Barcelona venció sin piedad 5-0 al Villarreal

Agosto 29, 2011 - 12:00 a.m. Por:
EFE – El País

Un vendaval de juego y goles. Un festival de fútbol ofensivo, triangulaciones imposibles y combinaciones al primer toque. El campeón irrumpió en la Liga a lo grande. Dándole un baño en toda regla (5-0) al Villarreal, un rival de Champions, un equipo que tradicionalmente le había creado muchos problemas en el 'Camp Nou'.

Un vendaval de juego y goles. Un festival de fútbol ofensivo, triangulaciones imposibles y combinaciones al primer toque. El campeón irrumpió en la Liga a lo grande. Dándole un baño en toda regla (5-0) al Villarreal, un rival de Champions, un equipo que tradicionalmente le había creado muchos problemas en el 'Camp Nou'.La superioridad azulgrana fue manifiesta desde que ambos conjuntos desvelaron su once inicial. Guardiola empezó a ganarle la partida a Garrido en la pizarra.El técnico del conjunto catalán debió pensar que la solución a las cinco bajas que tenía en defensa era mucho más simple de lo que la gente esperaba: jugar con un zaguero menos. A lo Cruyff, armó un once con solo tres hombres atrás -dos marcadores, Mascherano y Abidal, y un líbero, Busquets- y un rombo en la medular.El Bara neutralizó el riesgo que suponía dejar tanto espacio detrás con una presión asfixiante en el campo del rival. Robar rápido y tocar, robar rápido y tocar. Todo a velocidad de vértigo.Ni Borja ni Cani la olieron. Eso provocó que Nilmar y Rossi tuvieran que buscarse la vida. El brasileño naufragó en el intento; el italiano ansioso por demostrar que Guardiola se equivocó apostando por Alexis y no por él este verano, aún protagonizó un par de acciones de mérito que inquietaron algo a Valdés.Los tímidos intentos de un voluntarioso Rossi fue todo el bagaje visitante en este primer tiempo. Del Bara más, muchísimo más. Un remate de Alexis, un cabezazo al larguero de Busquets, un tiro de Messi que Diego López desvió a córner...Eso y dos goles. El primero, un disparo cruzado de Thiago desde la frontal a los 25 minutos. El segundo, propiciado por la enésima llegada de Cesc desde la segunda línea y el enésimo intento de Messi, esta vez no frustrado, de conectar con el de Arenys.El solo del Barcelona se acentúo aún más tras la reanudación. Otros dos goles en los primeros cinco minutos finiquitaron el partido, si no lo estaba ya. El tercero de Thiago para Alexis, el cuarto de Iniesta para Messi. En ambos, el pasador dejaba, con precisión milimétrica, solo al goleador, que definÍa ante un Diego López ya vendido.En cualquier momento podía caer el quinto, y el quinto cayó a la media hora de la segunda, con una triangulación entre Messi y Thiago -enorme partido el suyo- que finalizó el argentino. Para entonces Xavi y Villa, que habían entrado en el campo como jugadores de refresco -un lujo que solo puede permitirse el campeón de Europa-, se habían unido a la fiesta.El primer y único tiro del Villarreal entre los tres palos llegó en el minuto 86 por mediación, cómo no de Rossi, pero se encontró con la manopla de un atento Valdés.

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