“Venta de boletería de la Feria incumplió requisitos legales”

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El director de Hacienda de Cali, Juan Carlos Botero, admite anomalías en la venta de boletas durante la feria, autorizado por el alcalde Jorge Iván Ospina. El País hace nuevas revelaciones sobre un negocio que ya investigan los entes de control.

“Venta de boletería de la Feria incumplió requisitos legales”

Enero 14, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co
“Venta de boletería de la Feria  incumplió requisitos legales”

El director de Hacienda de Cali, Juan Carlos Botero, admite anomalías en la venta de boletas durante la feria, autorizado por el alcalde Jorge Iván Ospina. El País hace nuevas revelaciones sobre un negocio que ya investigan los entes de control.

Juan Carlos Botero, director de Hacienda de Cali, advirtió que el negocio de la venta de boletas durante la feria, autorizado por el alcalde Jorge Iván Ospina, no cumplió con los requisitos que impone la Ley. Además, en una entrevista concedida a este diario, señaló las mayores irregularidades.De acuerdo con Botero, nadie les avisó de la comercialización de las entradas, “por lo que nos dimos cuenta el mismo 25 de diciembre, cuando en un operativo de rutina vimos que se estaban vendiendo y revendiendo boletas en la calle”.Botero también reveló que “los dos contratistas de Corfecali no presentaron pólizas de seguro, que son obligatorias, así como tampoco hubo una revisión y aprobación previa de la boletería que se sacaría a la venta, como lo manda la normatividad”.Pero lo peor es que, según el funcionario, hasta ayer no se había hecho la declaración de impuestos por parte de Colboletos S. A. y Martín García, contratistas de Corfecali, así como tampoco se había recibido pago alguno por dicho concepto.Por tal razón los dos contratistas serán sancionados con multa por presentar la declaración de forma extemporánea. Lo que no está claro es cómo sabrá el Municipio si los arrendatarios de las graderías declaran la realidad de lo que vendieron, debido al desorden que reinó por la falta de controles en los diversos actos.Aunque Botero explicó que dispuso un operativo con 140 hombres de rentas con el apoyo de Sícali para vigilar el sector de las graderías donde se vendieron boletas, es difícil creer que ante tanta improvisación, este haya sido suficiente frente a las 6.080 personas que podían ingresar allí cada día.Nuevas denunciasComo si lo declarado por el Director de Hacienda no fuera suficiente, El País revela nuevos detalles sobre las presuntas anomalías ocurridas en la venta de 30.400 de las 95.000 boletas que se iban a repartir gratuitamente para los cinco eventos que se celebraron en el Salsódromo, durante la semana de la feria.Tal como lo denunció este diario el domingo pasado, la comercialización de 30.400 boletas fue un negocio que se concretó a través de Corfecali, entidad encargada de organizar la feria.Según Leobardo Amú, director de Corfecali, una empresa y un particular fueron los escogidos para que manejaran la venta de las boletas. Se trata de Colboletos S. A. y Martín García, que pagaron un poco más de $210 millones por el arrendamiento de dichos puestos en las graderías. Una parte de ese valor, $64 millones, se entregó en mercados solidarios valorados en $20.000 cada uno.Expertos en la producción de espectáculos consultados para este informe, calcularon que las utilidades que este negocio dejó a los arrendatarios podrían estar entre $500 y $700 millones.Para demostrar la transparencia del negocio, Amú le entregó a El País los dos contratos de arrendamiento con Colboletos S. A. y Martín García, y los recibos de pago de los mismos. Sin embargo, dichos documentos no contienen por ninguna parte la autorización expresa para que los empresarios vendieran dichos puestos. Aquí termina la explicación oficial de lo que no pasaría de ser una falla de logística de Corfecali por la autorización tardía que dio el alcalde Ospina. Sin embargo, El País detectó la existencia de un tercer contrato para el mismo negocio, esta vez firmado entre René Carrejo García y Colboletos S. A.Se trata de un documento privado en el cual Carrejo, ex funcionario de la Empresa de Renovación Urbana, Emru, contrata los servicios de Colboletos S. A. para que “emita, distribuya, venda, recaude dinero y preste sus servicios adicionales en la comercialización de cinco mil puestos diarios del evento Graderías Feria de Cali, ubicado en la Autopista Sur entre calles 50 y 56 durante los días 25, 26, 27, 28 y 29 de diciembre de 2010”.El documento aclara que el evento es organizado por Carrejo, quien se denomina como el ‘empresario’, razón por la cual es quien define los precios de la boletería y designa a las personas que podrán recoger el dinero producto de las ventas de las boletas. El caso se complica pues aparte de Carrejo la otra persona autorizada para recoger la plata se llama Bladimir Valenzuela, funcionario del Hospital Universitario del Valle, HUV, que pidió una licencia y en la actualidad se desempeña como gerente de mercadeo del nuevo América. Además, está casado con Nora Mondragón, secretaria privada de la Alcaldía, y es sobrino de Alfredo Valenzuela, una de las personas más cercanas al alcalde Jorge Iván Ospina.Alma Carmenza Erazo, contralora de Cali, quien inició una investigación por este caso, señaló que “por ahora vamos a indagar por qué un funcionario del Departamento y un contratista del Municipio se autodenominan empresarios de un evento que organizó y financió Corfecali con dineros públicos y aparecen con un contrato para comercializar una boletería que se anunció como gratuita”.La revelación de este tercer contrato, que el Director de Corfecali dijo no conocer, plantea una serie de interrogantes difíciles de explicar.Carlos Fernández, propietario de Colboletos, quien se mostró sorprendido de que El País tuviera una copia del contrato, manifestó que “el señor René Carrejo nos contrató durante la feria, dentro de la actividad comercial que prestamos, que es el servicio de venta y distribución de boletería”.Al preguntársele si Carrejo o Valenzuela se habían identificado con alguna autorización oficial de Corfecali o el Alcalde Ospina, que los acreditara como los ‘dueños’ de cinco mil puestos diarios en las graderías del Salsódromo, dijo que prefería consultar el tema con sus abogados.El País intentó contactar a Carrejo y Valenzuela para que explicaran por qué aparecen como empresarios en dicho contrato y quién les dio la autorización para vender la boletería, pero hasta el cierre de esta edición fue imposible contactarlos.Este diario conoció una versión no confirmada, según la cual Carrejo estaría siendo investigado porque presuntamente agredió, en las propias instalaciones de la Alcaldía, a Efraín Sierra, subsecretario de Gobierno de Cali, el 28 de diciembre pasado.La razón que habría motivado ese impasse sería una molestia de Carrejo con Sierra quien dentro de sus funciones se vio obligado a decomisar e impedir las ventas ambulantes dentro del Salsódromo, otro pequeño negocio en el que estarían involucrados Carrejo y Valenzuela.Al averiguar por Carrejo en la Emru, una empleada de nombre Dayana, informó que “el doctor ya no trabaja acá, pero lo puede conseguir en el despacho del Alcalde, donde nos dijo que había sido contratado a partir de diciembre”. El País trató de determinar si esto era cierto, pero en la Alcaldía sólo confirmaron que en la actualidad es contratista del Municipio.Como al parecer tanto Carrejo, quien firma el contrato, como Valenzuela, quien aparece como la persona autorizada para recoger el dinero de la venta de las boletas, son personas del círculo cercano al Alcalde, buscamos una explicación de su parte, pero fue imposible enseñarle el contrato y sólo dijo que “si es tan grave será asumido por quien corresponda”.La Unidad de Delitos contra la Administración Pública de la Fiscalía también inició una investigación penal por los presuntos hechos irregulares. El mayor señalamiento sobre la presunta responsabilidad del alcalde Ospina en todo este enredo la dio el martes pasado Manuel Torres, personero de Cali.“Aunque lo hemos pedido, desconocemos el acto administrativo expedido para fijar los derechos (precios) de asistencia a los eventos, y de igual manera la destinación de los recursos que Corfecali recaudaría por dicho concepto”, explicó el representante del Ministerio Público a la par que exigió de la Fiscalía, Procuraduría y Contraloría, celeridad en sus investigaciones.Contratos de la Feria del Cali 20101. Corfecali - Martín GarcíaEste documento firmado el 10 de diciembre de 2010, fue entregado por Leobardo Amú como prueba de la idoneidad de la negociación autorizada por el alcalde Jorge Iván Ospina, para que el empresario de eventos Martín García, comercializara 1.080 puestos diarios de las graderías del Salsódromo durante la semana de la Feria de Cali.2. Corfecali - ColboletosEste documento firmado el 20 de diciembre de 2010, fue entregado por Leobardo Amú como prueba de la idoneidad de la negociación autorizada por el alcalde Jorge Iván Ospina, para que la empresa de eventos y distribución de boletería, Colboletos SA, comercializara 5.000 puestos diarios de las graderías del Salsódromo durante la semana de la Feria de Cali.3. Contrato René Carrejo - ColboletosEste documento firmado coincidencialmente el 20 de diciembre de 2010, misma fecha que el contrato firmado entre Corfecali y Colboletos para el mismo objeto, y divulgado en exclusiva por El País, revelaría que el verdadero beneficiario del contrato que permitió la venta de 5.000 puestos diarios en las graderías del Salsódromo durante la semana de la Feria de Cali fue el señor René Carrejo García, ex funcionario de la Empresa de Renovación Urbana, Emru, y actual contratista del Municipio de Cali. En la cláusula octava de este documento aparece autorizado para recibir dinero producto de las ventas de boletería el señor Bladimir Valenzuela, funcionario del Hospital Universitario del Valle, HUV, en licencia y actual gerente comercial del nuevo América. Esposo de Nora Mondragón, secretaria privada de la Alcaldía y sobrino de Alfredo Valenzuela, asesor del alcalde Ospina. Pagos CorfecaliCopias de los recibos de pago de los contratos de arrendamiento de las graderías del Salsódromo entregadas por Corfecali a El País.

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