Colombia se despidió de Sonia Osorio

Marzo 31, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa

Con una concurrida ceremonia se dio el último adiós a la creadora del Ballet de Colombia.

El mundo del arte nacional despidió este miércoles en la Capital del país a Sonia Osorio. Rodeada de familiares, amigos y colombianos que sienten como propio el dolor de su partida, fueron realizadas las exequias de la folclorista en la Catedral Primada de Bogotá y posteriormente fue cremada en el cementerio Jardines de Paz.El primer adiós se lo dieron a Osorio en una emotiva ceremonia religiosa a la que asistieron diferentes personalidades del país, entre ellas la Primera dama de la Nación, María Clemencia Rodríguez, y ex presidente de Colombia, Belisario Bentancourt. Sus bailarines, como en su vida, fueron protagonistas en su despedida, aunque para ellos, Sonia Osorio sigue viva.“Sonia Osorio dedico un canto de amor a su tierra. Todos la recuerdan como una sola voz, como una madre que las educó con cariño duro. Con guante de seda en mano de hierro” , fueron las palabras que entregó su hijo, Rodrigo Obregón, durante la ceremonia religiosa a la que asistió una multitud para despedir como una “reina” a Sonia Osorio.Con trajes folclóricos sus ‘pupilos’ llenaron de color la Catedral Primada. Como su madre adoptiva lo hubiera querido, sus bailarines –los de ahora y los de años atrás- se vistieron para dar la mejor de sus presentaciones, a pesar de su tristeza, ante la mujer que dio sentido a su existencia y les enseñó lo que es amar la danza y la mezcla racial colombiana. “Nos inculcó la disciplina, el respeto hacía los demás. Siempre nos trasmitió el amor hacía nuestra cultura. Es un honor haber estado en el en ballet junto a ella” , señaló con voz entre cortada Laura Erazo, bailarina del Ballet de Colombia.La folclorista colombiana, quien falleció el pasado lunes en Cartagena, es recordada por sus allegados como un ejemplo de profesionalismo y amor por su cultura, sentimiento que transmitió con éxito por el mundo con cada presentación en la que músicos y bailarines dejaron el alma.“Tuve el privilegio de acompañarla. De ser su niñera igual en sus últimos días como fue conmigo. A ella le debo todo lo que soy, el mundo que he conocido. La vida que llevo hoy se la debo a Sonia” , agregó la coreógrafa y bailarina Jackeline Galvis. Esta difusora de la cultura colombiana vivirá por siempre en el alma de baile, en el alma de ballet, en el alma de todo un país que la recuerda como una bogotana que amó cada región y que lo reflejó con sus apasionadas puestas en escena. Eternas gracias le da Colombia.

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