Toxoplasmosis, ¿cómo puede afectar un embarazo y cómo prevenirla?

Agosto 23, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Toxoplasmosis, ¿cómo puede afectar un embarazo y cómo prevenirla?

Contraer toxoplasmosis durante el embarazo puede traer consecuencias graves para el bebé. Es mejor prevenir...

La toxoplasmosis, según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC), afecta a más de 60 millones de personas en este país. Se trata de una enfermedad causada por el parásito unicelular Toxoplasma gondii. La toxoplasmosis grave causa daños en el cerebro, los ojos y otros órganos. En las mujeres embarazadas y las personas con sistemas inmunes débiles, la infección puede causar problemas de salud graves.Según Pío López, infectólogo pediatra, “el gran peligro de la toxoplasmosis es cuando afecta a la mujer en embarazo, especialmente cuando se adquiere en los primeros meses de gestación, por la posibilidad de que la enfermedad llegue al bebé”.La mayoría de los niños que son infectados mientras están en el útero no presentan síntomas al nacer, pero pueden desarrollarlos más tarde en la vida. Un pequeño porcentaje sufre problemas oculares graves o daños cerebrales.Por eso, advierte el médico, “la mujer en embarazo debe tener muchísima precaución, especialmente si no tiene anticuerpos contra el toxoplasma”. Es necesario control médico sobre los anticuerpos para el toxoplasma, idealmente al principio y al final del embarazo. Infortunadamente no existe una vacuna para la toxoplasmosis, existen el control médico y la educación. “La señora llega al principio del embarazo, se le toman sus exámenes, si no tiene anticuerpos para el toxoplasma quiere decir que no ha tenido contacto. Lo que se le advierte es que no coma carne cruda, que no consuma vegetales sin lavarlos muy bien, que en la cocina use guantes, que no tenga contacto con gatos porque el gato es anfitrión del toxoplasma y lo elimina en la materia fecal”, asegura Pío López, del Centro Médico Imbanaco. Usualmente la toxoplasmosis tiene que ver con el consumo de carne cruda carne o que no está muy asada, o la carne muy cocida que ha sido contaminada (especialmente de cerdo, cordero y venado). El toxoplasma muere a 72ºC, por lo que se requiere alcanzar esta temperatura en el interior del alimento.También se da por la ingestión de vegetales mal lavados o de alimentos que han sido contaminados por cuchillos, utensilios de cocina y tablas de cortar que hayan estado en contacto con carne contaminada. El agua puede contaminarse con este parásito.Los síntomas de la infección varían. La mayoría de las personas que contraen la infección no son conscientes de ello. Algunas pueden sentir como si tuvieran gripe, con glándulas linfáticas inflamadas o dolores musculares que duran meses. Muy pocas personas presentan síntomas porque el sistema inmunológico de una persona sana, normalmente, impide que el parásito se manifieste con fuerza. Si la persona no tiene problemas de defensas puede presentar un aumento en los ganglios o algún malestar pasajero. Pero en las personas con sistemas inmunológicos debilitados, como las que tienen VIH/Sida, las que están en quimioterapia y las que reciben un trasplante de órganos, o tienen algún problema en sus defensas, los efectos pueden ser muy graves.Riesgos: la toxoplasmosis en el embarazoCuando una mujer embarazada contrae toxoplasmosis por primera vez, hay un 40% de probabilidades de que transmita la infección al feto. Cuando una madre contrae la infección durante el primer trimestre del embarazo, el 15% de los fetos se infecta, en comparación con el 30% durante el segundo trimestre y el 65% durante el tercero. No obstante, cuanto más cerca del comienzo del embarazo ocurre la infección, más grave son las consecuencias para el feto.Hasta el 90% de los bebés infectados parecen normales al momento de nacer, entre el 80% y el 90% desarrollan infecciones oculares importantes meses o años más tarde. Algunos presentan pérdidas de la audición, hidrocefalia, retraso mental, problemas de aprendizaje o ataques de apoplejía. La toxoplasmosis contraída durante el embarazo también puede provocar un aborto espontáneo o la muerte del feto.Consejos saludables para prevenirLavarse las manos con jabón antes y después de toda manipulación de alimentos. No tocarse los ojos, la nariz o la boca con las manos sucias.Lavar y desinfectar los utensilios y las superficies que se hayan utilizado en la preparación de los alimentos. Limpiar y desinfectar la nevera.En las comidas fuera de casa, evitar los vegetales crudos. Cocinar los alimentos y carnes a temperaturas adecuadas. Consumir carne bien cocida o asada. Pelar y lavar las frutas y verduras antes de comerlas. Y evitar los embutidos y el jamón serrano.Otras fuentes de infección son la leche cruda de cabra, los huevos crudos o vegetales en los que haya defecado algún animal infectado.La mujer embarazada no debe limpiar la caja de arena del gato y debe hacer que otro cuide de éste.Huésped natural: el gatoSuele contraer la infección al comer un roedor o un ave infectada. El parásito se reproduce en el intestino del gato y acaba en sus excrementos. Este parásito se vuelve infeccioso en cuestión de días y es resistente a la mayoría de los desinfectantes. Bajo ciertas condiciones de temperatura y humedad, el parásito puede vivir en el suelo durante más de un año.Los gatos infectados aparentan estar sanos. Es mejor evitar que salgan de casa.

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