Seguridad, el talón de Aquiles con Venezuela

Seguridad, el talón de Aquiles con Venezuela

Agosto 22, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Seguridad, el talón de Aquiles con Venezuela

La canciller de Colombia, María Ángela Holguín, y su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, iniciaron una reunión de alto nivel en la que instalarán cinco comisiones bilaterales para restablecer las relaciones.

Pese al anunciado optimismo de los gobiernos de Colombia y Venezuela por los resultados que arrojen las comisiones bilaterales, analistas aseguran que el restablecimiento de las relaciones con el vecino país sólo será a nivel económico

Pese al anunciado optimismo de los gobiernos de Colombia y Venezuela por los resultados que arrojen las comisiones bilaterales, que el viernes trabajaron en Caracas en la elaboración de la hoja de ruta para el restablecimiento pleno de las relaciones diplomáticas y comerciales, el tema de la seguridad fronteriza parece ser el único eslabón que amenace con tirar por la borda estos acercamientos.Sobre todo porque el trabajo conjunto en la línea divisoria implica la lucha frontal contra los grupos armados ilegales, tema que llevó al rompimiento definitivo de las relaciones con el gobierno del ex presidente Álvaro Uribe, luego de denunciar el supuesto apoyo del gobierno Chávez a las Farc y el ELN y la presencia de campamentos en territorio venezolano donde se ocultarían jefes guerrilleros.Y aunque en el vecino país hay mucho escepticismo en que las relaciones con el gobierno de Santos lleguen a feliz puerto, los analistas en Colombia perciben un tono diferente en el lenguaje de Chávez y subrayan sus palabras al asegurar que no ha colaborado con las Farc, que no tolerará su presencia y que las va a combatir.De ahí que la clave para que las relaciones binacionales perduren, según el ex vicefiscal Francisco José Sintura, será encausarlas por las vías diplomáticas.“Las cinco comisiones deben adelantar con tranquilidad su trabajo. Eso implica que ambos gobiernos obren con prudencia, sin acudir a la diplomacia de micrófono y si las declaraciones son prudentes, como corresponde a la mesura de los servidores públicos, eso va a contribuir a que la relación sean hacia futuro y no de coyuntura”, indica Sintura.Para los analistas venezolanos consultados por El País, sólo hay dos salidas a unas relaciones duraderas: que Chávez se decida a combatir de manera frontal a las Farc en Venezuela o que Santos ignore el apoyo de Caracas a las guerrillas. José Albornoz, congresista, secretario general del Partido Patria para Todos y quien hiciera parte del partido de Hugo Chávez, señala que es plausible el esfuerzo de Santos y Chávez por ofrecer resultados tras la reunión en Santa Marta, “pero por la manera como se da la reunión, se genera cierta suspicacia”.“Por el hecho de que no se tocaran los temas que motivaron la ruptura de las relaciones, creo que el diálogo tuvo muy poco de franco y casi nada de sincero. Por meter en el congelador el problema paramilitar, de narcotráfico y de las bases en Colombia, no significa que se vaya a congelar. Al contrario, se exacerban aún más en la medida en que se desarrollan los acontecimiento en ambos países”, dice.Advierte, además, su temor porque este acercamiento haya tenido una motivación sólo electoral, teniendo en cuenta que el próximo 26 de septiembre habrá elecciones legislativas en Venezuela.Beneficio mutuoPrecisamente, otra de las posiciones en las que coinciden los diferentes analistas venezolanos, y que no comparten del todo los especialistas en Colombia, es que esta aproximación no busca fines más allá de los comerciales y políticos. Así lo considera Freddy Patiño, abogado y docente universitario, quien dice que habrá beneficio económico en ambos países, pero el mejor provecho lo obtendrán políticamente Chávez y Santos.“Santos se apunta una gran victoria al lograr el pago de la deuda de importadores venezolanos con empresarios e industriales de su país, al tiempo que Chávez solucionará, al menos mientras pasan las elecciones del 26 de septiembre, el tema del desabastecimiento de alimentos y trata de perder la menor cantidad de votos de las dos millones de personas que viven a lo largo de la frontera y que han padecido esta crisis”, dice el docente. John Magdaleno, destacado politólogo venezolano, también asegura que el restablecimiento de las relaciones ha tenido como único objetivo la recomposición de las relaciones comerciales.“Creo que el tema comercial pudo haber sido el punto de común acuerdo entre los dos presidentes porque son muchas las dudas que me surgen en cuanto al restablecimiento de las relaciones políticas y diplomáticas... para mí es claro que, al igual que ocurrió con Uribe, las relaciones con Santos estarán caracterizadas por las tensiones y los desencuentros”.Por su parte el analista y ex ministro colombiano Camilo González Posso, aunque reconoce que habrá muchas tensiones entre ambos gobiernos, señala que no es un tema menor el que se logre el restablecimiento comercial.“Es que el tema económico es el más crítico porque tiene que ver con la afectación de la población de frontera, un poco invisible, pero que afecta a cuatro millones de personas en ambos países por la reducción del comercio y ese es justo el principal capítulo que se debe distensionar”, asegura González Posso.El escollo de la seguridadPero si bien los analistas consideran que el tema económico podría arrojar sus frutos más fácilmente, también advierten que la comisión de seguridad quizá no alcance a despegar durante el tiempo que dure esta luna de miel entre los dos gobiernos.La explicación es sencilla: mientras el gobierno del presidente Chávez se esfuerza por no llegar al tema de las Farc, para la administración Santos acabar con ese grupo guerrillero seguirá estando en su lista de prioridades.El senador Carlos Fernando Motoa, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores, señala que “para que haya un restablecimiento de relaciones integral, efectivo y duradero se debe hablar de manera clara y sin perjuicios. Se deben establecer mecanismos plenos de cooperación para evitar que algunos grupos armados ilegales sean subsidiados por el Estado venezolano”. “He insistido en que no se puede dejar de lado el tema de la seguridad fronteriza, establecer un acuerdo necesario para la vigilancia de la frontera. El tema económico y comercial es muy importante, sobre todo para empresarios e industriales del Valle del Cauca, pero si se acompaña con cooperación en seguridad fronteriza se podrá hablar de un restablecimiento pleno de las relaciones”, dice el Senador.En la misma línea se muestra José Darío Salazar, senador conservador, quien le pidió a la comisión binacional de asuntos de seguridad, que en los temas a trabajar no se oculte la verdad de si la guerrilla de las Farc está en ese país.“Esperamos que este nuevo diálogo no tenga el propósito por parte del Presidente de Venezuela de ocultar la verdad de hechos que todo el hemisferio conoce, pues Colombia no puede renunciar al derecho de saber la verdad de lo que sucede”, dice.En la única cosa en que coinciden todos es en que Chávez es impredecible y que sólo con el tiempo se sabrá que tan “sincera, franca y leal” era su propuesta.Una larga historia marcada por las crisisDurante el gobierno del ex presidente Álvaro Uribe Vélez se presentaron cuatro crisis diplomáticas con la administración de Hugo Chávez.La más grave se registró al final de su gobierno, cuando denunció ante la Asamblea General de la OEA la presencia de varios campamentos y jefes de las Farc y el ELN en territorio venezolano.En las otras tres crisis estuvo como ministro de Defensa el hoy presidente Juan Manuel Santos, por lo que muchos advierten que es imposible que exista un diálogo sincero entre ambos países.Ya en varias oportunidades el presidente Chávez así como algunos de sus funcionarios habían calificado a Santos como “cachorro del imperio”.También lo acusó de estar planeando un atentado contra su con ayuda de Estados Unidos y grupos paramilitares.

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