Bonilla y Escobar se la juegan con Dépor

Bonilla y Escobar se la juegan con Dépor

Febrero 16, 2011 - 12:00 a.m. Por:
HÉCTOR FABIO GRUESSO / Redacción El País

Como delanteros, disfrutaron de las comodidades. Hoy viven dificultades.

Los caminos largos, tensos y dificultosos que hoy recorren Víctor Bonilla y Wálter Escobar con el Dépor se encuentran a kilómetros de lo que vivieron en sus épocas como delanteros.“Es un cambio de la tierra al cielo. Porque en Europa llegué y de inmediato me pusieron a escoger la marca del carro que patrocinaba al equipo, la casa al gusto: en la playa, un ‘pent house’, un chalet... pero sé que alguno de estos jugadores va a poder vivir lo que yo viví en mis épocas de jugador”, comentó Bonilla, hoy técnico del equipo caleño. El pasado 30 de enero Bonilla y Escobar iniciaron una nueva travesía, en el Estadio 'Libertad' de Pasto, donde encajaron un humillante 4-0. Pese a las fuertes oleadas con las que les ha tocado remar, luego vencieron 2-1 al Unión Magdalena e igualaron el pasado sábado 0-0 contra Fortaleza.“Este grupo tiene un gran compromiso con la ciudad. El 90% de los jugadores son vallecaucanos, del Distrito de Aguablanca, Corinto y Puerto Tejada (Cauca). Más allá de lo futbolístico, nosotros le damos mucha importancia a la parte humana”, sostuvo el asistente técnico, Escobar, al tiempo que recordó su espíritu de superación en sus épocas de formación.“Los muchachos tienen muchas dificultades económicas, y para trasladarse de un lugar a otro se rebuscan los $1.500 del pasaje en bus, prestan o alquilan alguna bicicleta. Me recuerdan mucho a cuando yo viajaba desde Padilla”, rememoró Escobar. ‘El Potro’ es temperamental en la raya, mientras que ‘Don Víctor’ procura no someter a sus dirigidos a la zozobra que vivían en el Deportivo Cali cuando ‘El Pecoso’ se paraba en la banda técnica para impartir las instrucciones.“Siempre tenemos problemas con los cuartos árbitros. En el partido pasado, en Bogotá, me tocó decirle al cuarto árbitro que se estuviera tranquilo que a él no lo conocía nadie, y de esa manera se quedó quieto”, reconoció Escobar, mientras que Bonilla recordó: “Cuando nosotros veíamos al ‘Pecoso’ en la raya nos desesperábamos, y por eso trato de transmitirles lo contrario a los jugadores”.Otra de las amargas experiencias de los ex jugadores 'verdiblancos' con el técnico manizaleño fueron las tediosas concentraciones, las mismas que hoy procuran que no sean prioridad en el equipo caleño.“Nosotros, en ese camino al título del 96, una vez nos tocó estar un mes concentrados, y era algo que fastidiaba. Llegó un momento en que no nos podíamos ver las caras entre los compañeros”, reveló Bonilla, al tiempo que Escobar comentó sobre la actualidad: “Las concentraciones las hacemos un día antes de los partidos. Los muchachos llegan a los 4:30 p.m. y a las 5:00 p.m. van a la iglesia. Luego dialogamos y vemos algún vídeo”. Los caminos que hoy recorren Bonilla y Escobar, a quienes muchas veces les toca hasta buscar una cancha para entrenar, son los mismos que, confían ellos, los llevarán a la primera fila como entrenadores.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad