"Tacan burro los que quieren distanciarme del presidente Santos": Vargas Lleras

Noviembre 29, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Alfredo García Sierra | Reportero de El País

El vicepresidente Germán Vargas Lleras.

El vicepresidente Germán Vargas Lleras, dice que no hay ningún enfrentamiento con el Mandatario. Afirma que no busca entrar en polémicas estériles porque las elecciones ya pasaron. Sostiene que su único afán es impulsar grandes obras de infraestructura para sacar a Colombia de su atraso, así eso genere críticas.

Desde las pasadas elecciones para alcaldías y gobernaciones, el vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, ha sido blanco de críticas por realizar giras para la firma de contratos de infraestructura y entrega de obras, y con las cuales dicen, estaría ganando terreno para una eventual aspiración presidencial.

Incluso se habla de un distanciamiento con el presidente Santos debido a ese protagonismo, el cual el mismo señala que no existe.

Sin embargo, Vargas Lleras en el tono que le caracteriza, afirma que  detrás de todo ello hay algunos dirigentes que les gustaría propiciar ese choque con el Jefe del Estado.  

Sostiene que su único afán es el de buscar que Colombia se modernice en materia de infraestructura.

En los últimos meses usted viene realizando una maratónica firma de contratos, inauguraciones y obras por todo el país, lo que ha generado controversia en algunos sectores. ¿Qué le responde a sus contradictores políticos que afirman que esa labor es para ganar réditos políticos hacia el futuro?

Yo lo que estoy construyendo son carreteras, entregando viviendas y pensando en el futuro y el desarrollo de este país. No quiero entrar en esa polémica porque estoy trabajando por Colombia. El hecho de planificar obras es mi labor para sacar adelante al país en los temas de infraestructura y de vivienda. Estamos planeando las carreteras que tendrán que construirse para que Colombia sea la Nación más moderna en infraestructura en América Latina. No sé por qué esto es objeto de críticas. 

¿De dónde cree salen esas críticas?

Estoy concentrado en sacar adelante todo este ambicioso plan de infraestructura, que es el reto más grande que ha tenido el país. Las elecciones ya terminaron y no hay por qué continuar con este tipo de polémicas estériles.

¿Qué explicación tienen las palabras del presidente Santos, cuando dijo que él era el único autorizado y no usted para manejar la chequera de las grandes obras, pues para muchos eso sonó extraño, e incluso a distanciamiento?

No es para nada extraño. Soy el primero en reconocer que los proyectos de esta envergadura, en donde se van a adelantar inversiones significativas, hubieran sido imposible ejecutarlas sin su concurso. Todas las iniciativas que hemos puesto en marcha han sido consultadas con él (Santos). 

¿Por qué entonces se habla de un distanciamiento entre ambos?

Ninguno. Por supuesto que no. Algunos dirigentes quisieran generarlo, pero tacan burro. 

El senador  Horacio Serpa dice que desde las últimas elecciones usted con esas giras de obras logró ventajas políticas...

Eso ya lo respondí. Las elecciones ya terminaron. Ahora lo que estamos es transformando y modernizando al país en los temas viales, aeroportuarios, y poniendo en marcha los nuevos programas de vivienda y agua potable. No me voy a enfrascar en polémicas estériles. Repito, ya las elecciones terminaron... 

¿Por qué el afán del Gobierno de superar ese rezago en infraestructura ahora?

El informe del Banco Mundial publicado hace una semana señala que el país es uno de los más atrasados en el Continente en materia de infraestructura. Peor no se encuentran sino Guyana, Haití, Cuba y Bolivia. Eso le da a usted una señal del rezago que traíamos. Cuando este programa en los próximos cuatro años quede terminado pasaremos a ocupar el puesto tres. Solo nos aventajarán Brasil y México, que llevan décadas invirtiendo más del 2 % de su Producto Interno Bruto, PIB, en infraestructura. Vamos a tener un país muy distinto, con regiones integradas y más competitivo. Además elevaremos el nivel de vida de los colombianos, pues se van a generar más de 500.000 empleos. Y la economía de  los municipios por donde van a atravesar esas carreteras se impactará positivamente con estas inversiones.

¿Ese atraso en infraestructura, obedecía a qué: negligencia e incluso corrupción?

En primer lugar, a una bajísima inversión del Estado. En segundo lugar los dineros para infraestructura siempre eran el factor de ajuste fiscal en cualquier crisis. Era lo primero que se recortaba. Y había modelos de contratación inadecuados. Se contrataban proyectos sin diseños y cada obra se convertía en un pleito judicial. En todo este programa la premisa fundamental hoy es: no hay anticipos (para los contratistas), es decir, obra terminada, obra pagada. Igual esquema opera para la vivienda gratuita.

Hacia el 2018, ¿cuáles son sus expectativas?

Vamos a tener un país más competitivo con menores costos logísticos, integrando a su vez a las regiones y elevando a su vez el nivel de vida de todos los colombianos, pues podrán gozar de unas grandes autopistas y seguras, con promedios de velocidad más altos. 

¿Usted está cómodo con el encargo de impulsar obras de infraestructura, pese a las críticas, una tarea que no hicieron sus antecesores?

 Las comparaciones son odiosas. Pero yo estoy muy realizado porque gozar de la confianza del Presidente (Santos) para estar ejecutando proyectos por $70 billones que van a cambiar este país, es un gran desafío profesional, personal y político. 

Es mucho dinero a invertir. ¿De dónde saldrán esos recursos, y si  están garantizados, teniendo en cuenta que el 2016 será un año difícil para la economía?

Todos los proyectos cuyos contratos se han suscrito tienen respaldo presupuestal. Son 29 grandes autopistas  y 60 corredores viales, que ya contrató el Invías, más 51 aeropuertos con obras en ejecución, más las inversiones que se vienen realizando en el río Magdalena, en los ferrocarriles y los puertos. Todo está contratado y con acta de inicio.

¿No teme que algunos contratistas le queden mal al Gobierno, como ocurrió en épocas pasadas?

Les ocurrirá lo mismo que a los que quedaron mal con las casas gratuitas, que fueron muy poquitos, pues el Estado no perdió un peso, porque no hubo anticipos. Y quien no cumpla los plazos contractuales se verá sometido a procesos de caducidad inexorablemente.

 ¿Por qué entonces el túnel de la Línea sigue atrasado, luego de varios años?

Por eso iniciamos en esa obra el proceso de caducidad e hicimos concurrir a las compañías de seguros, y se refinanció el proyecto. Dentro del nuevo esquema, el túnel estará terminado en el mes de noviembre. Y van dos meses adelantados en el cumplimiento de las metas volantes que fijamos. 

Nuevos contratos y ejecuciones, pero la doble calzada a Buenaventura también está atrasada. ¿Será que los vallecaucanos podrán gozar de esa megaobra antes del  2020?

Se suscribieron nuevos contratos por $230.000 millones adicionales para esa obra. Con estos recursos quedarán totalmente financiadas las obras. Citronela-Altos de Zaragoza, Altos de Zaragoza-Cisneros y Cisneros-Loboguerrero, son tramos 100% financiados, y de acuerdo a los términos contractuales en diciembre del 2016 todo este corredor estará terminado.

¿Cuándo será el despegue de la carretera Mulaló-Loboguerrero, otro viejo sueño de los vallecaucanos?

El acta de inicio de obras fue suscrita en marzo pasado, de manera que el año entrante terminará el periodo de preconstrucción y deberán iniciarse los trabajos. Resalto, además, que para el Valle se pusieron en marcha otros dos grandes sueños que venían represados y que por fin se materializan: diseños para la conexión vial entre Valle y Chocó, en el tramo Cartago, Ansermanuevo, Novita y  Quibdó. Igualmente, suscribimos el contrato por $20.000 millones para concretar los diseños de lo que será la conexión Pacífico-Orinoquía, carretera que se iniciará en Palmira y finalizará en Villavicencio.

Buenaventura pese a su riqueza comercial y  portuaria, es un municipio muy pobre. ¿No le parece que Buenaventura debería convertirse en una ciudad puerto para que le llegue el verdadero progreso?

Por la ciudad también estamos trabajando. Se están adelantando obras en el acueducto muy relevantes, y los planes del 2016 lo serán mucho más. Y en lo que concierne al sector nuestro, como vivienda, agua potable e infraestructura, se están impulsando obras. La única gran obra que falta es la ampliación del aeropuerto, y para eso necesitamos que se finiquite la consulta previa, y el desalojo de quienes invadieron los terrenos de la Aerocivil.  

¿De dónde saca energías para atender una agenda maratónica  para impulsar obras y obras?

Es la única manera de que estos proyectos salgan adelante. Si estuviera sentado en un escritorio nada de esto se estaría haciendo. Si no es encima de las obras y ‘arriando’  a los contratistas, esto no avanza, porque teníamos una  cultura de no ejecución y de abrirle pleitos al Estado y exigir condiciones que no estaban previstas cuando se ganaban las licitaciones.

  Drama de las casas gratuitas

A muchos colombianos aún no les gusta el plan de las casas gratis, porque dicen que el Gobierno cayó en el paternalismo. ¿Qué les responde?

Hay que ir y constatar los testimonios de miles de personas, de familias, mujeres cabeza de hogar y de adultos mayores, que jamás hubieran podido tener casa propia en el esquema  de ahorro programado. Eran personas no sujetas de crédito. Hay que mirar esa realidad de personas con ingresos de $200.000 que se hubieran tardado 30 años en  ahorrar la cuota inicial.  

A propósito, ¿qué hay para el Valle en vivienda para el 2016?

En el Valle se entregaron 9100 viviendas por $420.000 millones que ya están en manos de  familias vulnerables.En enero se inicia la segunda fase del programa de casas gratis en el Valle. Serán  en Buga, Alcalá, Vijes, Caicedonia, Candelaria, Zarzal,  El Cerrito, la Victoria,, Ginebra, Pradera, Versalles, Jamundí, Obando, Roldanillo, Sevilla y Ulloa.

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