“Si no tuviera autoridad moral no sería Ministro”: nuevo Minagricultura

“Si no tuviera autoridad moral no sería Ministro”: nuevo Minagricultura

Septiembre 09, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa y El Colombiano
“Si no tuviera autoridad moral no sería Ministro”: nuevo Minagricultura

Rubén Darío Lizarralde, nuevo ministro de Agricultura.

Rubén Darío Lizarralde, el nuevo titular de la cartera de agricultura, defiende sus actuaciones en Indupalma. Aboga para que los campesinos tengan verdaderas garantías.

La designación como ministro de Agricultura en medio de un paro del sector agropecuario que puso en apuros al Gobierno de Juan Manuel Santos no es el primer “chicharrón” que asume Rubén Darío Lizarralde. En 1994 fue nombrado gerente de Indupalma, tres años después de que el subdirector administrativo de la empresa Francisco Agámez, fuera asesinado en la sede principal de la empresa en San Alberto, Cesar. Una de las muchas muertes de personas vinculadas con Indupalma (empleados, trabajadores y sindicalistas) atribuidas a grupos guerrilleros y paramilitares. Todavía no sabe cuándo se posesiona, pues de Presidencia no le han dicho si el acto se realizará mañana martes o el jueves, día en el que el presidente Santos instalará la mesa del Pacto Agrario. Su nombramiento fue bien acogido por dirigentes gremiales como Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) y Marta Betancur, directora ejecutiva de Procaña, quienes consideran que puede aprovechar su experiencia en Indupalma para fortalecer las alianzas entre grandes productores y campesinos. Pero también generó las críticas de congresistas como Jorge Robledo e Iván Cepeda, quienes cuestionan su vinculación a la compra de predios en el Vichada, a lo que él responde que todo se hizo apegado a la ley. Algunos sectores han objetado su nombramiento al vincularlo con la compra de tierras en el Vichada lo que lo pondría en entredicho frente al proyecto de ley para regular la compra de baldíos. ¿Cuál será su posición frente a este tema?Si no tuviera autoridad moral no habría aceptado el Ministerio en un momento tan convulsionado. En aquel entonces lo que se hizo fue invitar a inversionistas para que tuvieran su plata en tierra destinada a la siembra del caucho. Los dueños de esa tierra son personas naturales y jurídicas. Ellos no compraron un baldío, una de las condiciones era que las tierras tuvieran escritura pública porque de lo contrario no habrían recibido financiación del sector bancario. ¿Cuál fue el papel de Indupalma e Inducaucho en esos hechos? Nosotros, y digo nosotros porque no me he posesionado, producimos el material vegetal que se vende a los proyectos. Indupalma e Inducaucho estructuran los proyectos para que la banca les preste plata a esas personas, pues ninguno de los predios excede una UAF (Unidad Agrícola Familiar) y lo que hacemos es operar el proyecto, administrarlo, contratar asistencia técnica especializada y les garantizamos a cada propietario la compra de la producción. En la Orinoquía hay grandes extensiones y se requiere capital que no debe venir solo del Estado. Pero las inversiones del sector privado deben acompañar los intereses de pequeños campesinos, todos los proyectos en esa zona se deben acompañar de desarrollos campesinos, que se les garantice la compra de la producción a precios de mercado, que se les eduque, que se les dé asistencia técnica. Se dice que sacar adelante el Pacto Agropecuario propuesto por el presidente Santos es el gran reto que afrontará en su gestión. Usted insiste en la importancia de mejorar la calidad de vida de los campesinos. ¿Se pueden unir estas dos cosas?Hay dos temas que se deben separar: el de las oportunidades para los campesinos y la infiltración de los grupos que tienen un interés político. Una cosa es el tema de los campesinos, su educación, las oportunidades de trabajo, de colocar sus productos en el mercado a precios de mercado y no de especulación. Los campesinos sufren porque cuando sacan sus productos se someten a las decisiones de las centrales de abasto. Esto hay que cambiarlo, así como se les debe garantizar la asistencia técnica, la educación, la entrega de las mejores semillas a sus predios y la compra de sus productos. Tenemos que romper con una serie de intermediarios que lo único que están haciendo es subir los precios de los fertilizantes y los herbicidas y por otro lado bajando el precio de los productos. Pero también tenemos que trabajar otro tema que es el de la infiltración de los grupos que tienen un interés político y que enrarecen la discusión en las mesas de negociación. La CUT y algunos sectores campesinos dicen que no participarán del Pacto Agrario por no estar de acuerdo con su nombramiento. ¿Qué les responde? Lo importante es crear espacios y creados los espacios la gente los aprovecha o no. Lo importante es desenmascarar los temas. Decir cuáles son políticos y cuáles son los verdaderos problemas económicos y sociales que están en función del desarrollo de los campesinos. A mi cartera le corresponde eso, a otras les tocará el manejo de lo político y la seguridad nacional. No podemos seguir permitiendo que lo que tiene que ver con el desarrollo económico y social sea utilizado por actores políticos y manejado como se ha visto. Eso se ve en los países donde impera la anarquía y esto tiene que cambiar. El tema del campo se toca con los diálogos de paz con las Farc en La Habana. ¿Qué va a pasar con las reservas campesinas? Yo no le veo ningún problema. Es un tema que está consagrado en la ley, un tema que regula una forma de organización por parte de los campesinos para poder ayudarse, generar competitividad. Lo que definitivamente el Gobierno ha planteado es que no habrá una institucionalidad especial en las zonas de reserva campesina. Tendrán todo el conocimiento del Gobierno en función del desarrollo de los campesinos. En Indupalma le tocó enfrentar ataques de guerrilla contra dirigentes de la empresa y de las AUC contra los líderes sindicales, lo que también le ha valido cuestionamientos a su nombramiento. ¿Esta experiencia servirá para ayudar a los campesinos que sufren por la presión de los grupos ilegales? Lo que estamos viviendo ahora no es nuevo para mí, lo importante es actuar de acuerdo con la ley. Hoy pueden decir lo que quieran, pero eso lo pueden hablar con la gente de la zona. Cuando la guerrilla atacaba nosotros estábamos con la gente atacada y defendiéndonos nosotros mismos. Cuando las autodefensas atacaron estábamos con la gente atacada y defendiéndonos nosotros mismos. Y siempre enarbolando la bandera de la ley, del respeto, de que todos cabemos en un mismo lugar, que todos tenemos derecho y que lo único que nos puede salvar es respetarnos, aplicar las normas de derechos humanos y seguir adelante. Contribuimos no solo social sino económicamente, desde hace muchos años hemos practicado el valor compartido y con ese valor compartido hemos derrotado la violencia. En Sabana de Torres hemos promovido proyectos con campesinos, de ellos son dueños unas 300 familias campesinas. Hay dos negocios que están avaluados en más de $80.000 millones. A principio del año 2000 hicimos un proceso de paz silencioso, había gente que había apoyado a la guerrilla, a las autodefensas y gente de bien. Los pusimos a trabajar juntos y hoy son campesinos prósperos. En esa época, el 75 % de todos los campesinos eran analfabetas; hoy esas personas no solo son educadas sino que son empresarios, negociantes, participan de forma activa en el diseño de sus negocios. Privadamente promovimos un proceso de desarrollo económico y social con comunidades que antes estaban enfrentadas.

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