevó a entregarle a nuestra gente un excelente producto. Además le brindó la oportunidad a miles de personas de capacitarse y conocer un modelo de éxito y disciplina y por si fuera poco nos quedaron unos escenarios de primer nivel que nos han permitido darle desarrollo y estatus a nuestra liga local”, puntualizó el presidente Bedoya.Los años de trabajo y sacrificio para la excelente puesta en marcha de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Colombia 2011 se han podido palpar y han arrojado sus frutos.

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