"Uno no se ofrece, uno espera que lo busquen": Marta Lucía Ramírez

"Uno no se ofrece, uno espera que lo busquen": Marta Lucía Ramírez

Agosto 06, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Fenner Ortiz R. | Reportero de El País, Bogotá

Marta Lucía Ramírez, excandidata presidencial del Partido Conservador.

La excandidata presidencial Marta Lucía Ramírez dice que el Partido Conservador no debe volver a la Unidad Nacional.

La excandidata presidencial Marta Lucía Ramírez no ve con buenos ojos que algunos congresistas estén buscando acercamientos con el Gobierno a cambio de cuotas burocráticas. “Me parece muy difícil entender que uno ande por ahí ofreciéndose cuando no lo han invitado a una fiesta”, dice.Ramírez insiste en que el presidente Juan Manuel Santos deberá, en su nuevo mandato, recobrar la confianza del país, porque considera que los ciudadanos tienen miedo y no creen en el proceso de paz, además, advierte que “la ausencia de rumbo, el miedo que existe y seguir cuatro años más en esas condiciones sería un riesgo muy grande de que Colombia se nos vaya encaminando al populismo”.Luego de su reunión con el presidente Santos, ¿cuál va a ser su posición frente a este Gobierno?Creo que el Partido Conservador es un partido que tiene suficiente tradición, propuestas y proyectos para tener la mayor autonomía frente al gobierno del presidente Santos. Ojalá que logremos que todas las iniciativas del partido se puedan desarrollar en el Congreso, pero también, obviamente, en la capacidad nuestra de estar opinando sobre los temas nacionales. ¿Es viable que el partido retorne a la Unidad Nacional?El partido en la Unidad Nacional, en los últimos cuatro años, perdió mucha autonomía. Sin embargo, son temas que hay que discutir al interior del partido. En mi caso, como excandidata mantendré esa posición de total autonomía frente al Gobierno, apoyaré las iniciativas que le sirvan a Colombia, seré crítica en lo que vea que no le hace bien al país, porque aquí no se trata de estar buscando un favor de un Gobierno sino lo que convenga de verdad a los colombianos.Se dice que cuando el río suena, piedras lleva. En los últimos días sonó mucho que algunos congresistas le estuvieron pidiendo al Presidente cuotas en el gabinete...Pues a mí realmente eso me deja muchas dudas, en realidad he visto en algunos medios de comunicación que había una carta ofreciéndose a apoyar al Gobierno y su compromiso de la bancada con el Gobierno, pero después oí a David Barguil saliendo a desautorizar esa carta y a decir que eso no era cierto, que era una carta apócrifa. Me parece que uno no se ofrece, uno espera que lo busquen, uno espera que lo inviten, este es un gobierno ajeno. Si el gobierno del presidente Santos quiere contar con el Partido Conservador debe tomar él la iniciativa de invitar él al partido y, en ese sentido, creo que el interlocutor debe ser el director, es decir, Ómar Yepes. Tengo muchas dudas porque aparentemente no hubo tal carta, pero en el Gobierno, entiendo, que sí llegaron esas cartas. Total, me parece muy difícil entender que uno ande por ahí ofreciéndose cuando no lo han invitado a una fiesta.¿No cree que esto desdice mucho del partido que está mostrando una división interna?Esto no desdice del partido, eso será el fracaso de quienes asumieron esa posición de manera unilateral porque es que, como lo he dicho siempre, el Partido Conservador no es solamente sus congresistas, ellos son una parte importante, pero el partido está muy activo en sus bases. Creo que el partido como colectividad no se ha pronunciado sobre la posibilidad de participar en el Gobierno, quienes han mandado esa carta, si es que la mandaron, fueron los congresistas.El presidente Santos se posesiona mañana, ¿cuáles creen que son los mayores retos del Jefe de Estado?En primer lugar tiene que recuperar la confianza de los colombianos, creo que esta se ha deteriorado mucho. Hay una gran incertidumbre y preocupación sobre el rumbo del país; hay que recuperar la confianza en las posibilidades de esa negociación de paz, lograr que el país tenga el optimismo que tenía hace cuatro años, porque si hay confianza y optimismo eso tiene un impacto en la economía, mayor respaldo a muchas de las iniciativas del Gobierno, eso nos muestra a nosotros unidos contra del terrorismo, la delincuencia, el narcotráfico. Pero, ¿cuál es la preocupación?Me preocupa la ausencia de rumbo, el miedo que existe. Seguir cuatro años más en esas condiciones sería un riesgo muy grande de que Colombia se nos vaya encaminando al populismo, pienso que el principal riesgo del país es llegar a convertirse y coger el camino del populismo que han tomado algunas naciones de América Latina.Usted habla de la paz y ¿no cree que ya llegó la hora que el Gobierno le exija a las Farc un cese al fuego? Durante toda la campaña insistí en que esta negociación como va, no va a dar los resultados que esperamos los colombianos. Esta negociación tiene que cambiar y exigir a la guerrilla compromisos en los temas humanitarios, aquí hay que impedir que continúen el reclutamiento de niños, hay que lograr que no sigan poniendo minas, hay que hacer respetar la vida de los soldados y policías porque, de ninguna manera, uno puede estar validando que estén matando soldados y policías en estado de indefensión. Pienso que esas condiciones deben ser fundamentales para que el proceso continúe y recupere la confianza de los ciudadanos.Será que la explicación que le está pidiendo la guerrilla al Gobierno por la muerte de Cano, ¿es que ya le están mostrando los dientes?Yo sí creo, lamentablemente, que cuando la guerrilla siente que el Gobierno está muy ansioso por firmar, ellos comienzan a mostrar los dientes. Creo que ellos ayudaron en la reelección, se la jugaron por la reelección, pero personalmente tengo el temor que quieran alargar esta negociación cuatro años más, porque eso sería a lo que nos llevaría a nosotros, en buena parte, al riesgo de ese populismo que ya mencioné, porque este país cuatro años más con atentados terroristas, con un deterioro de la confianza y un impacto con la economía, sería un país que se volvería presa fácil de ese populismo. ¿O sea que las Farc están jugando a dilatar el proceso?La guerrilla lo que está haciendo es apostar a que se alargue la negociación, para lo cual el Presidente tiene que actuar oportunamente, contundentemente conjurar ese riesgo. Por esa razón, yo apoyé su expresión y manifestación de ponerle ultimátum a la guerrilla. Además, Lo que siento es que ellos han utilizado, de alguna manera, estos diálogos para seguir fortaleciéndose en su actividad internacional, para fortalecerse económicamente y sin duda militarmente.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad