Timidez o ansiedad social, tercer problema de salud mental en el mundo

Timidez o ansiedad social, tercer problema de salud mental en el mundo

Septiembre 27, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Timidez o ansiedad social, tercer problema de salud mental en el mundo

Solo es superada por el alcoholismo y la depresión. Afecta al 13% de la población mundial a lo largo de la vida.

Se pensaba que la timidez era una característica normal de personalidad de algunas personas, y que no había de qué preocuparse. Sin embargo, recientes estudios demuestran todo lo contrario. La timidez, conocida científicamente con el nombre de fobia social o ansiedad social es una condición psicológica que afecta al 13% de la población mundial a lo largo de la vida, según estadísticas compiladas por el Instituto Norteamericano de Salud Mental. Estas cifras ubican a la ansiedad social como el tercer problema de salud mental, siendo superada solamente por el alcoholismo y la depresión. Recientemente, el diario The Telegraph lanzó en su edición digital una alerta sobre los alcances que puede tener la timidez en el desarrollo de un niño, ya que según la publicación un chico tímido, ese que se nota muy quieto, callado y aislado en el aula de clase, está en riesgo de padecer un desorden mental.Y la realidad latente es que “las personas que sufren de ansiedad social severa se casan menos, tienen trabajos que son inferiores a su status educativo o a su nivel intelectual, logran menos en su entorno académico y pueden padecer adicciones y depresión”, advierte el psicólogo clínico Luis Eduardo Peña. Por eso muchos individuos que tienen problemas con el alcohol, consideran que su timidez excesiva los hace recurrir al licor para reducir la ansiedad que sienten en situaciones sociales.“La timidez es el resultado de una compleja combinación de factores. Se ha sugerido la existencia de un componente genético para la timidez, pero no significa que se herede como se hereda el color de cabello o el color de los ojos”. “Sin embargo, las personas que padecen de timidez tienden a heredar cierta predisposición (conocida científicamente como emocionalidad negativa) a adquirir este problema más fácilmente que otros”, explica Peña.Igualmente, en la timidez inciden los patrones de crianza, ya que “los padres de individuos socialmente ansiosos tienden a ser más sobreprotectores, más controladores. Así mismo, se ha encontrado que los padres de estos individuos son tímidos y por lo tanto su nivel de socialización es menor. De este modo, sus hijos tienen menos oportunidades de interactuar con otras personas e ir moldeando sus habilidades sociales”. También existen experiencias traumáticas que se dan en la adolescencia o al comienzo de la vida adulta. Por ejemplo, haber sido objeto de burlas en el colegio, o de rechazo por parte de amigos o personas del sexo opuesto.Uno de los pasos para enfrentar la timidez, como lo sugiere el psicólogo Bernardo Carducci, es reconocerla y aplicar la ‘Terapia Morita’ (creada por el psicólogo japonés Shoma Morita) la cual invita a “aceptar que somos tímidos y debemos actuar de todos modos”. Pero si el reconocimiento no está claro es clave autoformularse una serie de preguntas empleadas por el Instituto de Investigación sobre la Timidez de la Universidad de Indiana: 1. ¿Qué tan frecuente experimento sensaciones de timidez?, 2. Comparándome con otros, ¿qué tan tímido soy?, 3. ¿La timidez me genera palpitaciones y sudoración?, 4. ¿La timidez me hace pensar que los demás reaccionan mal ante mi?, 5.¿La timidez no me permite relacionarme bien?, 6.¿Aparece la timidez cuando me acerco a alguien que me atrae?Así que no huya de su verdad y salga del caparazón.Los tratamientosActualmente existen dos tipos de tratamientos para la timidez severa: el tratamiento psicológico y el tratamiento farmacológico. El psicólogo clínico Luis Eduardo Peña explica que los tratamientos psicológicos ofrecen importantes ventajas sobre los tratamientos farmacológicos, ya que los primeros le enseñan al paciente habilidades y estrategias específicas para enfrentar su timidez de una manera exitosa, reduciendo las posibilidades de recaída en el futuro, así como de dependencia indefinida a una droga. A pesar de las aparentes ventajas que ofrecen los tratamientos psicológicos sobre los tratamientos farmacológicos para la timidez, estos últimos no deben ser descartados de plano, ya que en aquellos casos donde el problema es muy severo, la utilización racional y por corto tiempo de uno de estos agentes puede ser beneficiosa para el paciente, pues reduce sus síntomas de ansiedad severa y facilita la implementación de una terapia psicológica.¿Hablar en público yo?La ansiedad social es el temor que tiene un individuo a participar en situaciones sociales, debido a que cree que los demás van a evaluar negativamente su desempeño, es decir van a pensar mal de él. Las situaciones a las que temen son variadas y no siguen un patrón específico, pero las más comunes son: salir con personas del sexo opuesto, hablar en público, conocer nuevas personas, asistir a fiestas o a reuniones sociales, iniciar o mantener una conversación, etc.

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