Terminó el silencio de Íngrid Betancourt

Septiembre 20, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Resumen de Agencias
Terminó el silencio de Íngrid Betancourt

Mañana será lanzado el libro ‘No hay silencio que no termine’, en el que Íngrid Betancourt da su versión sobre su secuestro a manos de las Farc.

En una entrevista publicada ayer por el diario italiano ‘La Repubblica’ Íngrid Betancourt aseguró que escribir el libro ‘Mme le silence a une fin’, que se publicará mañana martes en catorce países y en seis idiomas ha supuesto toda una “terapia” para superar su experiencia durante más de seis años como rehén de las Farc.Sobre el libro que también se lanzará en España el próximo 24 de septiembre con el nombre de ‘No hay silencio que no termine’, Betancourt explicó los motivos que le llevaron a escribirlo. “Me encuentro serena. Este libro ha sido también mi terapia. Me dije: necesito reconstruir todas mis relaciones. Necesito reencontrar a mi familia e hijos. Muchas veces en estos meses había conseguido hablar de ello, pero era difícil incluso con ellos. El libro ha sido una cura”, dijo.Entretanto, en una entrevista realizada por el escritor Héctor Abad Faciolince, para el diario El País de España, la ex candidata presidencial aseguró que los guerrilleros que permanecen en ese “campo de concentración tropical”, como llama a la selva, “a partir de cierto momento ya no quieren estar ahí; quieren volver a ver a sus familias, quieren salir de la selva”.Con respecto a su amiga y colaboradora Clara Rojas, con quien fue secuestrada dijo: “siempre seremos hermanas; la distancia de la amistad depende del momento”.Y acerca del hijo -Emmanuel- que Rojas tuvo durante el cautiverio, Betancourt dice que en la guerrilla “no podía haber un bebé prisionero político y que con su liberación “humanizó lo inhumanizable”.“La única decisión humana que tuvo Manuel Marulanda (líder de las Farc hasta su muerte en 2008) en su vida, fue la de liberar a Emmanuel”, anotó Betancourt, convencida según sus conjeturas de que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez “tuvo mucho que ver con eso”.La ex candidata presidencial recuerda además que varios comandantes de las Farc estaban convencidos de que ese niño era de la guerrilla y que cuando creciera sería uno de ellos.Esa es la lógica de la guerrilla, dice Betancourt: “Cuando una guerrillera queda esperando un niño de otro guerrillero, tiene que pedir permiso para tenerlo. Si no le dan permiso, tiene que abortar”.“Si le dan permiso -añade- ella lo tiene, le dan tres o cuatro meses para amamantarlo y sacarlo adelante y después se lo entregan a un miliciano. Y ese niño va a crecer en manos de esa familia de milicianos, y cuando cumple 10 o 12 años se vuelve guerrillero”.La autora del libro que narra toda la experiencia de su secuestro afirma que “en ese ejercicio de estar allá (en la selva colombiana) con el pensamiento, volví allá físicamente. Terminaba extenuada: sudando, llorando, riéndome; era muy duro porque yo podía estar allá: veía, oía, sentía, tenía la temperatura del sitio, la humedad, los olores, los colores, la luz, las voces”.“Fue como hacer una disección de mí misma”, agregó Betancourt en la entrevista que concedió a El País de España.

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