Un soñador caucano que insiste ser grande en la música

Enero 21, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Julian David Celis Parra - especial para el País
Un soñador caucano que insiste ser grande en la música

Cristian Ramos, en su habitación al lado de su novia favorita: su guitarra

El departamento del Cauca esta lleno de bandas emergentes y jóvenes promesas que con sus propuestas intentan surgir en el medio musical. Es el caso de Cristian Andrés Ramos un joven que no ha dejado de soñar.

Hopeless es una banda alternativa de la Ciudad Blanca de Colombia, que como muchas otras de esta región y del país lucharon por tener una oportunidad en lo más alto de la fama. Con ideas diferentes y apropiación de géneros nuevos, como el Punk Clasico, el Neo Punk, Hare Core Punk, Punk Experimental y Pop Punk Melodico extraídos de ciudades grandes y principales del país como Medellín, Bogotá y Cali, este grupo intento por todos los medios posibles hacer realidad un sueño, que el 17 de diciembre de 2011 en un concierto de despedida, que se quedo tan solo en eso. Uno de sus ya ex integrantes, es Cristian Andrés Ramos, un joven payanes de 25 años de edad, quién desde niño mostró sus dotes artísticos y gran talento en la guitarra. Estudió Derecho en la Universidad del Cauca y uno de sus sueños es irse a recorrer el mundo, desde latinoamerica “hasta donde sus fuerzas le den”, asegura. Desde que tiene uso de razón la música es su vida, todo gira en torno a ella y anhela algún día poder transmitir todas sus ideas convertidas en canciones para un gran numero de personas, ya que también es compositor, el cual se basa en sus propias vivencias para crear tonadas, que dentro de su grupo de amigos son muy reconocidas y bien recibidas. “El proyecto inicio hace aproximadamente 10 años empezamos con un par de guitarras y un bajo era muy esencial y primitivo, pero con el paso del tiempo nos fuimos transformando, en D-genero Punk, Humano Urbano y Hopeless. Fuimos una de las primeras bandas en tocar Punk en la ciudad y teníamos mucha acogida, pues la competencia era poca”. Afirma Cristian, quién aparte de ser uno de los pioneros de Hopeless es un impulsador fuerte de este tipo de géneros poco convencionales en la ciudad. Pero Popayán es y será siempre una ciudad de tradición, dice. Un lugar lleno de romanticismo e historia, amada por unos y odiada por otros. Sin embargo para algunos de sus habitantes de cuna, este tipo de pensamiento les es perjudicial, pues al no haber tanto desarrollo comercial e industrial, muchos de los profesionales que esta misma zona forja, se ven en la obligación de abandonarla, para buscar un mejor mañana en lo que les gusta.Esta situación afecta enormemente a las bandas emergentes, pues como lo asegura Cristian, “Popayán no es una buena plaza para este tipo de eventos” y esto se debe al desconocimiento y lo que es peor, al no querer conocer. Un problema que no es solamente de las administraciones de turno, si no de la comunidad patoja en general, que se conforma con lo que tiene.“Lo que se hizo en un tiempo, fue iniciativa de un particular, quién notó que en la ciudad estaba creciendo un grupo fuerte de este tipo de música, y fue él el que gestiono todo, la alcaldía tan solo dio el permiso, creándose así el Jueves de Puente”, relata Cristian. Este festival tuvo gran afluencia de personas, demostrando que son más los que se vinculan y apoyan las bandas informales, esas que están conformadas por músicos empíricos, pero llenos de pasión e improvisación.El publico que gusta de esta música alternativa es cada vez mayor, por consiguiente géneros como el rock, el reggae, el ska y el punk se están posesionando con el pasar del tiempo, a tal punto que eventos que promueven este tipo de melodías encabezan niveles de asistencia, y se están popularizando entre niños y jóvenes. Pero Cristian confiesa que el problema es que los músicos actuales, toman a sus bandas como una segunda opción. En gran parte debido al tipo de educación que a la mayoría de colombianos les ha tocado, en donde solo se piensa en lo convencional, “disque para ser alguien grande en el futuro”.“Las bandas se cansan de insistir, unas tienen más paciencia que otras, pero si no hay dinero o apoyo es difícil”. Así lo plantea este guitarrista, el cual aconseja que si en realidad se quiere conseguir algo, se deben buscar los medios necesarios e invertir dinero en grabaciones y videos, con la esperanza de algún día ser fichado por algún productor, y con el anhelo de llegar a la capital colombiana, en donde de una manera más real se puede surgir del mundo de ficción en el que se está. Cristian Ramos, estudió por darle gusto y entregarle un título a su familia, por ello aún continúa en la lucha de ser músico. Actualmente es el líder de una nueva agrupación de Reggae llamada Grillo Viudo, en donde espera conseguir grandes cosas, pues es un género que como el dice: “se presta para fusionar varios ritmos y sus letras hablan de energía, naturaleza y libertad”. Este joven, también amante de tangos y boleros en ultimas considera “que lo importante de la vida es hacer lo que te de felicidad no lo que te de el dinero, pero si encuentras algo que dándote felicidad te da dinero, estas hecho. Y si hacer una banda te da felicidad has hasta lo imposible por lograrlo”

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