"Una negociación de paz es mucho más difícil que un enfrentamiento": Samper

Agosto 10, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co | Colprensa

Ernesto Samper Pizano, expresidente de Colombia.

Expresidente Ernesto Samper dice que respalda el proceso de diálogo en La Habana, el Marco Legal para la Paz y las conversaciones con el ELN.

Ernesto Samper Pizano, expresidente de la República, ha vuelto a tener una participación muy activa en la política nacional en los últimos meses.Sobre todo a raíz de los ataques de algunos sectores políticos al proceso de paz, donde ha salido en defensa del presidente Juan Manuel Santos y tuvo un papel principal en los diálogos con los campesinos del Catatumbo.En la oficina principal de su despacho, en la que cuelgan fotos junto a Fidel Castro y Carlos Pizarro, entre otros, habló de los temas coyunturales de la agenda nacional y del futuro de los procesos de paz con las Farc y el ELN.Después de las dilataciones en el último ciclo de conversaciones, ¿cómo ve el proceso de paz?El proceso va bien. Hay que entender que después de 50 años no vamos a arreglar todas las diferencias en cinco meses, esto va lento pero seguro. Lo que necesitamos es que todos los colombianos tengan fe y paciencia. Una negociación es mucho más difícil que un enfrentamiento; para hacer la guerra basta con uno, para hacer la paz se necesitan dos, y eso obliga a que esas diferencias se superen a través de la negociación y no a través de los fusiles.Muchos de los llamados ‘enemigos de la paz’ han dado un giro en su discurso y se les ve respaldando la paz...Son más peligrosos los amigos de la guerra disfrazados de ovejas de la paz que de lobos de guerra; yo los prefiero de lobos guerreristas. No hay necesidad de esconderse en críticas al proceso de paz que están disfrazadas de falsas posturas en favor de la paz para defender una posición que considero legítima. En este país hay unas personas que están en contra de la salida política, que preferirían un escalamiento militar, profundizar el conflicto armado, eso es explicable. Pero la historia del mundo ha demostrado que hasta el conflicto más pequeño termina siempre con un acuerdo de dos firmas.Se ha criticado que los jefes guerrilleros pidan curules en el Congreso...Ellos buscarán defender su posición política en un espectro que lamentablemente se había venido cerrando para opciones alternativas. El propio esquema de la política colombiana da muestra de que tenemos una seria resistencia a la oposición democrática. La oposición democrática no es que tengan garantías para hacerse elegir, la oposición en una democracia consiste en que las personas que piensan distinto a lo que se puede considerar la mayoría, tengan espacios. Me gustaría ver gente del Polo en la junta directiva del Banco de la República; o de los sectores progresistas en las comisiones de regulación, decidiendo sobre los contenidos de la televisión o en el CNE.¿Cree que los jefes de las Farc renunciarán a participar en política?Seguramente no renunciarán, pero eso forma parte de todo el diálogo y las conversaciones, de qué forma y medida, de acuerdo a las limitaciones de la ley, de la Constitución, lo harán. Con lo que no estoy de acuerdo es decir de entrada ‘no’ porque por eso estamos en la mesa de negociación, para encontrar un camino, encontrar el punto medio que a veces es más difícil que dar una posición a favor o en contra.¿Qué opina del debate sobre impunidad en el Marco Legal para la Paz?Tenemos que cambiar el chip. El chip en el pasado era la fórmula convencional de las amnistías, del olvido, de dejar pasar las cosas. El mundo ha progresado en el manejo de estos procesos y lo que precede es la justicia transicional. Una justicia integrada por tres elementos insustituibles que son: verdad, reparación y justicia; es un error poner menos verdad o menos justicia, o como sea. La justicia transicional es como el misterio de la Santísima Trinidad, que son tres personas distintas y un solo Dios verdadero, aquí son tres elementos distintos y un solo Dios verdadero, que es la reconciliación.¿Cómo combinar esos elementos para conseguir la máxima reconciliación?El debate me parece absolutamente anacrónico. Esto no es qué pedazo me toca a mí de esta fórmula, que es en lo que están los llamados enemigos de la paz, ver a qué le encuentran pierde. Aquí hay que ver si la sociedad es capaz de decirse la verdad y decirle la verdad a las víctimas, y si los armados son capaces de aceptar unas formas de justicia y si la sociedad tiene la capacidad de reparar económica y moralmente.¿Coincide en que el Procurador quiere aplicar una justicia de 2000 años atrás, como dijo el Fiscal General?Yo, en general, estoy más de acuerdo con el Fiscal General que con el Procurador; no sé por qué, pero se me volvió un axioma.¿No está de acuerdo en qué cosas con el Procurador?Él ejerce su función respetable, legítima, constitucional de representar los intereses de la sociedad, el error que comete es que no está representando los intereses de toda la sociedad, porque es una posición excluyente. Creo que los gais, los cristianos, los que piensan diferente, los que están en la izquierda, incluso los que están equivocadamente en el uso de las armas, forman parte de la sociedad.¿La Corte Constitucional avalará el Marco Legal para la Paz?Estoy seguro de que la Corte entenderá que su responsabilidad en este momento no es solamente servir de intérprete de oficio de la Constitución y establecer una identidad de formas jurídicas, sino que tiene que estar segura de su responsabilidad política, al fin de cuentas la Corte y la Constitución son un cuerpo normativo político que expresa en lo que se logra poner de acuerdo la sociedad. Gran responsabilidad de decidir si este país se va por el camino de la paz o por el camino de la guerra.El presidente Santos ha sido enfático en que el proceso de paz termine en noviembre, ¿cómo ve eso?En materia de amor, como en materia de procesos de reconciliación, es mejor no fijar plazos porque se corre el riesgo del despecho.¿Y cómo ve una posible reelección del presidente Santos? Por ahora no la veo porque él no ha dicho que quiere ser reelegido. Son muchas más las personas que piensan que va a ser reelegido, que él mismo.¿Depende del actual proceso de paz?No, yo soy de los que piensa que inclusive al Presidente le serviría más que las conversaciones de paz estuvieran en curso en el momento de las elecciones. Qué bueno que este país que lleva 50 años decidiendo sobre cosas que la gente piensa que son los mismos con las mismas pudiera tener el chance de elegir entre la paz y la guerra. Eso sería una muy buena opción en las elecciones. Elegir entre una cosa y otra cosa, y no entre una cosa y la misma cosa.¿Devolver la personería jurídica a la UP le ayuda al proceso de paz?Si estuvieran vivos todos los que fueron masacrados por cuenta de pertenecer a la UP sería un momento estelar, sin embargo no conozco a uno solo de los que en este momento están en el directorio de la UP, por supuesto que ya no están ni Pardo Leal ni Bernardo Jaramillo ni Cepeda, todos los que conocimos y con los que alcanzamos a hacer elecciones.¿Cómo ve al ELN para llegar a una mesa de diálogo?Al proceso de paz de La Habana le faltan tres cosas: primero, unos acuerdos sobre humanización del conflicto porque es irresponsable que estando sentadas las dos partes en una misma mesa, no hagan un mínimo esfuerzo por sacar los menores de la guerra, por iniciar el desminado, por proteger los hospitales y las escuelas de los bombardeos; que no haya una mesa colateral para sacar a la población civil mientras terminan los acuerdos. Segundo, se necesita mayor participación de la sociedad civil, que no se puede reducir a un buzón de quejas y reclamos que se depositan en la Universidad Nacional cada tres meses; y, tercero, hace falta el ELN, uno no puede negociar con un tigre en la jaula y el otro suelto.¿Es difícil que el ELN llegue?No lo veo difícil; por supuesto que la exigencia del Gobierno de que dejen el secuestro es válida, pero deben estar adentro, eso oxigenaría el proceso.

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