Ricardo Fuentes, una vida entre el amor y el desamor

Ricardo Fuentes, una vida entre el amor y el desamor

Agosto 31, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Yesid Toro | Reportero de Q'hubo Cali
Ricardo Fuentes, una vida entre el amor y el desamor

Ricardo adora a su familia, en especial a sus dos nietos pequeños.

El bolerista de América tiene hoy 69 años y se ha casado dos veces. Historia familiar.

“Es una santa mujer”. Así se refiere Ricardo Fuentes a su primera esposa, Dora, quien a pesar de separarse de él hace más de diez años aún conserva el apellido Mogollón, el de su esposo. Lo hace porque cuando se fueron en 1980 para Nueva York, como lo exije la ley norteamericana, la esposa debe llevar el apellido de su marido. Dora le dio a su único hijo, que también se llama Ricardo.“Cuando él comenzó a crecer me dijo: “Papá yo quiero estudiar algo que me de dinero. Entonces hizo la carrera de medicina. Ahora lamento no haberme ido a operar de la columna vertebral allá donde está mi hijo”, dijo Ricardo Fuentes.Dora fue la mujer que le acompañó en sus giras, con la que creció como cantante y como ser humano. Pero 33 años de matrimonio acabaron un día, estando en Pereira, cuando en una presentación conoció a la que sería su segundo gran amor.Simplemente me enamoréSu nombre es Analia Ramírez, y cuando la vio, en una presentación, quedó enamorado de una vez. Ella tenía 18 años. Él 53. “Uno enamorado se vuelve tonto, ciego. Simplemente me enamoré. Cuando conocí a Analia enseguida quise llevármela para los Estados Unidos. Acabar con un matrimonio de tanto años no fue fácil, fue muy doloroso. Y como en cualquiera de sus canciones, Ricardo presintió el desamor. “Yo se la canté aquí a Analia. Le dije que me la iba a llevar, pero que a los 4 años ella me dejaría. Me dijo: ¡cómo se le ocurre! Pero eso es una ley. Y eso pasó”.Un día, cuando fue de gira a España, Ricardo llamó a su amada. “ Estando la sentí extraña: y me dije ya pasó, hasta aquí fue. De regreso, cuando me recibió en el aeropuerto de Miami, me dio un beso en la mejilla. Era el final. Pero debo decir, que como la música, ella también me hizo feliz”.

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