"Caterine Ibargüen está lista para ganar el oro olímpico": Alberto Juantorena

"Caterine Ibargüen está lista para ganar el oro olímpico": Alberto Juantorena

Julio 18, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Francisco Henao Bolívar - Reportero de El País

Alberto Santorena, leyenda del atletismo.

Alberto Juantorena, leyenda del atletismo mundial, doble campeón olímpico en Montreal 76 y vencedor en copas del Mundo en 400 y 800 metros, le tiene fe a Caterine Ibargüen para la gran cita en Río 2016.

Hace 39 años se paseó victorioso por los Juegos Olímpicos de Montreal, convirtiéndose en el primer deportista del planeta en ganar dos medallas de oro en unas mismas olimpiadas y en dos pruebas seguidas: las de los 400 y 800 metros planos.

Alberto Juantorena, un cubano de 1.92 metros de estatura, por entonces de afro mediano y patillas pobladas, sorprendió al mundo en esos Olímpicos de 1976 con sus enormes zancadas para ganar las preseas doradas de los 400 y 800 metros, dejando sin la gloria a los grandes favoritos de esas pruebas, los norteamericanos Frederick Newhouse y Rick Wolhutter, y el belga  Ivo Van Damme.

En los 400 metros Juantorena paró el cronómetro en 44,26, mientras que en los 800 acreditó un tiempo de 1,43.05 para colgarse de esa manera dos medallas de oro y pasar a la historia como uno de los grandes del mundo y ser, desde ese instante, “uno de los consentidos del régimen”, como muchos lo bautizaron.

Juantorena también ganó copas del mundo e impuso un registro en unos Juegos Universitarios Mundiales en Rusia que hoy, 42 años después, no ha sido batido.

Este grande del atletismo mundial, hoy presidente de la Federación Cubana de Atletismo y miembro del Comité Olímpico Internacional, está en Cali disfrutando del Mundial de Menores que hoy llega a su fin.

Juantorena sacó unos minutos para hablar con El País sobre su exitoso pasado, pero también del presente del atletismo colombiano y mundial.

Todo ha salido muy bien, sobre todo porque se han visto muchos chicos con deseos de superarse, hay muchas promesas; en lo que se refiere a Cuba, nuestras esperanzas están cifradas en algunas competencias y esperamos al final hacer ojalá un balance positivo.

No tenemos quejas de nada. La gente acá ha sido muy amable con todos, los voluntarios han estado listos para ayudar en lo que se les necesite, los organizadores son amigos míos desde hace muchos años y eso hace que todos estemos a gusto en Cali.

He podido ver atletas de mucho talento que dentro de poco van a figurar en categorías mayores; mira qué sorpresa, todo el mundo decía que en las finales de los 100 metros no brilló ninguno de los muchachos de Estados Unidos ni de Jamaica, pero eso es muy bueno para que haya más competencia. En los 400 metros yo espero mucho de Cuba.

Lo primero que debe tener es mucha disciplina, mucho tesón y, sobre todo, mucha constancia; esas, creo yo, son las bases para poder figurar y sobresalir en cualquier competencia.

Sí, fue lo más grande porque nunca antes nadie había ganado dos medallas de oro en 400 y 800 metros en unas mismas olimpiadas; eso era difícil, la gente decía en su momento que era casi que imposible realizarlo; por fortuna lo hice yo y quedé en la historia como el primero en alcanzar esa hazaña. Pero como ser humano que soy, considero que otros pueden hacerlo y pueden romper los récords que se establecen a cada rato.

Mejor todavía que no era favorito porque nadie contaba conmigo; no era muy conocido y eso sorprendió a los demás que sí llegaban con opciones como  Rick Wolhutter, de Estados Unidos, que era plusmarquista mundial; también corrían el belga  Ivo Van Damme y otros atletas que tenían más historia que yo en los 400 y en los 800 metros.

Así es, pero no mantengo pendiente de eso; yo me dedico a respetar a los demás, ser accesible con todo el mundo. Me parece muy bonito ser reconocido por las personas, que donde uno llegue hay gente que lo distingue y los respeta por lo que uno es y por lo que ha hecho.

Yo tuve una fractura del tendón de Aquiles  a seis meses de las olimpiadas y eso impidió que llegara en buena forma y por eso los resultados no se dieron.

No, a Múnich yo llegué con 22 años de edad y aún así fui semifinalista; apenas empezaba en esto, tenía como nueve meses de entrenamiento únicamente.

La vi y la viví. Realmente hay cosas que son muy penosas, pero me tocó verla y sentirla porque estaba en la Villa, que fue donde se presentaron esos hechos que todo el mundo rechazó.

Se habla todavía porque fue una cosa bastante negativa para el deporte; yo creo que los palestinos tenían y hoy en día tienen sus razones, pero la muerte de una persona es algo que duele y que golpea a todo el mundo.

Estamos muy bien, trabajando durísimo  para las olimpiadas de Río de Janeiro que son nuestro gran objetivo en el corto plazo; en los Panamericanos ahora en Toronto también estamos luchando. Mis felicitaciones a Colombia que lo viene haciendo muy bien y esperamos tener un  repunte grande en los deportes en los que somos muy fuertes.

Nosotros siempre hemos tenido buenas relaciones con Estados Unidos en el campo deportivo; esperemos  que sepamos vivir con las diferencias que tenemos, sobre la base del respeto y la no intromisión en los asuntos de cada país porque Cuba siempre ha pregonado eso.

Yo soy muy amigo de Víctor Mora y de Domingo Tibaduiza, atletas y amigos de toda la vida. Y ahora Caterine Ibargüen, que es una reina linda que tienen ustedes los colombianos, es algo especial como persona y como deportista.

Al talento que tiene y porque es una persona dedicada al deporte; tiene mucha disciplina, es muy guapa, es de mucho carácter, siempre la he visto competir y cuando la pinchan (la chuzan), como decimos nosotros, reacciona positivamente.

Yo creo que sí, tiene un futuro promisorio, puede ganar el oro olímpico, está lista para ganarlo... ¿por qué no? Esa debe ser su meta como es la de todos nosotros los atletas.

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