Se armó la ‘guerra política’ por posible estatus a las Farc

Mayo 06, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

El ex asesor presidencial José Obdulio Gaviria piensa que es un error del Gobierno reconocer el conflicto armado interno, mientras que el senador Roy Barreras advierte que no hay riesgo en esta decisión.

“Esto le da vitamina a las Farc”: José Obdulio GaviriaEl ex asesor presidencial José Obdulio Gaviria calificó como un error la decisión del Gobierno de reconocer el conflicto interno armado y alertó que eso tendrá consecuencias.¿Qué piensa de la decisión de reconocer el conflicto armado interno?Los protocolos dicen que un partido político que se levanta en armas, logra una cobertura de un territorio, establece su dirección permanente y además tiene la decisión de cumplir las normas del Derecho Internacional Humanitario, por ese sólo hecho merece el reconocimiento de fuerza beligerante, asunto que es completamente subjetivo, casi caprichoso de los demás estados y eso determina que puedan tener embajadas u oficinas de representación como las tuvieron las Farc en México, Nicaragua y Suecia.Volver a eso me parece un error, pero si el presidente Juan Manuel Santos está dispuesto, pues allá él. Esperemos que los platos no se rompan todos y que en 2014, cuando haya unas nuevas elecciones, la tesis de no existencia de conflicto interno armado sino de amenaza terrorista vuelva a imponerse.Algunos senadores, Roy Barreras y Juan Fernando Cristo, dicen que con este reconocimiento no se le otorga la beligerancia a la guerrilla.Es que eso no depende de ellos. Si uno abre la tronera de la declaración del conflicto interno armado deja en libertad a muchos a que reconozcan eso. Por ejemplo, Europa podría decir que levanta la calificación de organización terrorista y si es un conflicto interno armado pues le damos la calificación de fuerza beligerante y el tratamiento correspondiente.Roy Barreras, Juan Fernando Cristo y yo somos una brizna, somos nada en la definición de los grandes problemas internacionales. Eso es un asunto que corre automáticamente, lo que uno como Estado piense y si el Estado colombiano, nada menos que el Ejecutivo y el Legislativo definen la situación como de guerra civil, ya los países obrarán en consecuencia.¿El Gobierno se aceleró en tomar esta decisión sin medir consecuencias?Creo que no conoce las consecuencias. Nosotros sí las conocíamos, el presidente Uribe fue muy cuidadoso con ese tema. Eso se llama guerra política, la que hacen las Farc contra el Estado es diaria y una de las principales armas, o la principal munición era la exigencia del reconocimiento del conflicto interno armado en Colombia.Esta decisión da mucha vitamina a la acción de las Farc, que estaban desde 2002 gritando que volviéramos a reconocer la existencia del conflicto.¿Qué otras consecuencias puede traer esta situación?El ejemplo más práctico para Colombia es este: en 1998 vino una delegación de juristas de la extrema izquierda europea, ellos adoctrinaron a las Farc y sobre todo a ‘Manuel Marulanda’ y lo convencieron que habiendo conflicto armado ellos tenían derecho a la toma de prisioneros del estado enemigo y por lo tanto de allí en adelante comenzó la consigna del canje o acuerdo humanitario para intercambio de prisioneros. Con Uribe ese concepto no es válido, con Uribe el concepto es de secuestrados y detenidos.En 1996, el presidente Samper declaró que Colombia estaba en conflicto interno armado. Inmediatamente la inversión extranjera se derrumbó.“No hay riesgo de beligerancia”: Roy BarrerasEl senador de la U, Roy Barreras, quien confesó que fue él quien propuso la fórmula de que el Gobierno reconociera el conflicto interno armado, enfatizó que esta medida no es para victimarios, por lo que descarta que las Farc se beneficien.¿Por qué se toma la decisión de reconocer el conflicto interno armado a sabiendas de las consecuencias?Entiendo la preocupación del presidente Uribe. Tuve la oportunidad de conversar con los dos presidentes, Uribe y Santos, y entiendo esta preocupación, porque le informaron que en el texto de la ley iba a incluir un reconocimiento político a las guerrillas y el estado de beligerancia. Eso jamás ocurrirá, las guerrillas son terroristas y secuestradoras, y lo seguirán siendo.Esta una ley para las víctimas no para los victimarios y cuando propuse modificaciones a la Ley de Víctimas lo hice para que los colombianos, que son los que tienen que pagar el costo, no corrieran el riesgo de que cualquier ciudadano pudiera reclamar indemnizaciones económicas por haber sido víctimas de los delincuentes comunes. ¿El simple reconocimiento no trae consigo la beligerancia a los ilegales?No existe riesgo alguno de que se le reconozca a los terroristas ningún estado de beligerancia, eso está descartado plenamente. El propio gobierno de nuestro presidente Uribe firmó la ley 782 de 2002 y luego la 1106 de 2006 que facilitaron las desmovilizaciones incluyendo el mismo texto que nosotros vamos a incluir y refiriéndose específicamente a las víctimas del conflicto armado interno en las dos leyes firmadas por el presidente Uribe.No existe ningún riesgo jurídico, no hay posibilidad de tal reconocimiento. ¿No existe otra alternativa para la reparación de las víctimas que no sea reconociendo que hay guerra civil?Esa parece una solución facilista, pero desconoce la complejidad del derecho internacional. Me explico, las fuerzas militares sólo pueden ir a la ofensiva del ataque con bombardeos y emboscadas porque se lo permite el DIH, es esta norma la que impide que una acción de este tipo sea calificada como homicidio extrajudicial, de manera que durante los ocho años de la seguridad democrática y, todavía hoy, nuestro Ejército puede actuar gracias a que lo hace en el marco del DIH que es la que regula los conflictos armados internos.Ello no es nuevo, nada cambiará, lo que generó seguramente la polémica es el tono y la calificación verbal que uno u otro presidente, en cada momento, hacen frente a los terroristas. ¿Con esto no se le daría pie a las Farc de decir que no tienen secuestrados sino prisioneros de guerra?La guerrilla siempre ha dicho eso, pero los secuestrados son secuestrados y víctimas y las guerrillas son terroristas. Sabe el propio doctor José Obdulio que durante los ocho años de la política de seguridad democrática se actuó bajo las definiciones del DIH y que no cambia nada en la ley. Es falso que las guerrillas puedan aprovechar la Ley de Víctimas para reclamar legitimidad política.No existe riesgo alguno. No hay reconocimiento nuevo alguno, en lugar de vitaminas lo que hay que darle a la guerrilla es sometimiento, mano dura.En la ley no se menciona el término guerrillas. Si tal riesgo existiera, estaríamos pensando que cualquier grupo ilegal podría solicitar beligerancia.

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