Charters, riesgo habitual para equipos de fútbol

Diciembre 04, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Filiberto Rojas Ferro - Colprensa
Charters, riesgo habitual para equipos de fútbol

En sólo un año la empresa LaMia se volvió la preferida de los equipos. Rápida disponibilidad y costos muy por debajo de la competencia, claves del éxito.

La premura por conseguir vuelos, a veces con menos de una semana de espacio, por los apretados calendarios deportivos, impide a los clubes encontrar disponibilidad en aerolíneas comerciales para grupos de alrededor de 30 personas. Es en esos momentos cuando aparecen las opciones de los vuelos tipo chárter, entre los cuales se intentan buscar las mejores ofertas.

Ese es el espacio que aprovechan aerolíneas como LaMia, muy usada durante el último año entre clubes de fútbol de Suramérica y, según el exfutbolista paraguayo José Luis Chilavert, recomendada por la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol), porque venía prestando un aceptable servicio y porque, a pesar de ciertas dificultades e incomodidades, sus tarifas estaban un 40% por debajo frente a los costos de otras empresas.

“Ellos (Conmebol) tienen que aclarar esto, conozco a profundidad la corrupción interna de la Conmebol. La gente que organizaba los viajes del Chapecoense dijo que (Alejandro) Domínguez (presidente de Conmebol) les dijo que tenían un avión para hacer el chárter, ellos siempre están metidos en eso”, denunció Chilavert, quien cuestionó que “cómo los organizadores permitieron que ese avión pudiera estar en el mercado, hizo varios viajes y con muchos problemas, la Conmebol es responsable”.

Los clubes paraguayos Sol de América, Olimpia, Guaraní y Libertad, el colombiano Atlético Nacional y los bolivianos The Strongest y Jorge Wilsterman, así como las selecciones nacionales de Argentina, Bolivia y Venezuela, fueron algunos de los clientes  de la aerolínea LaMia, que se especializó en transportar los clubes de fútbol, al punto de instalar los escudos de los equipos en el avión que les prestaba el servicio.

El servicio de LaMia inició en junio del 2015, es decir, hace poco más de un año. La página web oficial de la empresa informaba que, por ejemplo, un viaje de Bolivia a Argentina, ida y regreso, para 25 personas, costaba unos 43 mil dólares (cerca de 130 millones de pesos), pero sorprende que el cobro por concepto de seguro de viaje para todo el vuelo sólo es de 30 dólares por trayecto, 60 en total, cuando un seguro de viaje normal, para una persona, no vale menos de 25 dólares.

La premura, el afán y la economía, llevaron a muchos clubes ya mencionados a tomar esta opción, pero luego de la tragedia con el club brasileño Chapecoense, los ojos del mundo caen sobre LaMia y por eso el presidente de Bolivia, Evo Morales, que reconoció desconocer que esa aerolínea tenía licencia boliviana, ya anunció que harán investigaciones de fondo hasta esclarecer los hechos  y permisos de vuelo.

Sin embargo, el presidente de Santa Fe, César Pastrana, aseguró “las medidas de seguridad para los vuelos siempre se han tenido. Infortunadamente esto es un accidente que sucede y algo que lo invita a uno, más allá de la prevención, a pensar que el fútbol es amistad, paz, amor y que eso es lo que tenemos que expresar”.

En cambio, en concepto del presidente del Comité Olímpico Colombiano, Baltazar Medina, que para una delegación de Ciclo Olímpico coordina viajes de más de 500 personas, esta tragedia “es un tema para revisar con mucha responsabilidad”, porque reconoce que “los seguros que tiene los deportistas son sobre accidentes y el seguro de vuelo no siempre lo tenemos, pero igual son bajos”.

Medina también explicó que “no hacemos uso de vuelos chárter por los costos y porque nuestras delegaciones viajan por grupos”, por eso siempre hacen uso de aerolíneas en vuelos comerciales, en particular con las que tienen convenio de patrocinio, en la actualidad, Latam.

Una de las federaciones deportivas que más desplazamientos tiene en el año es la de Patinaje, que en sus diferentes modalidades de carreras, artístico, hockey patín, hockey línea y skateboarding, gasta al año más de mil millones de pesos en tiquetes  de desplazamientos aéreos, pero nunca utilizan vuelos tipo chárter.

“Nosotros siempre sacamos seguro de viaje a todos los deportistas que salen del país y trabajamos con las aerolíneas oficiales de Colombia, que son las que nos dan las garantías de seguridad y, si tenemos que adquirir tiquetes sobre la hora, por circunstancias de competencias, pagamos lo que tengamos que pagar, que casi siempre es lo que pasa por desembolsos de presupuesto”, dijo Alberto Herrera, presidente de la Federación Colombiana de Patinaje.

Ahora la elección sigue quedando en los dirigentes deportivos, que decidan contratar empresas para vuelos tipo chárter con mayores y mejores garantías o viajar por aerolíneas con vuelos comerciales, sobre todo por la situación mental de los jugadores de fútbol, deportistas y personas en general, que pierden confianza para viajar en avión luego de esta tragedia en tiene de luto al fútbol mundial.

[[nid:599268;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2016/12/chapeco_0.jpg;full;{Chapecó recibió el sábado los cuerpos de sus futbolistas muertos en un accidente aéreo de Medellín, para rendirles un tributo multitudinario en el estadio donde este pequeño equipo del sur de Brasil había ganado notoriedad continental.AFP-El País}]]

Otro tema que se ha puesto de presente tras la tragedia de esta semana es el de la confianza en los vuelos, que deben tener deportistas y organizaciones que semanalmente deben subir a un avión para agilizar sus desplazamientos y tener menos desgaste. Un caso particular es el de los jugadores de Atlético Nacional, que luego de sentir de cerca la tragedia del Chapecoense, deben tener un largo viaje a Japón para afrontar el Mundial de Clubes de la FIFA.

En la historia del fútbol hay un caso emblemático de un jugador holandés que sufría de aerofobia (temor a viajar en avión), el  estelar  Dennis Bergkamp. El famoso volante cuando firmaba los contratos con los clubes incluía una cláusula para no tener que viajar en avión y obtener el permiso de partir antes de sus compañeros para hacerlo vía terrestre, en carro o tren.

Caso similar al del defensa Iván Helguera, español que se destacó con el Real Madrid en la década anterior, quien para superar el temor a volar tuvo que solicitar permisos especiales para tener una posición en la cabina del piloto y así poder sentir seguridad al ver de cerca el control que hacían del avión.

Tras la conmoción mundial de esta semana, Colprensa consultó a Rochy Vargas, sicóloga de la Universidad Javeriana, especialista en sicología clínica, con maestría en sicología clínica y de la salud, quien reconoció que el temor a viajar en avión no sólo afectará la confianza de futbolistas, sino también a personas que a diario viajan por compromisos laborales o personales y vieron la tragedia por las noticias.

“Hay que considerar varios elementos, por un lado, si hubo una exposición directa a la situación traumática, por la que pasó este equipo o si es un tema indirecto y está más relacionado con el ‘me hubiera podido pasar a mí’,  si había algún lazo con quienes sufrieron el accidente o si no había algún lazo más allá de lo que se ve por las noticias”, aseguró Rochy Vargas.

Para la sicóloga “este tema no sólo toca la confianza del deportista que con frecuencia está viajando vía aérea, sino también para las personas que en general necesitan utilizar con mucha frecuencia este tipo de medios de transporte, porque la confianza no es sólo porque me voy a subir a un avión y me puede pasar a mí, sino porque, además, perdí a alguien que era significativo para mí, allí al tema de confianza se añade el temor, el duelo y preocupación, pero si no hay un tipo de lazo, suele haber una aprehensión de lo que me pueda ocurrir”.

“Importante con los equipos es informarles todo el trabajo de seguridad que está haciendo con ellos, que la institución verifique todas las pólizas y el panorama de riesgos con todo lo que se pueda prevenir, es importante que los jugadores lo sepan, para que sepan que están siendo cuidados, que están cumpliendo con su trabajo con un respaldo”, explicó Rochy Vargas.

Con respecto a los jugadores de Nacional, que luego de vivir de cerca la tragedia deben viajar a Japón, Vargas manifestó que “es particular porque en ellos puede estar el pensamiento de ‘hubiera podido ser yo’, ‘qué hubiera pasado si hubiese sido yo’, ‘qué hubiera pasado con mi familia’, por eso es importante poner esto de manifiesto de forma grupal e individual, hacer un acompañamiento del proceso de manejo de duelo, porque ellos esperaban algo que por el accidente no sucedió”, jugar la final de la Copa Sudamericana.

“El miedo que ellos puedan presentar a volar es natural, pero  no debería ser incapacitante, no debería dejarlos congelados, porque les podría afectar el rendimiento en la competencia y allí es donde los psicólogos del deporte juegan un papel realmente importante en términos del trabajo que se hace con el comportamiento antes y después de la competencia, en manejo de emociones, a la motivación, a la ejecución, a centrarse a estar ahí en el momento del juego”, concluyó Rochy Vargas.

Ahora, más que el trabajo de Reinaldo Rueda, en Nacional el mayor peso estará a cargo de Orlando Caicedo, el sicólogo del equipo antioqueño, quien ya recuperó junto al mismo director técnico a la Selección de Ecuador de una situación similar antes de competir en el Mundial de Brasil-2014, tras el fallecimiento de uno de sus jugadores estelares: Christian ‘Chucho’ Benítez.

Los costos de un vuelo

Un vuelo chárter en turismo puede ser más económico para el usuario, pues generalmente se ofrece un paquete completo que incluye hotel y alimentación.

Según fuentes del sector, en este negocio gana la agencia que vende los 140 puestos de un avión grande y gana la aerolínea que, en muchas ocasiones, utiliza aeronaves en sus tiempos muertos.

Sin embargo, utilizar chárter por otro motivo (negocios, transporte de valores o como ambulancia),  puede parecer costoso.  Por ejemplo,  un  chárter de Cali a Buenaventura  podría costar   $1.200.000 y de Cali a Quibdó $3.200.000.

Adriana Collazos, directora comercial de la empresa caleña Solair, que tiene aviones de 4, 8 pasajeros y alianzas con otras firmas que operan aviones de más de 30 pasajeros, asegura que la ventaja de estos vuelos es que son directos, llegan a lugares donde no   van las aerolíneas tradicionales. 

Agregó que “hay mucho ejecutivo de otros países que usa este servicio. Creo que tenemos un mercado amplío porque la gente valora mucho el tiempo que puede ganar”.

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