Un estratega que confía ciegamente en su intuición

Agosto 01, 2010 - 12:00 a.m. Por:

Juan Manuel Santos es un “tomador natural de riesgos”. Dicen que le hubiera encantado seguir la vida militar. Perfil de un hombre preparado para el poder.

¿Usted recuerda el momento exacto en que su esposo le dijo que quería ser presidente de este país? “No. Lo que pasa es que desde que estoy con él, es decir hace 25 años, yo ya lo sabía. Nunca me lo dijo así, literalmente, pero yo ya lo sabía. Él se ha formado para eso”.La respuesta es de María Clemencia Rodríguez, la nueva primera dama. Fue el final de una conversación telefónica de hace días. En la charla, apenas de minutos, aparecieron varios detalles que confirman una de las cosas que más se dicen del mandatario electo de los colombianos: que no da un paso sin saber para donde va. Algunos lo han tildado de calculador, pero antes que eso, Santos es un estratega que confía ciegamente en su intuición. La Operación Jaque es un reflejo de ello. La reiteración más conocida de su vida pública. Pero en lo personal no es extraño que actúe guiado por el instinto. Así lo hizo cuando ‘Tutina’, su esposa, estaba en su segundo embarazo y él se encontraba en Italia. Al regreso trajo una maleta llena de vestiditos rosa, a pesar de que desconocían el sexo del bebé. Santos explicó que había tenido un pálpito: estaba seguro que sería niña. Y lo fue. “Soy un tomador natural de riesgos”, dijo hace poco.Y un gran riesgo político fue el que tomó cuando decidió supeditar su candidatura a que la segunda reelección de Uribe se hundiera. Porque si la Corte Constitucional hubiera avalado esa iniciativa, habría perdido la mejor oportunidad para llegar a la Presidencia. Pero haber mantenido su lealtad hasta último momento, le valió el apoyo decidido de Uribe y del uribismo, que a la postre fue definitivo para su triunfo. La disciplina es otro de sus rasgos característicos. Se la debe a su mamá. De su papá heredó el amor por las Fuerzas Militares: “Nos llevaba siempre los 20 de julio a ver desfilar a los militares y cuando le dije que quería irme para la Armada, se llenó de orgullo”. El nuevo Presidente de Colombia nació el 10 de agosto de 1951 en una familia de clase alta bogotana. Es sobrino nieto del ex presidente Eduardo Santos e hijo de Enrique Santos Castillo, quien fuera editor general de El Tiempo por más de tres décadas.Fue cadete en la Escuela Naval de Cartagena. Un ex asesor de El Tiempo en asuntos gramaticales lo escuchó decir una vez que hubiera preferido seguir la vida militar y no la política. Pero se inclinó por esta última y no escatimó esfuerzos para intentar destacarse de la misma forma que lo hizo vistiendo el uniforme.Un ex periodista económico del diario capitalino cuenta otra intimidad: “Era seguro que iba a ser el director del periódico. Era el deseo de la familia. Pero no lo fue para dedicarse a la política, porque él entendió, quiso entender, que ese era su destino”.Se graduó como economista y administrador de empresas. Tiene postgrados en Economía, Desarrollo Económico y Administración Pública cursados en la Escuela de Economía de Londres y Harvard. Fue becado por la Fundación Fulbright en la Escuela Fletcher de Leyes, al igual que por la Fundación Newmann de Periodismo. Es Doctor en Leyes (Honoris Causa). Enseñó Economía Política en Los Andes. Sí, Santos sabía para donde iba.Después de la universidad ingresó a la Federación Nacional de Cafeteros y, entre 1972 y 1981, representó al país ante la Organización Internacional del Café en Londres. Luego asumió la subdirección de El Tiempo. Durante el mandato de Gaviria fue ministro de Comercio Exterior. En 1993 fue elegido Designado a la Presidencia, figura que un año después fue sustituida por la Vicepresidencia. Fue ministro de Hacienda de Andrés Pastrana. Es liberal. De hecho, no apoyó a Uribe en su primera candidatura a la Presidencia por no hacer parte de su misma colectividad. Sin embargo, a finales de 2005 organizó el Partido de la U y en julio del 2006, antes de la reelección, ya era ministro de Defensa. Ahí estuvo hasta el 2009 y, como es sabido, lo suyo fue histórico: lideró la Operación Jaque que derivó en la libertad de 15 secuestrados, entre ellos Íngrid Betancourt, e impulsó la Operación Fénix, que terminó con la muerte de alias ‘Raúl Reyes’.“La constante en mi vida pública es tener audacia y eso fue lo que les dije a los miembros de la inteligencia: piensen en lo impensable”, afirma Santos en un documental hecho sobre el rescate.La seguridad es la base de su política de Prosperidad Democrática: “Sin seguridad el resto no funciona..”. Aunque en este momento es identificado como un símbolo del continuismo uribista, quienes conocen de cerca la forma en que actúa, dicen que marcará diferencia con el equipo que escogerá para rodearse y la importancia que le dará a cada uno de sus ministros. “Es un político que, sobre todo, sabe delegar y acepta sugerencias. Él, sin temor, puede reversar una decisión y en eso se diferencia mucho del actual Presidente”, dijo un cercano colaborador de la campaña santista.El mayor de los lunares en su vida pública es el tema de los ‘falsos positivos’ que estalló cuando estaba al frente de la cartera de Defensa. Aunque Santos ha insistido en que tomó las decisiones necesarias para que los responsables fueran puestos ante las autoridades, el fantasma lo persigue. Pese a que el momento exacto en que decidió ser presidente es desconocido, en un video que hizo parte de su campaña Santos da una pista. Fue después de que le diagnosticaran un cáncer por error: “Me acordé de lo que decía mi abuelo: ‘chinito, arrepiéntase de lo que hizo, pero no llegue a mi edad arrepentido de lo que no hizo’”.“Con el presidente Uribe me une un vínculo indisoluble”El presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, expresó que quienes quieren verlo distanciado de Álvaro Uribe se quedarán con “los crespos hechos”. “Con el presidente Uribe tenemos un vínculo indisoluble”, dijo en un acto público celebrado en la capital de Antioquia previo a la celebración del Bicentenario de la Independencia de Colombia el pasado 20 de julio.Agregó que ese vínculo entre él y Uribe está cimentado “en nuestro infinito amor por esta patria, en nuestra ilusión de un país próspero y en paz”.Señaló que ante todo buscan el bien del país. Por eso, “lucharemos él y yo de la mano hasta ver nuestro sueño totalmente realizado”, añadió.Santos se declaró honrado por haber sido elegido presidente de Colombia para tomar el relevo de Uribe, del que dijo “pasará a la historia como aquel que salvó a Colombia de la pesadilla de la violencia”.

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