Universitarios le sacan 'tarjeta roja' a crédito del Icetex

Universitarios le sacan 'tarjeta roja' a crédito del Icetex

Mayo 06, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Olga Lucía Criollo | Reportera de El País
Universitarios le sacan 'tarjeta roja' a crédito del Icetex

Si un usuario del Icetex queda sin empleo y no puede cumplir con sus cuotas puede pedir la congelación del crédito, pero se le mantendrá el cobro de los intereses corrientes vigentes.

Altos intereses siguen siendo el punto débil de la entidad estatal. Sin embargo, hay reformas en marcha para solucionar la situación.

En el 2005, Valentina Briñez(*) tramitó un crédito ante el Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios en el Exterior, Icetex, con la ilusión de graduarse como comunicadora social.Cuatro años después su sueño se cumplió, no sin antes sumirla en una “pesadilla” de la que aún no logra despertar.“El Icetex me financió $14 millones, ya he pagado $12 millones y todavía me faltan $11 millones, lo que significa que terminaré pagando casi el doble de lo que me prestaron”, comenta la joven que para entonces vivía en un barrio de estrato 3.Sus cuentas y su memoria indican que cada semestre la entidad le prestaba el 50 % y ella pagaba la otra mitad. Pero Valentina también debía cancelar un valor mensual correspondiente a intereses anticipados ($32.000, $37.000 y $42.000). Cuando terminó la carrera siguió pagando el último monto por un año y luego comenzó la amortización del crédito, con una cuota cercana a $300.000. “Con sorpresa, noté que este año me bajó a $212.000, pero la alegría me duró muy poco porque fui a preguntar cuánto debía pagar si quería acabar ya con la deuda y resulta que tendría que girar un cheque de gerencia por más de $11 millones, entonces es claro que voy a terminar pagando casi $23 millones”.Aun así, Valentina siente agradecimiento por el Icetex, “porque hoy soy profesional, porque tuve la oportunidad de acceder a su servicio financiero. Sin embargo, considero que las tasas de interés son muy altas y que uno termina pagando dos veces lo que le prestan, sin sumar todas las cuotas mensuales que pagué desde que arranqué con el crédito, porque sumaría otros millones”.Pero ella no fue la única que para ir más allá del bachillerato se esforzó por conseguir “un deudor solidario con carro, casa y trabajo estable” que le permitiera acceder a un crédito con Icetex y que hoy en día es presa de la desilusión.Pilar Belalcázar se graduó como licenciada en educación preescolar en el 2009 y tras un año ‘sabático’ comenzó a pagar una cuota mensual de $115.000, correspondiente al crédito Acces (a largo plazo) que le otorgó el Icetex.“La factura siempre me llegaba para pagar el día 12, pero yo pagaba el 15 ó el 16, cuando recibía el sueldo, pero cuál sería mi sorpresa cuando en junio del año pasado me llamaron a decirme que iban a embargar a mi mamá, que era mi fiadora, porque por esos dos o tres días de retraso debía $700.000”, recuerda quien reside en Calimio Norte, un barrio de estrato 2.Total, Pilar, a quien le prestaron $7 millones y al final tendrá que cancelar $12 millones, tuvo que solicitar un crédito bancario para responder además por los $300.000 que debió pagarle a un abogado que durante los seis meses que duró la anomalía nunca la notificó, sino que solo la llamó a decirle “que ya estaba en cobro jurídico”. Otra oportunidadSin embargo, el Icetex, cuyo presidente es Fernando Rodríguez Carrizosa, pareciera querer corregir los errores del pasado. De hecho, el año anterior reajustó su sistema de crédito educativo, a través de la Ley 1547, con el fin de “impactar a largo plazo una nueva generación de colombianos formados en las exigencias del mundo contemporáneo”.Para ello se definió, por ejemplo, que a partir de julio de 2012 todos los estudiantes de pregrado, pertenecientes a los estratos socioeconómicos 1, 2 y 3, que tengan deudas con la entidad “tendrán una tasa de interés real de cero durante la vigencia del crédito, solo se ajusta al capital girado el IPC, que para el 2013 es del 2,44 % efectivo anual”.También se estableció un largo plazo para el reembolso del crédito que “lejos de ser una carga para el nuevo profesional, se vislumbra como una gran ventaja al extender el tiempo de amortización hasta en diez años, si así lo requiere el usuario”.La nueva legislación creó igualmente el subsidio de sostenimiento para los estudiantes más pobres, a quienes se les otorga  $669.444 semestrales para apoyarlos con los costos del transporte y las fotocopias, entre otros y “la condonación total si obtienen los mejores resultados en las pruebas Saber Pro”.De otra parte, el Icetex identificó que a muchos usuarios se les dificultaba responder con las primeras cuotas del reembolso del crédito, debido al bajo promedio de enganche de los recién egresados, por lo que se creó la ‘Cuota escalonada’, que permite que esta se pueda ajustar cada año según la evolución del salario del usuario.En estas reformas descansan las esperanzas de María Nieto(*), quien cursa segundo semestre en la Universidad Autónoma de Occidente, luego de que el Icetex le prestara $3.362.850 de los $4.982.000 que le costó la matrícula.“Nosotros miramos otras opciones, pero las cuotas que nos tocaba pagar eran muy altas y mis papás no tenían forma de hacerlo”, explica la estudiante antes de reconocer que todavía no ha calculado el monto total que tendrá que cancelar para quedar a paz y salvo con la entidad.“No hicimos cuentas porque el Icetex no te da mucha información, solo dicen que mires la página y llenes tus datos y hay partes que no son entendibles, pero nos metimos porque era la única opción para poder matricularme en la universidad”, confiesa quien vive en el barrio El Templete.Otra familia que está ilusionada con la nueva reglamentación del Icetex es la de Pedro Díaz(*), quien tomó un crédito de mediano plazo para poder estudiar economía y negocios en la Universidad Icesi.“Ellos nos prestan $4.640.000 y nosotros completamos con $1.560.000 lo de la matrícula. Durante el resto del semestre le debemos pagar al Icetex $2.784.000, que es el 60 % de lo que nos prestaron. No es la mejor modalidad, pero fue la que nos aprobaron, el 40 % de ocho salarios mínimos, porque somos de estrato 4”, dice la mamá desde el barrio Andes.Agrega que “es poco, pero ayuda; los intereses son bajos, del 6,44 % por año, y se van acumulando durante la carrera; cuando termine, aumentarán al 10,44 % anual y se podrá pagar hasta en diez años”.Ya cogieron la calculadora y saben que al final cancelarán cerca de siete millones de más por los intereses, “pero no hay ningún banco que preste a menos del 13,1 % al año, así que toca aplicar el principio de oportunidad”, puntualiza el papá.Así que si usted o alguno de sus hijos tienen un sueño similar al de Valentina, lo recomendable es que contemple todas las opciones y lea la letra menuda de todos los contratos para que la culminación de la universidad no se convierta en el comienzo de una pesadilla crediticia. (*)Nombre cambiado a petición de la fuente.Las opcionesEl Icetex tiene dos líneas de crédito para el pregrado:1. Crédito a Largo Plazo–Acces.2. Crédito a Mediano Plazo.En el primer caso, la entidad le concede al estudiante hasta el doble del tiempo del periodo financiado para cancelar la obligación crediticia.En el segundo, el estudiante paga el 60 % del valor de la matrícula durante el semestre y el 40 % restante se empieza a pagar cuando se terminan los estudios, con un plazo de hasta 60 cuotas mensuales.Los estudiantes registrados en el Sisbén versión 3 tienen un subsidio de sostenimiento por $1.340.000 anuales, con incremento según el IPC y la condonación del 25 % del capital girado, una vez se gradúe.

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